29 de octubre de 2014

San HONORATO DE VERCELLI. (330-415).


Martirologio Romano: En Vercelli, en la provincia de la Liguria, san Honorato, obispo, que, discípulo de san Eusebio en el monasterio y compañero suyo también en la cárcel, sucedió a su maestro en la sede, enseñando la doctrina verdadera, ya la hora de la muerte mereció dar el viático al obispo san Ambrosio.

Nació en Vercelli, fue educado para la vida monástica por san Eusebio. En el 335 acompañó a su maestro al exilio de Scitópolis y en Capadocia, Egipto e Iliria. Después de la muerte del obispo de Vercelli, Limenio, en la  iglesia eusebiana se entabló un debate sobre el sucesor a la sede episcopal; había dos sacerdotes milaneses que agudizaron las tensiones con su predicación que se oponían a la reforma querida por el difundo obispo en razón de la disciplina ascética y al celibato de los sacerdotes, ideas ya presentes en la regla de vida del clero querida por san Eusebio de Vercelli. La cuestión fue resuelta gracias a la intervención de san Ambrosio de Milán, primero con una carta, que fue su último escrito, y después personalmente, consagrando obispo, en el 396, a Honorato, monje muy estimado del cenobio eusebiano. Administró la unción de los enfermos a san Ambrosio cuando se encontraba en el lecho de muerte. 
De la acción pastoral de Honorato hay un testimonio inciso en la lápida sepulcral de su tumba, en la que se le describe con digno discípulo de su maestro san Eusebio, con el que compartió las penas del exilio y de la cárcel y como predicador de la ortodoxa doctrina católica contra los influjos arrianos todavía presentes. Su episcopado duró cerca de 20 años. Sus reliquias se encuentran en la catedral de Vercelli.