3 de agosto de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Aspreno de Nápoles. s. I. 
Martirologio Romano: En Nápoles, de la Campania, san Aspreno, primer obispo de la ciudad.
Es venerado en Nápoles como el enfermo curado por san Pedro a su paso por la ciudad, y una vez curado y convertido sanó a un romano que sufría violentos dolores de cabeza. La leyenda dice que como primer obispo de Nápoles entregó su larga vida a la evangelización. Se sabe que no hubo en Nápoles un obispo contemporáneo de los apóstoles, pero esto no nos hace dudar de la autenticidad de este santo que se caracterizó por su bondad y entrega. Es uno de los 47 santos protectores de Nápoles. 

San Eufronio de Autun. M. c. 475. 
Martirologio Romano: En Autun, en la Galia Lugdunense, san Eufronio, obispo, que edificó una basílica en honor del mártir san Simforiano y dotó de mayor adorno y belleza el sepulcro de san Martín de Tours.
Obispo de Autun y amigo de san Lupo de Troyes. Trabajó mucho para extirpar las herejías arriana y pelagiana y fue el alma del Concilio de Arlés en 475. Hizo edificar una basílica sobre la tumba del mártir san Siforniano y decoró con mármol el sepulcro de san Martín de Tours.

Berta. Beata. (1106 - 1163). F. Primer Domingo de Agosto.
Nació en Florencia, o en el castillo de Vernio, en el seno de la familia Alberti (a menudo llamada erróneamente de Bardi); era hija del conde Lotario Alberti. Ingresó jovencísima en el convento vallumbrosano de Santa Felicita en Florencia donde destacó por su santidad; en 1153 el general de los vallombrosanos, Gualdo Gualdi, la mandó a gobernar y reformar el convento de Santa María de Cavriglia (Arezzo). 
Berta se trasladó a este nuevo lugar y durante su gobierno refloreció espiritual y numericamente el monasterio, con una mayor observancia de la Regla. Después de 16 años como abadesa, tuvo la percepción de su pronta muerte; reunió a la comunidad y las exhortó, por última vez, que parmenecieran unidas en la oración y en la caridad. Su cuerpo se encuentra hoy en la iglesia parroquial de Cavriglia y es patrona de este pueblo y de Montano. Se fundaron dos Congregaciones de ambos sexos, con el fin de perpetuar su culto y memoria y todavía existen.

Alfonso López López y Miguel Remón Salvador. Beatos. M. 1936. 
Martirologio Romano: En el pueblo de Samalús cercano a Barcelona, en España, beatos mártires Alfonso López López, sacerdote, y Miguel Remón Salvador, religioso, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, que en la misma persecución por testificar a Cristo obtuvieron la gloriosa victoria.  
Alfonso había nacido en Secorún (Huesca) en 1878. En 1906 ingresó en el seminario de los franciscanos menores conventuales de Granollers. El convento había sido fundado un año antes, y era el primero de la Orden en España, después de más de 300 años de ausencia. Alfonso realizó sus estudios eclesiásticos en Ósimo (Italia), y fue ordenado sacerdote en 1911. De 1912 a 1915 ejerció como confesor penitenciario apostólico en el Santuario de Loreto. El resto de su vida transcurrió en Granollers, como docente y director espiritual. 
Durante la sangrienta revolución civil española fue fusilado en Samalús (Barcelona), junto con fray Miguel Remón Salvador y fray Buenaventura Remón, que logró sobrevivir. 

Miguel nació en Caudé (Teruel) en 1907. Ingresó en el convento de los frailes menores conventuales de Granollers en 1925, como hermano no sacerdote. En 1933 hizo la profesión perpetua en Loreto, donde permaneció hasta 1934, fecha en que regresóa Granollers, a ocuparse de las actividades del convento. Murió fusilado en Samalús (Barcelona).

Salvador Ferrandis Seguí. Beato. (1880-1936). 
Martirologio Romano: En la Carretera del Vergel, en Alicante, en España, beato Salvador Ferrandis Segui, párroco de Pedreguer y mártir, que, en el furor de la persecución contra la fe, derramó su sangre por Cristo y alcanzó así la palma de la gloria.
Nació en L’Orxa, Alicante. Párroco de Pedreguer. Sus padres le dieron una sólida formación cristiana. Estudió en el Seminario y en el Colegio del Patriarca. Ordenado en 1904. Estuvo en Villalonga, después a L'Alquería de la Comtessa y Pedreguer, donde restauró el templo con su patrimonio personal y ayudó mucho a los pobres y enfermos. Murió fusilado en la carretera del Vergel, por ser sacerdote. Fue beatificado en el grupo de 233 mártires en Valencia por san Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.