15 de julio de 2015

San JOSÉ DE TESALÓNICA. (760/2 - 832).


Martirologio Romano: En Tesalia, tránsito de san José, obispo de Tesalónica, hermano de san Teodoro Estudita, que durante su vida de monje compuso muchos himnos y, promovido al episcopado, tuvo que sufrir pronto muchos y crueles tormentos, pues se vio precisado a defender la disciplina eclesiástica y las sagradas imágenes. Relegado a Tesalia, murió de hambre.

Nació en Constantinopla, en el seno de una familia de la nobleza. Hermano de san Teodoro Estudita. En el 781, bajo la influencia de su tío Platón, abad de un monasterio en Bitinia, toda la familia abrazó la vida religiosa. El padre se retiró con sus hijos varones a una propiedad familiar en Sakoudion, en el monte Olimpo. Cuando en el 795, Constantino VI repudió a su mujer legítima para casarse con otra, estos monjes se opusieron al matrimonio y por ello fueron exiliados. La llegada al poder de Irene, garantizó un período de tregua a los monjes, que entre el 798 y el 799, tras las incursiones árabes, se retiraron al monasterio de Stoudios en Constantinopla. José se encontró entre estos monjes, mientras su hermano fue elegido hegúmeno. 
En el 806 fue nombrado arzobispo de Tesalónica, y en el sínodo del 809, al negarse a aceptar el matrimonio del emperador, por no estar bendecido por la Iglesia, fue de nuevo exiliado junto a su hermano y su tío Platón. Fueron de nuevo rehabilitados por el emperador Miguel I Rangabe, en el 811, pero con el advenimiento de León V el Isaúrico, y la lucha iconoclasta, José, al negarse a defender la herejía, fue deportado a una isla en el 815. Un nuevo emperador, Miguel II, les devolvió la libertad. Pero tuvo que sufrir un cuarto exilio con el emperador Teófilo, a causa de la iconoclastia, y murió en el exilio de Tesalia agotado. Fue un gran defensor de la ortodoxia y escribió algunas obras poéticas y oratorias. José representa al monje, que defiende la libertad religiosa, frente a la ingerencia de los poderosos, el culto divino y, en particular, las imágenes, consciente de poder afrontar con ello el martirio.