29 de diciembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:

teatro romano de Vaga

San Libosio de Vaga. M. d. 258. 
Martirologio Romano: En Cartago, san Libosio, obispo de Vaga y mártir, que en el Concilio de Cartago sobre la cuestión del bautismo de los herejes afirmó: “En el Evangelio Cristo ha dicho: Yo soy la verdad, y no: Yo soy la costumbre”.
Fue obispo de Vaga, hoy Beja, en Túnez. Participó en el Concilio de Cartago del año 256, que trató del bautismo de los herejes, y en él afirmó: «Cristo dijo en el Evangelio: Yo soy la verdad, y no: Yo soy la costumbre». Murió mártir en Cartago después del año 258.

San Trófimo de Arles. M. c. 280. 
Martirologio Romano: En Arles en la Provenza en Francia, san Trófimo, considerado el primer obispo de esta ciudad
Se le supone nativo de Éfeso. Primer obispo de Arles. La mención por san Pablo en su II Epístola a Timoteo, como colaborador suyo en Mileto es una pura invención. El papa san Zósimo valoró la predicación de Trófimo en las Galias. San Gregorio de Tours, dice que habría llegado a las Galias en el 250, con otros seis obispos. Patrón de Arles. 

San Martiniano de Milán. M. c. 435. 
Martirologio Romano: En Milán, san Martiniano, obispo.
XVº Obispo de Milán (423-435). Participó en el Concilio de Éfeso y escribió contra los nestorianos. Hay un poema de san Ennodio (Carmina II, 81) sobre san Martiniano, que recuerda su elección episcopal y que le atribuye la construcción de dos iglesias y un gobierno de breve duración, en contraste con los 30 años de episcopado que le atribuyen algunas noticias. Actualmente está sepultado bajo el altar mayor de la basílica de San Esteban. 

San Marcelo "el Acémeta". M. c. 458. 
Martirologio Romano: En Constantinopla, san Marcelo, abad del monasterio de los acémetas en el Bósforo, en el cual se seguía día y noche sin interrupción el canto de los salmos
Su sobrenombre significa "el que no duerme". Nació en Apamea de Siria, e familia noble y rica; y habiendo estudiado las sagradas ciencias, dio a los pobres todo su patrimonio. Ingresó entre los monjes llamados "Akimetes" porque cantaban el Oficio divino a turnos durante todo el día y toda la noche. Por el año 465 Studio, caballero que había sido cónsul en el 463, fundó para él y sus monjes un gran monasterio dentro de Constantinopla, cerca de la Puerta Áurea, en el cual se dice haberse llegado a juntar mil monjes a un tiempo. Llamada esta casa con el título mismo de su fundador, principiaron los Acemetas a llamarse generalmente Studitas. Fue el tercer abad de su monasterio en Constantinopla, y bajo su gobierno los monjes aumentaron en número e influencia. 
Marcelo asistió al Concilio de Constantinopla, convocado por san Flaviano de Constantinopla contra Eutiques, cuya herejía condenó nuestro Abad con los prelados que compusieron aquella venerable asamblea. Es honrado tanto por griegos como por latinos. 

Guillermo Howard. Beato. (1614-1682).   
Martirologio Romano: En Londres en Inglaterra, beato Guillermo Howard, mártir, que, vizconde de Stafford, profesó la fe católica y, falsamente acusado por esto de conspiración contra el rey Carlos II, murió por Cristo con un golpe de hacha
Sobrino o nieto del beato Felipe Howard, era vizconde de Stafford. Se casó con María Stafford. Reivindicó los bienes de sus antepasados y fue admitido en la Cámara de los Lores. Fue un subdito leal al rey Carlos I, en cuyo ejército militó, sobresaliendo por su valor y honestidad. Su catolicismo le impidió ocupar cargos públicos, por ello se retiró a su casa y se dedicó a la educación de sus hijos y a la administración de sus bienes.
En 1680 fue acusado de complicidad en el Complot Papista que denunció Titus Oaetes, y encerrado en la Torre de Londres y, después de dos años de prisión fue trasladado a Westminster, donde se le acusó de organizar una rebelión contra el rey Carlos II, masacrar a los principales jefes del país y de urdir el asesinato del monarca. Guillermo se defendió de todas las acusaciones, haciendo ver que todo el juicio era por odio al catolicismo. Fue ahorcado y decapitado en Tower Hill, Londres. Fue beatificado el 15 de diciembre de 1929 por Pío XI.

Juan Bautista Ferreres Boluda. Beato. (1861-1936). 
Martirologio Romano: En el pueblo de San Miguel de los Reyes en el mismo territorio, beato Juan Bautista Ferreres Boluda, sacerdote de la Compañía de Jesús y mártir, que, en la misma persecución, imitando la pasión de Cristo, mereció conguir la palma de la gloria
Nació en Ollería (Valencia). Ingresa en la Compañía de Jesús en 1888. Profesor de Moral y Derecho Canónico en el Colegio Máximo de Sarriá (Barcelona). Murió víctima de  su lamentable estado de salud y de los maltratos, antes de que llegaran los asesinos, en la cárcel de San Miguel de los Reyes de Valencia.