2 de octubre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Eleuterio. M. 303. 
Martirologio Romano: En Nicomedia, de Bitinia, san Eleuterio, mártir.
Mártir en Nicomedia de Bitinia, durante la persecución de Diocleciano, junto con otros muchos compañeros. Eleuterio era un soldado romano; su historia no es muy fiable. 
“Cuando el palacio de Diocleciano en Nicomedia fue incendiado, se atribuyó falsamente el delito al santo soldado y mártir Eleuterio y a muchos otros. Todos ellos fueron condenados a muerte por orden del cruel emperador. Algunos fueron decapitados, otros perecieron quemados y los demás fueron arrojados al mar. Eleuterío era el principal de ellos. La prolongada tortura a que fue sometido, no hizo más que poner de relieve su valor, y el santo consiguió la corona del martirio acrisolado en el fuego como el oro”. Con estas palabras presentaba el Martirologio Romano anterior a nuestro santo, atribuyendole relación con el incendio que menciona. En realidad, como señalan todos los especialistas modernos y recoge el Martirologio actual, lo único que sabemos sobre él es su nombre y el sitio en que padeció. 

San Modesto. M. c. 304. 
Diácono; nació probablemente en Cerdeña; fue martirizado durante la persecución de Diocleciano. Se le venera en Benevento.

San Saturio. (c.493 - 568).  
Martirologio Romano: En Numancia, en la Hispania Cartaginense, san Saturio, eremita.
Nació en Soria en el seno de una noble familia. Al morir sus padres, vendió todos los bienes, se los repartió a los pobres y se fue a vivir en una cueva cerca de Soria en la sierra de Peñalba o de Santa Ana. Hizo en ella una ermita que dedicó a San Miguel y se quedó en ella para siempre. 
Pasó 30 años dedicados a la oración, a la penitencia y la contemplación. Frecuentemente salía a enseñar el evangelio a las gentes de estas tierras, por las aldeas y poblados próximos de su morada, predicando contra la herejía arriana. Un joven alavés, llamado Prudencio, se le unió en su retiro durante siete años, hasta la muerte del maestro. San Prudencio fue elegido obispo de Tarazona y le honró como santo. Patrono de Soria. 

San Beregiso. M. 727. 
Martirologio Romano: En Andage o Andain, en los bosques de Ardennes, en Austrasia, san Beregiso, abad, que fundó en este lugar un monasterio de canónigos regulares, el cual presidió con fidelidad.
Sacerdote, confesor de Pipino de Heristal, que con su ayuda fundó el monasterio de canónigos regulares de Saint-Hubert en Andage o Andain, en los bosques de Ardennes, en Austrasia, del que fue abad; se distinguió por su fidelidad.  

San Teófilo de Constantinopla. M. c. 750. 
Martirologio Romano: En Constantinopla, conmemoración de san Teófilo, monje, que, por defender el culto de las santas imágenes, fue torturado cruelmente por el emperador León el Isáurico y después exiliado.
Nació en Bulgaria; se hizo monje en un monasterio de Constantinopla, cuya comunidad seguía la regla benedictina. Defensor de las imágenes, por eso fue desterrado por los iconoclastas del emperador León el Isaurico.  

San Ursicino de Chur. M. 760.
Martirologio Romano: En la Recia, san Ursicino, obispo de Chur (Coira) y primer abad del monasterio de Disentis, que él mismo había fundado.
Abad benedictino de la abadía de Dissentin en Suiza que él mismo había fundado; en el 754, fue elegido obispo de Coira; cuatro años después renunció al cargo para hacerse ermitaño. 

Luis Yakichi y Lucía, Andrés y Francisco. Beatos. 1622. 
Martirologio Romano: En Nagasaki, Japón, beatos Luis Yakichi y Lucía, conyuges, y sus hijos Andrés y Francisco, mártires, que afrontaron la muerte por Cristo: los niños y la madre fueron decapitados delante del padre y éste, finalmente, fue quemado vivo
Luis Yakichi era un laico japonés que liberó de la cárcel al dominico beato Luis Flores, prisionero en Firando. Luis era un hombre audaz y con una barca de su propiedad se acercó a la orilla, bajó de la barca y espero un descuido de los guardianes y se llevó al padre Flores. Se dirigió con la barca al mar, pero su acción fue notada y lograron alcanzarlos, el padre Flores volvió a la prisión y Luis fue torturado para que confesara quienes habían concebido la idea de la liberación. 
Sufrió tan grandes tormentos que no le quedó una parte sana del cuerpo, pero no dijo nada. Entonces le amenazaron con matar a su familia, que los arrestaron, pero no dijo nada. Se le condenó entonces a que lo último que viera fuera la degollación de su mujer y de sus hijos; fue quemado vivo a fuego lento en Nagasaki. Mientras su mujer Lucía y sus hijos Andrés y Francisco eran decapitados. Los cuatro fueron beatificados el 7 de julio de 1867 por el papa Pío IX.

Jorge Edmundo René. Beato. (1748-1794). 
Martirologio Romano: En el mar frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia, en una vieja nave anclada, beato Jorge Edmundo René, presbítero y mártir, que, siendo canónigo de Vézelay, durante la Revolución Francesa fue encarcelado por su condición de sacerdote, muriendo víctima de tuberculosis.
Nació en Vézelay, era hijo de un abogado. Entró en el clero y obtuvo en su propia ciudad un puesto de canónigo. Llegada la revolución y suprimidos los cabildos, él no dejó Vezalay por ser su propia ciudad. Como se negó a prestar el juramento constitucional, se le condenó por incivismo el 21 de febrero de 1793, siéndole confiscados sus bienes, y arrestado y confinado como preso en el antiguo seminario a partir del 4 de abril.
Fue condenado a la deportación y salió para Rochefort, donde fue llevado a bordo del “Washington” el 19 de junio de 1794. A primeros de septiembre se le trasladó a la isla Madame, para entonces su estado de salud era ya desastroso. Prometió al Señor que si sobrevivía se dedicaría por entero a obras de celo apostólico, pero se dio cuenta de que moría y pidió se le recitaran las oraciones de la recomendación del alma. Murió el 2 de octubre de 1794 a las cinco de la mañana, dejando a todos edificados por su santa muerte. Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995.

Elías y Juan Carbonell Mollá. Beatos. M. 1936. 
Elías
Martirologio Romano: En el pueblo de Sax cercano a Alicante siempre en España, beatos hermanos Elías y Juan Carbonell Mollá, sacerdotes y mártires, fusilados durante la misma persecución contra la Iglesia
Estos dos mártires eran hermanos, nacieron en Concentaina (Alicante), Elías en 1869, y su hermano Juan en 1874, hijos de un médico. Elias ingresó en el seminario conciliar de Valencia en 1890, mientras que Juan ingresaba primero en el seminario de Orihuela y sólo más tarde pasaba también al de Valencia.
Juan
Elias hizo el doctorado en teología y se ordenó sacerdote en 1893, siendo seguidamente nombrado coadjutor de El Salvador, de Concentaina y, un tiempo después, obtuvo el mismo cargo en la iglesia arciprestal de Santa María, desempeñando también el cargo de administrador del hospital y asilo de los Desamparados. También colaboró con la casa-retiro de las hermanas trinitarias y sobresalió como orador sagrado. 
Juan, se ordenó sacerdote en 1898 y siguió los pasos de su hermano: primero coadjutor en El Salvador, de Concentaina, y luego en la iglesia de Santa María. Era un notable organista, lo que utilizó para su apostolado, y se debió a él el esplendor de la Orden Tercera del Carmen, que dirigía con mucho celo. Llegada la revolución de 1936 se le ofreció ir a vivir a una casa que tenía fácil salida para la huida, pero él respondió que no había hecho mal a nadie y que permanecería en su sitio. 
Ambos hermanos fueron arrestados el 1 de octubre de 1936 y llevados al convento de clarisas convertido en cárcel y de él, al día siguiente, fueron sacados para ser fusilados en la carretera, en el término de Sax (Alicante). No hubo otro motivo para su fusilamiento que su condición de sacerdotes. Fueron beatificados el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.