3 de noviembre de 2014

Beata ALPAIDE DE CUDOT. (c.1155 - 1211).


Martirologio Romano: En Cudot, en la región de Sens, en Francia, beata Alpaide, virgen, que, siendo jovencita, cruelmente herida y abandonada por los suyos, vivió recluida en una minúscula celda hasta la ancianidad

Nacida en la pequeña aldea de Cudot, en la diócesis de Sens, en el seno de una familia campesina. Ayudó a sus padres en los campos hasta que muy joven, enfermó de lepra. Sus hermanos, aunque la querían, no se acercaban a ella y además no le daban de comer para que se muriera de inanición; su madre (el padre había muerto) suplicaba al Señor para que se llevara a su hija. Alpaix soportó todo con gran paciencia y sin lamentarse. Había pasado un año, cuando en la vigilia de Pascua, probablemente en el 1170, se le apareció María y la curó de la lepra, pero se quedó inválida, obligada a permanecer en la cama en posición supina, y necesitaba ayuda para girarse. Sólo podía mover la cabeza, la mano y el brazo derecho. María le dijo que viviría sin necesidad de comida; se dice que durante mucho tiempo su único alimento fue la Eucaristía. 
Su paciencia y su amabilidad conmovieron a sus contemporáneos. Tuvo el don de consejo, que llevó a lecho de los más pobres como de los prelados y magnates, que querían escuchar su palabra evangélica. El obispo de Sens mandó construir una capilla junto a su habitación para que pudiera asistir a la Misa. La rectoría de la iglesia se confió a un grupo de canónigos regulares a las órdenes de un prior.
Fue adornada con dones místicos, éxtasis y visiones. La reina de Francia, Adela, esposa de Luis VII, en el 1180 destinó a la iglesia de Gudot una renta aunual de bastante trigo por amor a Alpaix. También tuvo otras donaciones. Su cuerpo fue enterrado en la iglesia y el pueblo pronto la veneró como una santa. En 1874 la Sagrada Congregación de Ritos, luego del debido proceso informativo, confirmó el culto inmemorial.