2 de diciembre de 2014

San SILVERIO. Papa (536-537). M. 537.


Martirologio Romano: En la isla de Palmaria, en Italia, tránsito de san Silverio, papa y mártir, el cual, no queriendo rehabilitar a Antimo, obispo herético de Constantinopla depuesto por su predecesor san Agapito, por orden de la emperatriz Teodora fue privado de su sede y enviado al destierro, donde murió desgastado por los sufrimientos.

Parece que nació en Frosinone. Fue hijo del papa san Hormisdas. Era subdiácono cuando fue elegido Papa por la influencia del rey godo Teodato, sucediendo a san Agapito I. Sólo pudo ejercer como Pontífice un año, pues fue desterrado a las islas del Ponto hasta su muerte, porque la emperatriz Teodora pretendía fuera restablecido como obispo de Constantinopla un hereje monofisita destituido por el Papa anterior. Al no poder doblegarle, Silverio prefirió la cadena perpetua; dijo: "antes perdería el pontificado y la vida que deshacer lo que tan santamente había hecho su predecesor". 
Para poderlo detener se inventaron que había traicionado al Estado ayudando a los godos de Teodato que lo había nombrado Pontífice. Fue apresado, vestido de monje, y conducido al destierro a Patara, en Licia, donde "afligido de pobreza, calamidades y miseria, de puro maltratamiento vino a morir". Justiniano, le devolvió la dignidad episcopal, se le permitió volver a Italia, pero no acercarse a Roma. Parece que fue obligado a abdicar en el 537. 
Murió en la isla de Palmaria y como dice el “Liber Pontificalis”: se había nutrido "del pan de la tribulación y del agua de la angustia". En torno a su sepulcro en Roma se produjeron muchos milagros y se convirtió en lugar de peregrinación. Desde el 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales.