16 de noviembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Fidencio. M. c. 168. 
Mantuvo el espíritu de las generaciones cristianas nacidas en su seno. Algunos le retienen un confesor, otros un mártir y Baronio un obispo. La tradición dice que era obispo de Padua, pero en realidad no se sabe nada de él. 

Santos Agustín y Felicidad. s. III. 
Martirologio Romano: En Capua en Campania, santos Agustín y Felicidad, mártires, que sufrieron el martirio bajo el emperador Decio

Santos Leocadio y Lusorio. s. III. 
sarcófago de san Lusorio
Martirologio Romano: En Dol en el territorio de Bourges en Francia, conmemoración de los santos Leocadio y Lusorio: el primero, senador de las Galias, todavía pagano, acogió a los primeros predicadores de la fe cristiana en Bourges e hizo en esta ciudad una iglesia en su casa; el otro, su hijo, se dice que dejó este mundo endosando la vestidura blanca de los neófitos
Leocadio era gobernador de Bourges, era un senador todavía pagano de las Galias, recibió a los primeros misioneros de la fe cristiana entre los bitúrgios y en Doll hizo de su casa la primera iglesia. Murió mártir con su hijo Lusorio, un niño recién bautizado. 

Santos Elpidio, Marcelo, Eustoquio y compañeros. M. 362. 
Elpidio era dignatario de la corte del emperador Constanzo; fue degradado por Juliano el Apóstata; él y varios compañeros fueron atados a las colas de caballos salvajes y martirizados. 

San Euquerio de Lyon. M. 449.
Martirologio Romano: En Lyon, en la Galia, san Euquerio, del orden senatorial, que primero se retiró con su familia a la vida ascética en una isla junto a Lérins, y después, elegido obispo de Lyon, consignó por escrito muchas pasiones de santos mártires.
Galo-romano. Se casó con Gala de la que tuvo dos hijos. Hacia el año 422 se retiró al monasterio de Lerins, mientras su mujer se hacía religiosa, y luego a la isla de Santa Margarita, donde se hizo ermitaño. Escribió “Formularium spiritualis inteligentiae” para su hijo san Verano e “Instructiones” para su otro hijo san Salonio. La leyenda dice que tuvieron ocho hijos que todos fueron obispos. En el 434, fue elegido obispo de Lyon. Presidió junto con san Hilario de Arles el sínodo de Orange. 

San Aniano de Asti. s. V. 
Desde un punto de vista histórico es un caso controvertido el santo hoy festejado. Entre los estudiosos no hay acuerdo. Brizio lo considera un soldado de la Legión Tebana; Bettocchi piensa que es un mártir local de los primerísimos tiempos del cristianismo; Massa lo considera el VIIº obispo de Tortona durante 30 años y martirizado hacia el 285; otro lo identifican con san Aniano obispo de Orleáns del siglo IV y festejado el 17 de Noviembre.
Una cosa es cierta, hacia el año Mil se custodiaba su cuerpo en la capilla de Castel Vecchio de Asti, reliquias que luego fueron trasladadas a la catedral. El calendario litúrgico de la Región Pastoral Piamontesa recuerda a san Aniano como obispo del siglo V y lo lleva a su “culto local” reservado a la catedral de Asti.

Simeón de Cava. Beato. (1124-1141). 
capilla de los Santos Abades
Martirologio Romano: En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Simeón, abad.
Abad benedictino del monasterio de Trinidad de La Cava en Palermo. Mantuvo relaciones con el conde Enrique de Salerno, el papa Inocencio II y el rey normando Rugiero II. Envió desde su monasterio, monjes a Sicilia, en aquellos momentos dominada por los moros. En 1131, el rey Rugiero donó a su abadía el feudo de San Miguel de Petralia, cerca de Messina. Fue un hombre de estado, activo y sabio y durante su gobierno este monasterio alcanzó su mayor esplendor. Acogió al ultimo rey lombardo que se hizo monje en su monasterio. 
Fue sepultado en la gruta «Arsicia», junto a los anteriores abades y al fundador. Sus reliquias fueron exhumadas y trasladadas en varias ocasiones a distintas partes de la iglesia abacial, hasta que luego de la confirmación de culto por Pío XII el 16 de mayo 1928, fueron colocadas bajo el altar de san Benito.

Gerardo de Serradiconti. Beato. (1280-1367). 
Natural de las Marcas. A los nueve años ingresó en la abadía camaldulense de la Santa Croce en Sassoferrato. Después de su ordenación se le confió la parroquia en Serradiconti, donde ejerció el apostolado y vivió como ermitaño. Murió a los 87 años. Es venerado por los camaldulenses junto con el beato Alberto de Sassoferrato, pero no se sabe el motivo. Sus restos reposan en la iglesia románica conocida como “Le Mòje” en Sierra de Conti.