27 de agosto de 2015

Beatos JUAN BAUTISTA SOUZY y ULDARICO GUILLAUME. M. 1794.


Martirologio Romano: En la costa frente a Rochefort en Francia en una sórdida galera anclada, beatos mártires Juan Bautista de Souzy, sacerdote, y Uldarico (Juan Bautista) Guillaume, hermano de las Escuelas Cristianas, mártires, que durante la persecución contra la Iglesia sufrieron un inhumano encarcelamiento y murieron por Cristo consumidos por el hambre y la enfermedad

Juan Bautista nació en La Rochelle. Como sacerdote se distinguió por su celosa predicación y por su prudente dirección de las almas, por sus singulares dotes de piedad y cultura. Era canónigo de la catedral de la Rochelle y también vicario general de la diócesis. Por negarse hacer el juramento constitucional en 1791, tuvo que abandonar su diócesis y se fue a Poitiers, donde continuó ejerciendo su ministerio clandestinamente, hasta que se presentó para su deportación en marzo de 1794 y destinado a Rochefort. Cuando lo supo el obispo de La Rochelle lo nombró su delegado para con todos los sacerdotes que estuvieran presos o deportados con él. 
Destinado a la isla Madame, murió en ella de enfermedad y miseria, confortando a todos con gran energía moral, animándoles para que se apoyasen mutuamente y se preparasen para la muerte con sentimientos de paz y perdón. En aquellas terribles prisiones flotantes murieron 547 religiosos víctimas de la enfermedad, las privaciones y los castigos de sus carceleros. 

Uldarico nació en Fraisans, parroquia de Dampierre, diócesis de Besançon. Ingresó en el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en1785 con el nombre de Hermano Uldarico, “declaro que amo mi estado vocacional y deseo perseverar en él hasta la muerte, con la ayuda de la gracia de Dios».
Se sabe poco de la vida y actividad del Hno. Uldarico en los ocho años de misión apostólica en Nancy, que siguieron a su noviciado. Después que los revolucionarios cerraron la escuela, dice el abate Guillon que el Hno. Uldarico «muy apegado a los hijos de los pobres de Nancy, se quedó por ellos en esta ciudad, donde clandestinamente continuó instruyéndolos en la piedad y en el arte de la lectura y de la escritura». Y el Hno. Gustave-Marie añade: «Cuanto más humildad tenía en su profesión, tanto más éxito alcanzaba con sus instrucciones; y tanto más, también, los impíos perseguidores se irritaban contra él. La vida tranquila y ordinaria del modestísimo Hno. Uldarico no tenía nada que pudiera ofender á los republicanos; y los servicios que prestaba deberían atraerle el reconocimiento del pueblo. Pero, como eran impíos y ateos, que reinaban bajo el nombre del pueblo y de la República, este buen "ignorantin" fue encarcelado en 1793».
En efecto, fue detenido el 17 de mayo y condenado a la deportación. Tenía 38 años. La caravana salió hacia Rochefort el 1º de abril, a las 7 de la mañana, y llegaron el 28. El Hno. Uldarico fue encerrado en «Les Deux Associés». Afectado por la epidemia y víctima de los sufrimientos falleció de hambre el 27 de agosto. Fue enterrado en la isla Madame.