9 de diciembre de 2014

San JUAN DIEGO CUANHTLATOATZIN. (c.1474 - 1548).


Martirologio Romano: San Juan Diego Cuauhtlatoatzain, de la estirpe indígena nativa, varón provisto de una fe purísima, de humildad y fervor, que logró que se construyera un santuario en honor de la Bienaventurada María Virgen de Guadalupe, en la colina de Tepeyac, en la ciudad de México, en donde se le había aparecido la Madre de Dios.


Santo por sus virtudes heroicas y culto "ab immemorabili". Nació en Guautitlan o Tlayácac (México). Se llamaba Cuauhdatoztzun o Cuauhtlatóhuac ("el que habla como el águila"). Era un indio chichimeca. Se sabe que se casó y que, junto con su esposa María Lucía, recibió el bautismo; como no tenían hijos adoptaron uno. Fue mayoral, y se dedicó al cuidado de sus tierras, pero vivió como un pobre y fue uno de los primeros chichimecas en hacerse cristiano; dedicado a cumplir sus deberes de cristiano sin dilación. En común acuerdo con su mujer hizo voto de continencia. Al morir su esposa, en 1529 se trasladó a Tulpétlac para vivir con su tío Juan Bernardino y estar un poco más cerca del convento franciscano. Fue conocido como un hombre justo y bueno. 
El 12 de diciembre de 1531, estaba ya amaneciendo cuando Juan llegó a un pequeño cerro llamado Tepayac, y oyó una música suavísima, levantó los ojos y vio una nube muy blanca; en torno a ella distinguió un arco de varios colores. Luego vio una hermosa señora que despedía rayos de luz. Ella le dijo: "Vete a la ciudad de Méjico, preséntate al obispo; dile que se me edifique un templo en este lugar". Juan así lo hizo. El obispo Zumárraga no le hizo caso. Desolado Juan, volvió donde la señora. Después de ir y venir varias veces, la Virgen le mandó que recogiera un ramo de flores del campo. Era puro invierno. Cuando fue a llevarlas al obispo, como prueba de su presencia, el obispo no le hizo caso, pero Juan descubrió en su tilma o manta tejida de fibras de magüey la imagen impresa, volvió al obispo, que lo creyó entonces, cuando le dijo que era la Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura. Los últimos análisis de la imagen nos demuestran a Juan Diego y al obispo retratados en las pupilas de la Virgen de Guadalupe. Sufrió la investigación de la Inquisición, y a pesar de las mentiras que se dijeron de él, nada pudo contra su vida y rectitud. Desde que tuvo estas apariciones, Juan, vivió vida como ermitaño y evangelizador del mensaje recibido, teniendo fama de santidad entre los suyos, hasta su muerte con 74 años en Tapeyac. Fue canonizado por SS Juan Pablo II en la propia ciudad de México el 31 de julio de 2002.  MEMORIA FACULTATIVA.