28 de agosto de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Ezequías. M. 697 a. C. (Antiguo Testamento).
Rey de Judá, que siguiendo el camino de su abuelo David, se unió fundamentalmente al Señor, esperó en él, no se apartó de sus mandamientos y restituyó el culto en el Templo. 

San Hermes. M. c. 120. 
Martirologio Romano: En Roma, en el cementerio de Basila, en la vía Salaria Antigua, san Hermes, mártir, del que dice el papa san Dámaso: «Grecia lo envió y Roma lo retuvo después de padecer por el santo nombre».
Mártir con otros muchos cristianos en Roma, bajo el juez Aureliano. Según la leyenda, Hermetes era un rico personaje  y prefecto de la Roma pagana, y además era un liberto, que contaba en su hacienda familiar con doscientos esclavos varones, más sus esposas e hijos, hasta 1.200 personas. Conoció el mensaje cristiano, de labios del papa san Alejandro I. Al bautizarse concedió a todos los que de él dependían, no sólo la libertad plena, sino la subsistencia holgada en el trabajo. Y tras el sacrificio de su propia economía, entregó más tarde la vida en el martirio. 
Todo esto es la leyenda porque sobre la realidad de su vida no conocemos nada más que, según el papa san Dámaso, fue enviado a Grecia. Roma lo venera como mártir y está enterrado en las catacumbas de Basilisa en la vía Apia de Roma. Su culto se ha limitado a los calendarios locales desde 1969. Sus reliquias fueron trasladadas a Salzburgo de donde es patrón. 

San Pelagio de Constanza. M. c. 283. 
Martirologio Romano: En Constanza, de Suabia, conmemoración de san Pelagio, mártir.
Joven martirizado en Istria, durante el imperio de Numeriano. Sus reliquias fueron llevadas a Constanza. Patrón de la diócesis de Constanza. 

San Justo. s. III. F. Último domingo de Agosto.
Mártir en Cágliari (Cerdeña), parece que durante las últimas persecuciones, pero cualquier otra noticia no tiene veracidad histórica. Venerado en Misilmeri (Sicilia) y Cágliari.
  
Santos Fortunato, Cayo y Antés. M. 303. 
Mártires en Salerno, durante la persecución de Diocleciano. Su pasión no tiene fundamente histórico. Fortunato podría ser el mártir incluido en los "Doce Hermanos" y ser un desdoblamiento del mártir de Lecce. En la diócesis de Salerno su festividad se celebra el 30 de agosto con el grado de “Fiesta”.

San Vicinio. M. 330. 
Martirologio Romano: En Sarsina, de la Romagnola, san Vicinio, primer obispo de esta ciudad.
Natural de la Liguria (Italia). Empujado por el amor a la soledad, se dedicó a la oración, a la meditación y a la penitencia en el actual Monte San Vicinio ubicado en la localidad de Musella. 
 Su vida penitencial hizo que el pueblo lo eligiera primer obispo de la ciudad de Sarsina. Vicinio se dedicó a la extructuración de la diócesis, difundiendo el evangelio en todas las zonas de su territorio, haciendo que todos recibieran la luz de la gracia. Patrón de la ciudad de Sarcina y copatrono de la diócesis de Cesena-Sarsina.

San Restituto de Cartago. M. 373. 
Ruinas de Cartago romana
Martirologio Romano: En Cartago, san Restituto, obispo, en cuya festividad pronunció san Agustín un sermón al pueblo hablando de él.
Obispo de Cartago (352-373). Murió mártir y san Agustín pronunció en su honor un sermón hoy perdido. El episodio más significativo recordado por las fuentes es su participación en el concilio de Rímini en el 359 y su misión en Constantinopla. Durante el sínodo rimenense, como exponente más cualificado de la Iglesia africana, sostuvo la doctrina del concilio de Nicea y por esto fue nombrado jefe de una delegación episcopal que debía tratar en Constantinopla con el emperador Constanzo, favorable al arrianismo. En ciudad imperial su misión se desarrolló con notables dificultades, porque una análoga delegación arriana había partido de Rímini anticipando los coloquios con Constanzo. Entre las dos delegaciones hubo tratos y charlas; Restituto se dejó convencer para aceptar la tercera fórmula del concilio de Sirmio firmando un protocolo. Durante algún tiempo fue fiel al homeismo, después regresó a la ortodoxia, pero no se conoce la época. Se ignora cualquier actividad desarrollada en Cartago. 

Moisés "el Etíope". M. c. 395. 
Martirologio Romano: En Egipto, san Moisés Etíope. Después de haber sido un conocido ladrón, se hizo anacoreta, convirtió a muchos de los suyos y los llevó con él al monasterio.
Era un negro abisinio que nació esclavo y era de inclinación malvada, de manera que su patrón lo expulso de la casa y se hizo jefe de una banda de malhechores. Para huir de la justicia se refugió entre los anacoretas de Scete en el Bajo Egipto, pero éstos le convirtieron; Moisés se quedó con ellos, fue ordenado sacerdote y fue famoso por sus dones sobrenaturales. El patriarca de Alejandría le confió el gobierno de un monasterio. Anciano fue asesinado por los beduinos, contra los cuales no quiso defenderse. Fue sepultado en el monasterio llamado Dair al-Baramus, que todavía existe.

Carlos Arnaldo HanusBeato. (1723-1794). 
Martirologio Romano: Cerca de la costa frente a Rochefort, en el litoral francés, beato Carlos Arnaldo Hanus, presbítero y mártir, que, encerrado en una nave destartalada en tiempo de la Revolución Francesa por ser sacerdote, débil de fuerzas y atacado prontamente por una enfermedad, consumó el martirio.
Nació en Nancy. Era el deán de los canónigos de la iglesia colegial de la diócesis virodunense. Llegó al martirio en Rochefort cuando era muy anciano y murió de hambre y de peste.  

Aurelio de Vinalesa (José Ample Alcaide). Beato. (1896-1936).
Martirologio Romano: Cerca de la localidad de Vinalesa, en Valencia, España, beato Aurelio (José) Ample Alcaide, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, en la misma persecución, dio un fruto de gloria a través de la prueba de su fe.
En el siglo, José Ample Alcaide, nació en Vinalesa (Valencia. Profesó en la Orden Capuchina el 10 de agosto de 1910, y fue ordenado sacerdote en Roma el 26 de marzo de 1921. A lo largo de su vida religiosa fue Director del Estudio filosófico-teológico que los capuchinos tenían en Orihuela (Alicante), profesor en el Seminario, director de la Tercera Orden Franciscana, confesor y predicador. Bien pudo decir: “¡Siempre he cumplido mi misión, como religioso y como sacerdote!” Cuando las circunstancias le obligaron a dejar el convento, se refugió en casa de sus padres, donde fue detenido por los milicianos el 28 de agosto de 1936. Conducido de madrugada al Barranco del Carraixet, confortó y exhortó a los laicos compañeros de martirio a morir en paz, les impartió la absolución sacramental y luego añadió: “Gritad fuerte: ¡Viva Cristo Rey!” . Beatificado por SS Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.