28 de febrero de 2015

Beato CARLOS GNOCCHI. (1902-1956).

Varonil, fuerte. Del estado llano. 

Martirologio Romano: En Milán, Italia, beato Carlos Gnocchi, presbítero, llamado "el apóstol de los mutilados" por su especial dedicación a los huérfanos y heridos de guerra.


Nació en San Columbano al Lambro, villa cercana a Milán, en el seno de una familia rural. Ordenado sacerdote en 1925, muy pronto manifestó como capellán del Instituto Gonzaga y como profesor del Instituto Schiaparelli sus grandes dotes de líder de la juventud y su entrega magnífica a este ministerio; en este período estudió intensamente la pedagogía y escribió algunos ensayos sobre estos temas. En los años finales de la década del ’30, el cardenal beato Ildefonso Schuster le encargó la asistencia de los universitarios de la Segunda Legión de Milán, que comprendía en buena parte estudiantes de la Universidad Católica y muchos ex alumnos del Instituto Gonzaga. 

En la II Guerra Mundial ejerció heroicamente como oficial y capellán militar del Batallón Alpino (Cuerpo de Infantería de Montaña) del Ejército Italiano (1941-1945), destinado al frente griego-albanés. Después de un breve intervalo en Milán, en 1942 volvió a partir, esta vez al frente ruso con los alpinos de la Tridentina. Fue precisamente su experiencia del dolor en la terrible huida del ejército italiano por las estepas rusas la que inspiró su futura fundación y el libro "Cristo con los alpinos". Habiendo caído a un costado de la helada ruta rusa junto a un grupo de agotados soldados y a punto de morir, un vehículo militar que pasaba intentó llevarlo sólo a él hasta la próxima base militar, pues no tenían más lugares en el transporte, dejando allí agonizando al resto de los soldados. Don Carlo se negó a abandonar a los suyos; pero estos le insistieron diciendo: "Vaya, Capellán, y ayude a nuestros hijos, ampare usted a nuestros huérfanos". Sólo ante la impresión de este conmovedor testamento, aceptó ser trasladado al hospital militar, terminando de este modo su participación en la guerra. Fue encarcelado en 1945 por su actividad en la resistencia. 
Ya nuevamente en Italia, a partir de 1945, el Padre Gnocchi (o Don Gnocchi, como es llamado en Italia), concibe la idea de crear una fundación que ayude a los niños mutilados y discapacitados físicos y psíquicos por causa de la guerra. En 1947 funda la obra "Pro Iuventute" (hoy Obra Don Gnocchi), en la que desarrolla una gran labor social a favor de los jóvenes sin hogar, mutilados… al tiempo que con sus escritos sensibiliza a la opinión pública. Un año más tarde tuvo una audiencia con el Papa Pío XII, en la cual presentó su fundación. Durante los últimos meses de vida redactó su opúsculo "Pedagogía del dolor inocente", auténtico testamento espiritual donde toca las cumbres del sentido cristiano del dolor.
Al morir cedió sus ojos para  que dos niños ciegos pudieran ver, como así sucedió. Falleció de un cáncer al páncreas en Milán. El 25 de octubre de 2009 fue beatificado por SS Benedicto XVI y su fiesta litúrgica se ha fijado en Italia en este mísmo día del 25 de octubre.