8 de diciembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Eucario de Tréveris. M. 128. 
Martirologio Romano: En Tréveris, de la Galia Bélgica, san Eucario, considerado el primer obispo de esta ciudad.
Es recordado en Trier (Alemania) como discípulo de san Pedro. Evangelizador de las riberas del Mosela y primer obispo de Tréveris. Realmente vivió en el siglo III y fue decapitado. Es patrón de Tréveris. 

San Macario de Alejandría. M. c. 250. 
Martirologio Romano: En Alejandría, en Egipto, conmemoración de san Macario, mártir, el cual, en tiempo del emperador Decio, al aconsejarle el juez con muchas razones que renegase de Cristo, él profesó con mayor constancia la fe, por cuyo motivo finalmente fue quemado vivo.

San EutiquianoPapa (275-283). M. 283. 
Martirologio Romano: En Roma en el cementerio de Calixto en la vía Appia, deposición de san Eutiquiano, papa
Era de origen toscano, natural de Luni. Papa sucesor de san Félix I. Condenó la herejía maniqueísta, y durante su pontificado la Iglesia romana gozó de un período de paz en el que pudo consolidar sus posiciones. Realizó un culto particular para los mártires. Ordenó que fueran enterrados, como signo de distinción, con una dalmática roja o con las vestiduras conocidas como “colobia”. En primera persona participó en la sepultura de 342 testigos de la fe. Sobre él hay muchas leyendas, pero en realidad no fue mártir, aunque él diera sepultura a los mártires, y él mismo fuera enterrado en las catacumbas de San Calixto. 

San Sofronio de Chipre. s. VI. 
Obispo de Chipre, sucesor de Damián. Sobre él sólo podemos citar lo que dice el antiguo Martirologio Romano: "El fue, en modo admirable, protector de los pequeños, de los huérfanos, de las viudas; consuelo de los pobres y de todos los oprimidos". 

San Teobaldo de Marly. M. 1247. 
Martirologio Romano: En el monasterio de Vaux-de-Cernay, en la región de París, san Teobaldo de Marliaco, abad de la Orden cisterciense, que prestaba los más humildes servicios a sus hermanos.
De la ilustre familia de los Montmorency, nació en el castillo de Marly; era un ilustre caballero de la corte de Felipe Augusto de Francia; en el 1226 abandonó el mundo e ingresó como cisterciense en el monasterio de Vaux-de-Cernay (en la región de París), donde fue prior en 1230 y abad en 1235. Se distinguió por su humildad hacia sus hermanos a los que prestaba los servicios más serviles.
San Luis rey de Francia le estimaba mucho, ya que milagrosamente logró que la reina Margarita, hasta entonces estéril, en 1240 diera a luz a una hija, y después a diez hijos más. Murió en su convento. El culto fue reconocido por el papa Clemente XI el 25 de septiembre de 1710. 

Juan Minami Gorozaemon. Beato. M. 1603. 
Martirologio Romano: En Yamato, Kagoshima, Japón, beato Juan Minami, mártir, samurai que murió decapitado, vestido con sus mejores ropas de fiesta, un día antes que el resto de su casa.
Samurai. Mártir en Kumamoto (Japón), murió decapitado. Marido de Magdalena Minami y padres adoptivos de Luis Minami.

José María Zabal Blasco. Beato. (1898-1936). 
Martirologio Romano: En el pueblo de Picadero de Paterna en la provincia de Valencia en España, beato José María Zabal Blasco, mártir, que, padre de familia, durante la persecución contra la fe venció la fortaleza en Cristo los suplicios del martirio
Nació en Valencia, en el seno de una familia modesta. Casado con Catalina Cerdá Palop y padre de tres hijos. Empleado de la estación del Norte de Valencia, defendió ante la empresa a sus compañeros de trabajo y tenía un alto sentido social cristiano. Era un hombre de profundas convicciones religiosas que llevaba a cabo. Era miembro de la Acción Católica.
Al llegar la revolución se marchó a Canals a casa de sus suegros, pero el comité de Salud Pública lo arrestó y lo llevaron a Valencia, por el camino se le simuló un fusilamiento para hacerle sufrir más. En la cárcel animó a sus compañeros y admiró a todos por su gran fortaleza espiritual. Fue fusilado en el Picadero de Paterna después de perdonar a sus verdugos. 

Luis Liguda. Beato. (1898-1942). 
Martirologio Romano: En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, en Baviera, de Alemania, beato Luis Liguda, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, que, encarcelado al ser invadida Polonia durante la guerra, fue cruelmente asesinado por los guardias de la prisión, confesando a Cristo hasta la muerte.
Nació en Winów (Silesia), Polonia. Ingresó a la Congregación  del Verbo Divino en el año 1913. Fue ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1927. Obtuvo el título en literatura polaca e historia y publicó varios libros sobre la homilética. Durante la Segunda Guerra Mundial, el P. Aloisio fue Rector de Gorna Grupa. Arrestado, fue primero enviado a Stutthof, luego a Sachsenhausen y finalmente al campo de concentración de Dachau. Fue conducido al terrible bloque 29, reservado a los prisioneros con tuberculosis. Junto con sus compañeros, no fue condenado a morir en las cámaras de gas sino que fue ahogado en el tanque de agua del campo.