8 de noviembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Claro de Tours. M. 397. 
Abadía de Marmoutier
Martirologio Romano: En Tours, de la Galia Lugdunense, san Claro, presbítero, discípulo de san Martín de Tours, que al lado del monasterio del obispo construyó una casa, donde congregó a muchos hermanos.
Presbítero ordenado por san Martín de Tours, del que fue su discípulo. Ingresó en la comunidad de Marmoutier, donde fue el encargado de la formación de los monjes. Gracias al don de discernimiento, seleccionó con sabiduría a los candidatos a la vida religiosa. Vivió como ermitaño en un lugar cercano a la abadía donde congregó a muchos discípulos. 

San Severo de Cágliari. M. 520. 
Obispo de Cágliari que murió mártir. No tenemos otras noticias.

San DeusdeditPapa. (615-618). M. 618. 
Martirologio Romano: En la basílica de San Pedro, en Roma, san Diosdado I (Adeodato), papa, que amó a su clero y a su pueblo y brilló por su sencillez y sabiduría.
Nació en Roma y era hijo del subdiácono Esteban. Se ordenó sacerdote. Sucesor de san Bonifacio IV. Durante su pontificado hubo un terremoto (618) y una peste en Roma y trabajó incansablemente para terminar con ella. Fue el introductor de los sellos de plomo que acompañan las bulas pontificias. Defendió Roma frente a las pretensiones de Constantinopla y de las incursiones de los bárbaros. Introdujo la costumbre de que los sacerdotes pudieran celebrar dos misas en los días festivos y estableció que, a la muerte de un papa, se diera limosna a al clero romano. Durante su pontificado amó al clero al que restituyó algunos cargos que se habían dado a los monjes; también amó al pueblo y fue preclaro por su simplicidad y sabiduría. 

San Wilehado de Bremen. (c.745 - c.789). 
Martirologio Romano: En Bremen, de Sajonia, san Wilehado, obispo, que, nacido en Northumbria y amigo de Alcuino, propagó el Evangelio en Frisia y Sajonia después de san Bonifacio y, ordenado obispo, fundó la sede de Brema y la gobernó sabiamente.
Nació en Northumberland. Benedictino de York, donde trabó amistad con Alcuino de York. Hacia el 766 marchó como misionero a Frisonia, después del martirio de san Bonifacio, para continuar con su misión; predicó a los sajones en lucha con Carlomagno, pero tuvo que abandonar esta misión y se retiró en la abadía benedictina de Echternach. En el 787, fue ordenado primer obispo de Bremen, evangelizando la región y creando la ciudad. Murió después de una dolorosa enfermedad. Patrón de Bremen.