13 de diciembre de 2014

San AUBERTO DE CAMBRAI. M. 670.


Martirologio Romano: En Cambrai, de Austrasia, san Auberto, obispo.

Obispo de Cambrai y Arrás, como tal fue un gran promotor de la vida monástica y fundó diversos monasterios, entre ellos la gran abadía de Saint Vaast en Arrás. No parece, a pesar de ello, que hubiera sido monje, aunque se dice que vivió largo tiempo como ermitaño cerca de Tournai. El año 650, san Gisleno, que era entonces un ermitaño desconocido, empezó a fundar un monasterio cerca de Mons. No faltaron quienes quisiesen indisponerle con Auberto; pero éste se negó a emitir un juicio sin oírle y, el resultado de la entrevista fue que Auberto apoyó la empresa y consagró la iglesia construida por san Gislenio. Entre los que se preparaban para el sacerdocio en Cambrai, había un joven llamado san Landelino, que escapó y llevó una vida licenciosa. Al cabo de algún tiempo, se arrepintió de su locura. Auberto supo tratar el caso con tal habilidad, que san Landelino se hizo monje, fundó varios monasterios y su nombre figura en el Martirologio Romano. Con él las regiones de Hainaut y Flandes fueron grandes colonias monásticas. 
Auberto ayudó a abrazar la vida religiosa a varios distinguidos personajes de la época, como san Vicente Madelgario y su familia y santa Amelberga, la madre de santa Gúdula. En 666 presidió el traslado de las reliquias de san Vedasto de Arrás y de san Furseo a Peronne. La leyenda dice que horneaba panes que su asno despachaba en solitario por la ciudad, contra el precio previamente convenido. Con esta actividad el santo conseguía el dinero necesario para su manutención y distribuía el resto en limosnas. Auberto fue sepultado en la iglesia de San Pedro de Cambrai, que más tarde se transformó en una abadía de canónigos regulares y tomó el nombre del santo.