25 de agosto de 2015

San JOSÉ DE CALASANZ. (1557–1648).


Martirologio Romano: San José de Calasanz, sacerdote, que instituyó las escuelas populares para la formación de los niños y jóvenes en el amor y la sabiduría del Evangelio, fundando en Roma la Orden de los Clerigos regulares de los Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías.


Había nacido en Peralta de la Sal en Huesca, y estaba emparentado con los primeros reyes pirenaicos. Estudió en el Estudio General de Lérida (1571-1576): Artes, Filosofía, Leyes. Doctorado, a los 20 años, en Derecho civil y canónico; estudió después Teología en Valencia (1578-1579), siendo arzobispo, san Juan de Ribera. Pero se encontró que una mujer se enamoró de él y se sintió tan tentado que marchó a Alcalá de Henares, donde tuvo que interrumpir sus estudios a causa de la muerte de su hermano Pedro; tuvo que volver a Peralta.
 La muerte de su madre, y una grave enfermedad, le hicieron desear con más fuerza el sacerdocio, pero su padre quiso que se casara, pero José enfermó gravemente, y le dijo a su padre que si se curaba se ordenaría sacerdote. Fue ordenado sacerdote a los 28 años en la capilla del castillo de Sanahuja (1583). Después de haber distribuido parte de su patrimonio familiar a la muerte de su padre, fue llamado a cubrir varios cargos: marchó a la diócesis de Barbastro, donde fue familiar del obispo Felipe de Urries y maestro de sus pajes. Asistió a las cortes de Monzón, y muerto su obispo, marchó a Lérida, y entró al servicio del obispo de Albarracín: Gaspar de la Higuera o Gaspar Juan de la Figuera, con el que participó en la reforma monástica de los agustinos y de los benedictinos de Montserrat. Al morir su obispo, posiblemente envenenado, entró al servicio del cabildo catedral de Urgel, del que fue secretario y maestro de ceremonias, y luego familiar del obispo cartujo fray Andrés Capillas. Por entonces fue nombrado párroco de Claverol y Ortoneda, cargo del que no se ocupó directamente, sino por medio de eficaces sustitutos. En 1589 fue nombrado visitador del arciprestazgo de Tremp, y vicario de ámbito del mismo. Como covisitador canónico, y vicario general de Urgel. Estuvo en la universidad de Barcelona donde obtuvo el título en Teología.
Inspirado por el Señor, se fue a Roma (1592), invitado por su amigo el cardenal Marcantonio Colonna. Allí vivió una vida retirada, dedicado sobre todo a la educación de los familiares del cardenal, así como a la capellanía del palacio cardenalicio. Después de la muerte del cardenal estuvo al servicio de su sobrino, el cardenal Ascanio Colonna. Impresionado por el abandono de los muchachos de Trastévere, y después de la negativa de varias ordenes religiosas a recibir alumnos en régimen gratuito: dominicos, jesuitas…, fundó en la parroquia de Santa Dorotea la primera escuela gratuita, llamada “pía” porque así se dice en latín. Uno de los primeros bienhechores de la escuela fue la cofradía de la Doctrina Cristiana, a la que pertenecía. Trabó amistad con santos Juan Bautista de la Concepción, Felipe Neri, Camilo de Lelis, Juan Leonardi y Roberto Belarmino. 
Llamando luego a algunos colaboradores para dar comienzo a la Congregación de los Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, con sede en la iglesia de San Pantaleón (aunque todavía no se llamaba así, sino que era el palacio Mannini). Esta se transformó posteriormente en Orden de los pobres de la Madre de Dios y de las Escuelas Pías (escolapios o piaristas), con un cuarto voto añadido para la instrucción de la juventud, especialmente pobre. La línea de su labor educativa se expresa en este pensamiento suyo: "Los que se comprometen a ejercer con la máxima solicitud esta misión educadora han de estar dotados de una gran caridad, de una paciencia sin límites y, sobre todo, de una profunda humildad, para que así sean hallados dignos de que el Señor, si se lo piden con humilde afecto, les haga idóneos cooperadores de la verdad, los fortalezca en el cumplimiento de este nobilísimo oficio y les dé finalmente el premio celestial". Las Escuelas Pías tuvieron una rápida aceptación por parte de los Pontífices, y de la sociedad en general, y se extendieron por toda Italia. 
En 1613, José de Calasanz, pensando que era un anciano -tenía 56 años-, se empezó a preocupar por el futuro de sus escuelas y llegó a la conclusión que lo mejor era encomendarla a una congregación religiosa que se hiciera cargo de ellas y las tomara como su fin principal. De ahí vino la unión con los llamados “padres luqueses” o Congregación de la Bienaventurada Virgen María, fundada por el ya difunto san Juan Leonardi, a quién José había conocido y querido mucho. La unión no tuvo el éxito esperado y se disolvieron. Nació así la Congregación Paulina de los Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, que después de su muerte llegaría a ser Orden de Clérigos Regulares. José cambió de nombre por el de José de la Madre de Dios.
Tras la aprobación oficial de Gregorio XV, fue su superior general en 1622. La santa impaciencia de José, y sin duda, fallos de imprevisión provocaron movimientos internos de rebeldía en la Orden (hubo fuertes rivalidades entre padres y hermanos legos), y un provincial intrigante y ambicioso, el padre Sozzi, con el apoyo del Santo Oficio, consiguió procesar al fundador, que tenía entonces más de 80 años: se le destituyó como superior perpetuo. En 1646, se suprimió la Congregación por orden de Inocencio X. Ante estos hechos el Calasanz dijo: "Sería una locura preocuparse de las causas segundas, que son los hombres y ver la causa primera, esto es Dios, que invita a estos hombres para nuestro mayor bien". Murió en Roma a los 92 años, con un "prohibitur". Pero 10 años más tarde renacerá su obra con un espíritu nuevo. Está enterrado en la iglesia de San Pantaleón de Roma. Es patrón de los maestros católicos. Fue canonizado el 16 de julio de 1767 por Clemente XIII. Es patrón de los maestros católicos. MEMORIA FACULTATIVA.