25 de julio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San CucufateM. c. 304.
Martirologio RomanoEn Barcelona en España, san Cucufate, mártir, que, decapitado con la espada durante la persecución del emperador Diocleciano, subió vencedor al Cielo
Se dice que Cugat o Cucufate, nació en Scilli en el norte de África, en el seno de una familia distinguida de origen cartaginés. Estudió en Scilli en lo que hoy es Argel. Siguió a san Félix de Gerona en Mauritania y luego pasaron a Barcelona, como mercader y durante la persecución de Diocleciano enseñaba a unos, animaba a otros, y convertía a los más obstinados paganos. Un día fue arrestado y pasó por las manos de tres gobernadores (Galerio, Maximiano y Rufino), que después de crueles torturas y largos interrogatorios, murió decapitado junto con una mujer, santa Semproniana a la que había bautizado. 
Sobre su tumba se levantó el monasterio benedictino de San Cugat del Vallés. Sus reliquias recorrieron toda Europa y se levantaron iglesias y parroquias en su honor. Es muy venerado. Patrón de Cataluña, de Barcelona.

Santos Beato y  Banto. s. VI o VII. 
Imagen medieval del monasterio
de Santa María de Tréveris
Martirologio RomanoEn Tréveris, santos Beato y Banto, sacerdotes, que, en tiempos de san Magnerico, hicieron vida eremítica
Hermanos y presbíteros, que hicieron vida eremítica en la zona de Hunsrûck y Hochwald pertenecientes a la diócesis de Tréveris (Alemania) en tiempos del obispo san Magnerico. Fueron tenidos en gran estima por su piedad y servicio a la Iglesia. Fueron enterrados en el monasterio benedictino (al que probablemente pertenecían) de Santa María de Tréveris, posteriormente los restos fueron trasladados a Coblenza y a causa de la invasión napoleónica fueron dispersados por varias parroquias. Los restos de Banto se conservan en una capilla prerománica cercana a la catedral de Tréveris. 

Santa Glodesindis. (578-608). 
Martirologio RomanoEn Metz, ciudad de la Galia Bélgica, santa Glodesindis, abadesa.
Vivió durante los reinados de Childeberto II y Teodeberto II. Hija del duque Wintrom y de Godila, siendo muy joven consagró a Dios su virginidad. La muerte en el patíbulo de su prometido Oboleno, impuesto por la familia, y arrestado el día de su boda, la salvó de un primer matrimonio. Rechazó una segunda boda y se refugió en Metz, en la iglesia de San Esteban, asilo sagrado. Finalmente con el consentimiento de sus padres, se marchó a Tréveris con su tía Rotilde, abadesa e inició bajo su dirección la vida monástica.
Regresó a Metz, donde construyó, en un terreno donado por sus padres, un monasterio, al que le dio la regla de san Benito, llamado San Pedro, después tomó su nombre. Glosinda fue abadesa durante seis años y murió a los 30 años. Su cuerpo reposa en la iglesia de Santa Glosinda de Metz.

San Teodomiro de Carmona. M. 851. 
Martirologio RomanoEn Córdoba, ciudad de la región hispánica de Andalucía, san Teodomiro, monje de Carmona, martirizado, siendo aún joven, durante la persecución desencadenada por los sarracenos.
San Teodomiro nació en Carmona, Sevilla (España), aunque no se conoce el año exacto de su nacimiento. La principal fuente por la que se sabe algo de la vida de éste santo es el “Memorialis Sanctorum”, publicado por su coetáneo san Eulogio de Córdoba, que cita a Teodomiro como «un joven monje carmonense».
Las noticias de la vida de este santo son algo escuetas, aunque sabemos varios datos esclarecedores.
Teodomiro era un carmonense que se marchó joven a Córdoba, atraída por el ambiente eclesiástico de ésta. Allí, vivió en el Convento de San Zoilo, como monje benedictino. Al poco después de llegar, fue llevado ante el Kadí, quien lo condenó a pena de azotes, para que luego fuera alanceado, y por último degollado. Esto ocurrió durante el emirato de Abderramán II. Sus restos se enterraron en el mismo convento donde vivió, en el Convento de San Zoilo. Patrón de Carmona.

Miguel Ludovico Brulard. Beato. (1758-1794). 
Martirologio RomanoEn una nave anclada ante la costa de Rochefort, en Francia, beato Miguel Ludovico Brulard, presbítero de la Orden de los Carmelitas Descalzos, mártir, el cual, durante la Revolución Francesa, por ser sacerdote fue encerrado en dicha nave en condiciones inhumanas, muriendo en ella consumido por la enfermedad.
Nació en Chartres. Pertenecía al convento de los carmelitas descalzos de Charenton, cercano a París y fue ordenado presbítero. Llegada la Revolución se suprimieron los conventos, volvió a su casa paterna, donde procuró llevar una vida de religioso todo cuanto le era posible, viviendo con gran recogimiento austeridad y piedad. Se negó a seguir las directrices religiosas de la Revolución y a prestar el juramento de “Libertad-Igualdad”.
Junto a sus otros compañeros fue enviado a Rochefort, por negarse a prestar juramente constitucional y sufrió toda clase penurias por la vida miserable que llevaban a causa de los maltratos, ya que el fin era eliminarlos clandestinamente. De él se sabe que fue deportado en 1794 a La Rochelle y embarcado, como los otros sobre las naves, que después se quedaron en la isla de Aix; murió consumido por el hambre con la piel en los huesos solamente y fortalecido por la fe, siendo enterrado en la isla de Aix. Fue beatificado por san Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995.

Miguel Peiró Victorí. Beato. (1887-1936). 
Nació en Aiguafreda, provincia de Barcelona, diócesis de Vic; al morir su padre en 1894 ingresó en el colegio de huérfanos de Sant Juliá de Vilatorta (Barcelona), dirigido por los Padres de la Sagrada Familia. Después se trasladó a residir con su madre en Roda de Ter (Barcelona). Trabajó en la fábrica de tejidos "Tecla Sala"; en 1913 esta misma propietaria le confió un puesto de responsabilidad en otra fábrica en Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Contrajo matrimonio en 1915 con Francisca Ribes Roger. Ingresó en la orden seglar dominicana y colaboró en un círculo de obreros católicos vinculado a la misma; era aficionado al fútbol; entre sus hijos estaba fray José, estudiante dominico muerto a consecuencias de la persecución religiosa en 1938.
 El 24 de julio de 1936 se trasladó a Barcelona en busca de noticias sobre su hermano, el hoy beato mártir Ramón Peiró, O.P.; en el recorrido observó incendios y profanaciones de iglesias y casas religiosas; volvió a Hospitalet de Llobregat al atardecer profundamente apenado, rezó el rosario en familia y, apenas finalizado, hacia las 11 de la noche, lo apresaron en su propia vivienda; buscaban también a su hijo fray José. Se despidió de su esposa con estas palabras: "Hasta el cielo". Poco después se oyeron unos disparos que le ocasionaron la muerte; tenía 49 años de edad: su mujer exigió que en el ataúd se colocara el crucifijo.