31 de agosto de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santos Cesidio y compañeros. s. III. 
Según las poco fiables Actas de san Rufino, se dice que Cesidio era hijo de Rufino y que fue martirizado junto a un grupo de cristianos en Trasacco en el lago Fucino cerca de Roma, durante la persecución de Maximino; otros autores dicen que murieron en los Abruzos. 
Según una antigua passio, se relata que en la ciudad de Amaria (en el Ponto), durante el imperio de Domnino (según otras fuentes Maximino), comenzó una persecución contra los cristianos; Rufino y Cesidio, su hijo, fueron descubiertos y encarcelados, fueron sometidos a tormento por el procónsul Andrés, que también les envió a la cárcel a dos meretrices para tentarlos, pero superaron todas las pruebas, obtuvieron la conversión de muchos paganos, incluído el mismo Andrés. 
Cuando fueron liberados los dos se trasladaron a Italia, en la región de los Marsi, haciendo apostolado; después de un tiempo Rufino se marchó a Asís, mientras su hijo permaneció en Trasacco. Después de diversos sucesos, Rufino fue el primer obispo de Asís y hoy patrón de la ciudad y allí fue martirizado. Cesidio consiguió llevar el cuerpo de su padre a Trasacco, esto hizo que lo condenaran a muerte; fue ejecutado mientras celebraba la misa junto a santos Plácido y Eutiquio

San Paulino de Tréveris. M. 358. 
Martirologio Romano: En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Paulino, obispo y mártir, que en tiempo de la herejía arriana fue el verdadero heraldo de la verdad y durante el Sínodo de Arlés, convocado por el emperador arriano Constancio, ni amenazas ni adulaciones pudieron llevarle a condenar a san Atanasio y apartarse de la recta fe, por lo que fue desterrado a Frigia, donde acabó su martirio, pasados cinco años.
Nació en Gascuña en el seno de una noble familia de Aquitania. Era todavía muy joven cuando se trasladó a Tréveris acompañando a san Maximino a Tréveris, y en el 349 le sucedió como obispo. Como su predecesor defendio la fe de Nicea. 
Fue un valeroso defensor de san Atanasio de Alejandría en el concilio de Arlés (353) tal y como lo había hecho san Maximino, convocado por el emperador filoarriano Constanzo II, donde ni las amenazas ni las adulaciones lograron que condenase a Atanasio ni se desviase de la ortodoxia de la fe, y por esto fue exiliado a Frigia. Murió en el exilio, y por ello está considerado como mártir. Treinta años más tarde sus restos fueron reexhumados, por algunos habitantes de Tréveris, trasladándolos a su patria. 

Santo Dominguito del Val. (1243-1250). 
Natural de Zaragoza era hijo de Sancho del Val, bretón y notario y de la zaragozana Isabel Sancho. Era monaguillo cantor de la seo de Zaragoza. Tenía 7 años. Su vida transcurría entre la seo y la casa; quería ser sacerdote. Parece ser, y está documentado históricamente, en en aquellos tiempos, ciertos judíos de Zaragoza, tenían la costumbre de rememorar la Pasión de Cristo, con niños cristianos a los que secuestraban y asesinaban o con imágenes de cera. 
Un día, próximo al Viernes Santo, se dio la orden de apresar a un niño cristiano y así, cuando Dominguito cruzaba por el barrio judío, fue apresado por un grupo de hebreos mandados por el usurero Moisés Albayucet. Por la noche fue trasladado a la casa del rabino. Mientras tanto, el monaguillo se agarraba al crucifijo que llevaba al cuello. Le mandaron pisar el crucifijo. Se negó y por eso fue crucificado en la pared, y después degollado, tirando su cabeza y cuerpo al río Ebro. Diversas señales señalaron el lugar de su reposo, y desde un principio se le consideró mártir y santo. Moisés Albayucet, antes de ser ahorcado, pidió perdón, y fue bautizado. Dominguito está enterrado en la seo de Zaragoza.  

Benito de Arezzo. Beato. (c. 1190 - 1282). Franciscano. (Ver) F. 3 de Marzo.