20 de diciembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San CeferinoPapa (199-217). M. 217. 
Martirologio Romano: En Roma, junto al cementerio de Calixto, en la vía Apia, sepultura de san Ceferino, papa, el cual gobernó la Iglesia durante dieciocho años y mandó a su diácono san Calixto construir para la Iglesia Romana el citado cementerio.
Sucedió a san Víctor I, y le sucedió san Calixto I, que era su diácono. Era de origen griego, y sobre su vida conocemos poco, ya que lo que nos ha llegado sobre todo son las críticas de san Hipólito “Romano”, cuando todavía era hereje, diciendo que era un hombre de pocas luces, hereje y de mediocre personalidad. Sabemos que luchó contra el montanismo, el adopcionismo, el modalismo y defendió la pureza de la fe y de la liturgia; proscribió los cálices de madera y destacó la comunión pascual como algo imprescindible entre los cristianos. Vivió en la persecución de Septimio Severo, y vio morir a san Ireneo de Lyon. Se ha dicho que fue mártir, pero no consta. Su culto fue suprimido en 1969. 

San Liberal. s. III. 
Martirologio Romano: También en Roma, en la vía Salaria Antigua, en el cementerio junto a las Siete Palomas, san Liberal, mártir, el cual, según se dice, ejerció el oficio de cónsul.
Mártir junto con Báyulo; venerados en Roma; no se sabe nada más de ellos. 
Liberato era un cónsul de noble familia, que al hacerse cristiano se enamoró de Cristo, renunció a su carrera, a la política, y a los beneficios de la nobleza y el nuevo camino del amor fraterno en Dios, fue arrestado y condenado a muerte, durante el imperio de Claudio II el Gótico. 

San Filogonio de Antioquía. M. 324. 
Martirologio Romano: En Antioquía, en Siria, san Filogonio, obispo, que, por voluntad de Dios, siendo abogado fue llamado a regir esta Iglesia, y junto con el obispo san Alejandro y compañeros fue el primero en luchar contra Arrio por la fe católica, descansando en el Señor lleno de méritos. San Juan Crisóstomo le celebra con gran encomio.
Era un abogado antioqueño y fue confesor de la fe, durante el gobierno de Licinio; después de la muerte de su mujer fue elegido en el 318 obispo de Antioquía por el pueblo. Como abogado siempre defendió la causa de los pobres y luchó contra la injusticia social. San Alejandro de Alejandría compartió con él la carga de luchar contra el arrianismo. 
San Juan Crisóstomo fue su sucesor y dijo de él: "Como, entrando en una viña y viendo las plantas bien cuidadas y cargadas de fruta, el pensamiento corre rápido a la laboriosidad del viñador y al genio del agricultor, así mirando la diócesis gobernada de san Filogonio, se deduce rápidamente el celo del santo pastor. El río dice cual es la fuente, y el fruto cual es la raíz". Arrio lo consideraba uno de sus más mortales enemigos. 

Santos Eugenio y Macario. M. 362. 
Eran dos presbíteros que fueron exiliados al desierto de Arabia y a su regreso fueron decapitados durante la persecución de Juliano el Apóstata. 

San Ursicino. M. c. 620. 
Martirologio Romano: En el monte Jura, en la ribera del Doubs, entre los helvecios, san Ursicino, discípulo de san Columbano, que primero llevó vida eremita en la soledad y, después de ser decubierto, indujo a muchos a abrazar este género de vida.
Monje misionero irlandés, compañero de san Columbano. En el monte Jura, en la ribera del Doubs, entre los helvecios, primero llevó vida eremita en la soledad y, después de ser descubierto, indujo a muchos a abrazar este género de vida. Fundó y gobernó el monasterio de Saint Ursannne, del que toma el nombre la ciudad suiza.