18 de noviembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Noé. (Antiguo Testamento).
Se salvó del Diluvio y todo su relato se encuentra en el libro del Génesis. Es un personaje paragdimático, que evoca experiencias comunes de toda la humanidad. Es contrafigura de Adán, que le permite a Dios reiniciar la historia con los hombres en términos de “bendición” y no de “maldición”, de paz y no de exterminio. Significa la fe en Dios, la esperanza de un futuro de salvación, el esfuerzo por recomenzar siempre de nuevo el itinerario de la existencia. Es testigo de una alianza divina con toda la humanidad. Noé es una figura simbólica que no solo es la consolación de su padre Lamec (Gén 5, 28) sino también de Dios, frente a la corrupción general de la humanidad. En el Antiguo Testamento, aparece, al ser cultivador de vides, como el inventor del vino. 

San Maudeto. s. VI. 
Martirologio Romano: En la Bretaña Menor, san Maudeto, abad, que hizo vida monástica en una isla desierta y, como maestro de vida espiritual, reunió a muchos santos entre el número de sus discípulos.
Abad galés que primero vivió como ermitaño en Cornualles y después pasó a Bretaña, donde fundó un monasterio que dirigió en una isla desierta y, como abad y maestro de vida espiritual, reunió a muchos discípulos, varios de ellos santos. También se dice que era un príncipe irlandés que habría desembarcado en Bretaña en el siglo VI, en la región de Tréguier, donde llevó una vida de anacoreta.

San Patroclo de Neris. M. c. 577. 
Martirologio Romano: En Colombier, en la región de Bourges, en Aquitania, san Patroclo, presbítero, que fue ermitaño y misionero.
San Gregorio de Tours nos cuenta su vida: dice que fue un ermitaño de Palormar de Bourges. Primero fue pastor, después estudiante, y por último monje y presbítero. Como monje, no escuchaba la campana del refectorio, por hallarse inmerso en la lectura de los libros sagrados, por eso fue tratado como desobediente y rebelde; como no conseguía centrarse en la vida comunitaria, pidió a su superior que le diera permiso para hacer vida eremítica. 
No estuvo mucho tiempo como tal, ya que su eremitorio llegó a ser un lugar de peregrinación donde la gente iba buscando consejo; por ello quiso volver al mundo; se dice que este deseo le vino porque se le apareció un ángel, que le aconsejó que viera el mundo y vio todos sus vicios, entonces él dijo:"No me permitas que regrese al mundo, y enséñame a vivir según tu voluntad". Fundó el monasterio de Neris. Está enterrado en Colombier. 

San Romacario de Coutances. s. VI.
Martirologio Romano: En Coutances, de Neustria, san Romacario, obispo
“Honró de manera excepcional el sacerdocio de Dios”, escribió de él su coetáneo san Venancio Fortunato, obispo de Poitiers (Francia). En efecto, Romacario fue ordenado sacerdote por san Lautonio, al que sucedió en 566 en la sede episcopal de Coutánces, después de haber sido cura de Barfleuf. No dudó en desplazarse hasta Jersey para visitar al arzo-bispo de Rouen, san Pretextato, exiliado por el poder real, y tuvo la valentía de presidir su funeral después de que la reina Fredegunda le hubiera mandado asesinar en 587. Hoy se honra su memoria en Coutánces.  

San Teofredo. M. c. 752. 
Martirologio Romano: En la región de Calmeliac, en Aquitania, san Teofredo, abad y mártir.
Nació en Orange, se hizo monje en el monasterio de Carmery-en-Velay donde fue abad. Murió en consecuencia de los maltratos afligidos de los invasores musulmanes, después de que hiciera salir a sus monjes del monasterio y él se quedó solo para hacerles frente con la palabra. Se le venera como mártir. Patrón de Velay.