3 de diciembre de 2014

Beato JUAN NEPOMUCENO DE TSCHIDERER. (1777-1860).


Martirologio Romano: En Trento, de la región del Véneto, beato Juan Nepomuceno De Tschiderer, obispo, el cual administró aquella Iglesia con el ardor evangélico de la fe, pero con comprensión, y en tiempo de aflicción dio a su grey un admirable testimonio de amor.

Nació en Bolzano en el seno de una noble familia. Después de estudiar con los franciscanos de su ciudad, pasó a Innsbruck, al Ateneo, una institución que religiosamente es de un claro josefinismo, y de muy relajada vida religiosa, aunque él evitó ambos peligros. Fue ordenado sacerdote en 1800, y después de un tiempo como coadjutor de Loagomosio, en 1802 marcha a Roma, donde el papa Pío VII lo nombra protonotario apostólico. Vuelto a su diócesis fue enviado a la parroquia de Ulterino, hasta que fue trasladado al seminario diocesano de Trento como profesor de Moral y Pastoral. Hizo cuanto pudo en este puesto desde el punto de vista moral y pastoral, pero él prefería la vida de la parroquia. Fue enviado a las parroquias de Sarno y Meano, sucesivamente. Siete años en la última fue nombrado canónigo de la catedral de Trento, sintiéndolo mucho tanto él como sus feligreses. En 1827 fue nombrado provicario de la zona de habla alemana de la diócesis. 
En 1832 fue nombrado obispo auxiliar de Bressanone y titular de Helenópoli para la zona de Voralberg, en cuya capital, Feldkirk, tuvo lugar su consagración episcopal. Fue un gran pastor y en 1874, le nombraron obispo de Trento. El emperador Francisco I de Austria le había restituido a su predecesor el título de príncipe-obispo, aunque sin mando efectivo en lo temporal, y éste fue el título que uso nuestro beato durante su vida. 
Fue modélico su mandato en la diócesis durante 25 años. Hizo muchas visitas pastorales, corrigió abusos, puso gran celo en que la doctrina fuera la más ortodoxa, luchando contra el jansenismo y el febronianismo. Siempre estuvo al lado de la Santa Sede, luchando contra el josefisnismo. Fomentó la catequesis, cuidó mucho la formación en los seminarios, y viendo que había muchas vocaciones sacerdotales dentro de los pobres, creó un seminario para ellos. Los indigentes fueron objeto de su celo y realizó muchas casas de beneficiencia, entre ellas la casa para sordomudos. Murió en Trento. Fue beatificado por Juan Pablo II el 29 de Abril de 1995.