6 de diciembre de 2014

San JOSÉ NGUYEN DUY KHANG. (1832-1861).


Martirologio Romano: En la ciudad de Hai-Duong, en Tonquín, san José Nguyen Duy Khang, mártir, que, catequista y compañero de viaje del santo obispo Jerónimo Hermosilla, junto con él fue apresado durante la persecución bajo el emperador Tu Duc, siendo flagelado y encarcelado, para terminar degollado.

Nació en Macao, China, en el seno de una familia cristiana; pasó su infancia en Tra-Vi, en la provincia de Nam-Dinh, en Tonkin. Tenía ya estudios primarios, cuando en 1845, entró como criado del sacerdote san Pablo Nguyen Ngan, a cuyo lado continuó los estudios. Fue un chico alegre y simpático, pero que cayó en el juego y la bebida. Con 25 años pasó a Dong-Xuyen, con objeto de estudiar latín, y fue criado de san fray Jerónimo Hermosilla, vicario apostólico, y a su lado dejó sus vicios. Pasó luego al colegio de Mot para terminar el latín, y al separarse del santo obispo, cayó de nuevo en sus antiguos vicios, perdiendo sumas considerables en el juego que al tiempo de su martirio todavía no había pagado. Tuvo una crisis espiritual, y se convirtió totalmente, e ingresó como Terciario Dominico, y volvió como catequista de fray Jerónimo, al que ayudó en todas sus misiones, sin importarle el peligro.
Vivieron en una barca, junto con otros dos obispos, santos fray Valentín Berrio Ochoa y fray Pedro Almató. Un soldado desertor, conoció el hecho, y pensando que con ello iba ser perdonado, los denunció a las autoridades. Aunque Valentin y Pedro pudieron huir, se apresó a Jerónimo, a pesar de la lucha corporal que tuvo que enfrentar José, para salvar a su obispo. San Jerónimo se ofreció voluntariamente rogando que dejasen libre a los pescadores, cuando Jose vio que a él también le excluían, insistió en correr la misma suerte que su obispo, y fue arrestado. Llevados a Hai-Duong, los dos presos se negaron a entrar por el camino que había un crucifijo el el suelo para ser pisado. A José lo llevaron a la cárcel de Truong-Kham, donde fue castigado con 120 latigazos y después de ser torturado le decapitaron, sin que en ningún momento apostatase.