6 de agosto de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:




Santa Claudia. s. I. 

San Pablo escribe a san Timoteo "Te saludan, Eubulo, Pudens, Lino, Claudia, todos hermanos" (2 Tim 4, 21). Es todo lo que sabemos de esta santa. Una leyenda dice que era una princesa inglesa, hija del rey Caractacus, que fue llevada a Roma siendo emperador Claudio. Esposa del senador san Pudente, había sido la madre de las santas Práxedes y Pudenciana, pero todo es leyenda. 

San Glisente de Brescia. M. 796.
Eremita en los montes de Brescia, y amante de los animales, había sido soldado de Carlomagno; después de la batalla de Mortirolo, obtuvo del Emperador permiso para retirarse del ejército para evangelizar el valle; vivió como eremita en el monte de Berzo en Brescia, donde murió. Toda su vida parece una leyenda. Su fiesta hoy es celebrada solamente en la parroquia de Berzo en la iglesia a él dedicada.

Schetzelón (Escelino, Gezzelino). Beato. M. 1138. 
Martirologio Romano: En el territorio de Luxemburgo, beato Escelino, eremita, que vivió en un bosque, sin techo y sin vestidos, confiado en el Señor.
Ermitaño que vivió en un bosque de Luxemburgo, sin techo ni vestido, a la intemperie, confiando en Dios. Parece que san Bernardo que estaba ocupado en la fundación del monasterio de Hemmerode en la diócesis de Tréveris, al oir hablar de la santidad de Escelino, envió a san Acardo, uno de sus monjes, para que lo saludase de su parte y le pidiera sus oraciones ante la nueva fundación. El encuentro de san Acardo con el santo ermitaño fue muy fructífero. Según cuenta la leyenda Acardo asistió a su santa y prodigiosa muerte, rodeada de ángeles, y mandó trasladar su cuerpo en la iglesia de Notre-Dame del castillo de Luxemburgo. En su tumba sucedieron muchos milagros. 
El Martirologio belga distingue a san Scocelin, de otro ermitaño llamado Gisilain que murió en Munster y que cuando el monasterio fue destruido fue trasladado a Grunenwalde. En Luxemburgo se encuentra una localidad que lleva el nombre de nuestro ermitaño llamada Schetzelborg. En el pueblo de Slebusrode o Schelebusschrath (Colonia) se honra a un santo de nombre Gezzelino o Gitzelon (muerto hacía el 1141) que muchos hagiógrafos distinguen de nuestro ermitaño. Muy venerado en el Gran Ducado de Luxemburgo que celebra su festividad el 11 de agosto. Es celebrado también por la Orden Cisterciense y Benedictina. 

Carlos López Vidal. Beato. (1894-1936). 
Martirologio Romano: En las cercanías de Gandía, en Valencia, en España, beato Carlos López Vidal, mártir, que en tiempo de persecución de la fe alcanzó la gloria celestial.
Nació en Gandía en el seno de una familia cristiana. Fue congregante mariano. Al ser rechado para el servicio militar, obtuvo el puesto de sacristán segundo de la colegiata de Gandía, trabajo en el que se acreditó por su gran dedicación. Cuando vio la política antirreligiosa de la República, se ofreció como víctima por España al Sagrado Corazón. Era un hombre generoso que ayudaba a cuantos pudo, llegando a amparar a varias religiosas en su casa, cuando estas se vieron obligadas a dejar sus conventos. 
En 1932, se casó con María Rosa Tarazona con la que no tuvo hijos. Cuando arreció la persecución religiosa y cerraron la colegiata, se marchó a casa de su madre, donde fue encontrado por los milicianos, que lo buscaban por pertenecer a la Acción Católica. Fue fusilado en La Pedrera de Gandía, después de gritar “Viva Cristo Rey”. Su cadáver fue rociado de gasolina y le prendiron fuego, pero no ardió del todo; actualmente está enterrado en el Panteón de los Mártires del cementerio de Gandía. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II en la ceremonia conjunta de los 233 mártires de la persecución religiosa en Valencia de los años 1936-1939.

Tadeo Dulny. Beato. (1914-1942). 
Martirologio Romano: Cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beato Tadeo Dulny, mártir. Al ser ocupada militarmente Polonia, su patria, fue llevado al campo de concentración de Dachau por su fe en Cristo.
Nació en Kszczonowice (Cmielów), Polonia, en el seno de una cristiana y numerosa familia. A los 21 años ingresó en el seminario de Wloclawek. La invasión de los alemanes en Polonia le sorprendió en el seminario, pero él quiso continuar sus estudios. 
En 1939 fue arrestado junto a sus profesores y demás alumnos del seminario, de momento fueron internados todos en el colegio salesiano de Lad, dedicado por los nazis a centro de detenidos. Aquí pudo reanudar sus estudios de forma clandestina y los profesores le aprobaron el quinto curso. Pero en 1940, fue llevado al campo de concentración de Sachhausen y tres meses más tarde a Dachau. Aquí las miserias, trabajos, hambre y malos tratos acabaron con su vida dos días antes de que cumpliera los 28 años. Este seminarista dio muchas pruebas de verdadera vocación. Era devoto, estudioso y buen compañero. Fue beatificado el 13 de junio de 1999 por el papa Juan Pablo II.