9 de noviembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Ursino de Bourges. s. III. 
Martirologio Romano: En Bourges, de la Galia, san Ursino, su primer obispo, que anunció a Cristo Señor al pueblo y convirtió en iglesia la casa de Leocadio, senador de las Galias, aún pagano, para uso de los fieles, la mayor parte pobres.
Según san Gregorio de Tours fue apóstol de la región de Berry. Primer obispo de Bourges en Aquitania, que en la casa del senador pagano Leocadio, erigió una iglesia para los creyentes, en su mayoría pobres. Fue enviado por el Pontífice a evangelizar el sur de Francia, y cumplió su misión. 
 Se cree, según la leyenda, que era uno de los 72 discípulos de Cristo, concretamente Natanael. 
 Su cuerpo estaba enterrado en un campo que, en el año 560, fue a visitar el gran obispo de París, san Germán. Más tarde fue embalsamado y, a mediados del siglo XIX, la urna con su cadáver fue donada por el Papa al Presidente ecuatoriano Gabriel García Moreno y actualmente se encuentra en la Catedral de Quito en Ecuador. Patrón de la región de Berry, y de Bourges, de Lisieux.  

San Agripino de Nápoles. s. III. 
Martirologio Romano: En Nápoles, de la Campania, san Agripino, obispo, uno de los primeros que presidieron esta iglesia y que los antiguos monumentos señalan como defensor de la ciudad
En el siglo IX, el autor de la "Gesta episcoporum neapolitanorum" nos da la sucesión de los obispos de Nápoles, haciendo breves elogios de cada uno en términos vagos: "Enamorado  de la patria, defensor de la ciudad, él no cesa de rezar cada día por nosotros, sus servidores. El hace crecer mucho el ejército de aquellos que buscan al Señor, y los reúne en el seno de la Santa Madre, la Iglesia. Por esta causa merece escuchar estas palabras: Coraje, fantástico servidor; porque has sido fiel en las pequeñas cosas, yo te daré autoridad sobre lo mucho; entra en la gloria de tu señor". 
Fue uno de los primeros en defender los antiguos monumentos de la ciudad. Durante los siglos IX y X, muchos autores consignaron el relato de los milagros obtenidos por la intercesión de san Agripino, quien en la actualidad es ca si tan famoso como san Jenaro. 

San Pabo. M. c. 510. 
Se le conoce como "Post-Prydain" ("sostén de Bretaña"); era hijo de un jefe de una tribu escocesa, e inicialmente fue soldado, después se marchó a Gales donde fundó en la isla de Anglesey un monasterio llamado por su nombre, Llanbabon. 

Santas Eustolia y Sóprata. s. VII.
Martirologio Romano: En Constantinopla, santas Eustolia y Sópatra, vírgenes y monjas.
Eustolia era una joven consagrada a Dios en Roma, peregrinó a Tierra Santa en el 582; residió en Constantinopla donde fundó un monasterio bajo la regla de San Basilio; entre sus muchas compañeras destaca Sópatra, hija de Mauricio, emperador de Oriente. 
Brazo de s. Jorge

San Jorge de Lodève. M. c. 877/84. 
Martirologio Romano: En Lodève, de la Galia Narbonense, san Jorge, obispo.
Nació en Rodez. Fue benedictino en el monasterio de Saint-Foi-de-Conques en Rodergue; cuando el monasterio fue destruido por los normandos, era monje en Cabres. En su ancianidad fue elegido obispo de Lodève. 

Monaldo de Capodistria. Beato. M. 1280.
Nació en Pirano en el seno de una familia de origen toscano-marquigiana. En una ciudad, Capodistria (antigua Giustinópolis), se dedicó al comercio, fue jurista, pero abandonó la profesión para vestir el sayo franciscano. Fue padre provincial de Dalmacia (1240-1260), dedicándose también a los estudios de teología. 
Se le atribuyen algunos comentarios de la Biblia y diversos sermones. La obra que le ha tributado más fama es la Summa Juris Canonici, conocida como “Summa Monaldina”. Esta obra se difundió por toda Europa y por la cual se le puede considerar el más grande jurista franciscano del siglo XIII. Además de la ciencia y el saber se distinguió por una santa conducta de vida. Murió en Capodistria. El arca que contiene sus restos se conserva en Trieste en la iglesia franciscana de Santa María Maggiore. El “Martirologio Franciscano” lo celebra como beato.

Gracias de Cáttaro. Beato. (1438-1509).  
Martirologio Romano: En Murano, cerca de Venecia, beato Gracias de Cáttaro, religioso de la Orden de San Agustín, que, en tiempo de enorme escasez, mientras conducía una barca en busca de alimentos, movido por la predicación del beato Simón de Camerino pidió el hábito religioso y llevó una vida piadosísima.
Nació en Mula pequeña aldea de Cattaro o Kotor (Dalmacia, Montenegro). Desde 1423, Cattaro libremente se había sometido a la Señoría de Venecia, conservando así su independencia. Gracia durante 30 años fue pescador en el Adriático, para después ingresar como hermano lego en los agustinos, del convento de Monte Ortone en Padua, después de oír en Venecia un sermón al agustino Simón de Camerino. Fue jardinero del convento, y pronto se ganó el aprecio y el reconocimiento de toda la comunidad. Después fue trasladado al monasterio de San Cristóforo en Venecia, donde según la tradición, una luz misteriosa aparecía en su celda y realizó numerosos milagros. Fue famoso por su don de la ciencia infusa. 
Murió en el convento de Venecia. Se distinguió por su humildad, su laboriosidad, espíritu de obediencia y amor a la Eucaristía. Sus restos fueron trasladados a Mula, donde se conservan hasta el presente. Su culto fue confirmado en 1889 por León XIII.