23 de julio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Ezequiel. s. VI. a. C. (Antiguo Testamento).
Martirologio RomanoConmemoración de san Ezequiel, profeta, hijo del sacerdote Buzi, que elegido durante la visión de la gloria de Dios que tuvo en su exilio en el país de los caldeos, y puesto como atalaya para vigilar a la casa de Israel, censuró por su infidelidad al pueblo elegido y previó que la ciudad santa de Jerusalén sería destruida y su pueblo deportado. Estando en medio de los cautivos, alentó a estos a tener esperanza y les profetizó que sus áridos huesos resucitarían y tendrían una nueva vida.
Es uno de los tres profetas mayores, autor de uno de los libros canónicos. Hijo del sacerdote Buzi, que vio la gloría de Dios en su exilio de Caldea. Había sido educado en un ambiente clerical. Su vocación profética nació en el quinto año de la deportación de los judíos del reino de Judá a Babilonia por el rey Nabucodonosor, es decir el 593 al 571 a.C. 
Ezequiel, el insatisfecho y exiliado en Tel Aviv, es ante todo el hombre vuelto a Dios. Su vida está marcada por la presencia absoluta y desconcertante de su Dios. El Dios de la gloria. El Dios de la esperanza. El Dios de la compasión. Intuyó que Dios no les había abandonado y que volverían a la tierra, al templo, centro y corazón del pueblo. En una de sus visiones habló del “buen pastor”, del “hijo del Hombre” y de la “nueva Jerusalén”. La tradición afirma que mientras estaba preso en Babilonia, fue ejecutado por un juez judío que se había hecho pagano y que fue enterrado en la tumba de Sem. Su tumba fue lugar de peregrinación por los primeros cristianos.

San Severo de Bizia. M. c. 304.
Martirologio RomanoEn Bizia (hoy Wiza), en Tracia, san Severo, mártir en tiempo de los emperadores Diocleciano y Maximiano, que, según cuenta la tradición, convirtió al centurión san Memnón y fue martirizado después de él
San Severo era presbítero y convirtió a san Memnón, que era centurión de Bizya en Tracia (hoy Turquía), donde ambos fueron decapitados por la fe; contemporáneamente 37 soldados cristianos de Filipópolis fueron arrojados al fuego.

San Valeriano de Cimiez. M. 460. 
Martirologio RomanoEn Cimiez, también en la Provenza, san Valeriano, obispo, que, sacado del monasterio de Lérins para ser elevado al episcopado, puso por escrito ejemplos de la vida de varios santos para edificación de los monjes y del pueblo en general.
Monje de Lerins, que fue obispo de Cimiez, cerca de Niza. Participó en el concilio de Riez (439), en el de Vaison (442), y en el de Arles (449). Se conservan 21 homilías, algunas de ellas son ejemplos de santos para la edificación de los monjes y del pueblo en general. Algun escritor ha dicho que las homilías de Valeriano rezuman pelagianismo. 

Emllio Arce Díez. Beato. (1908-1936). 
Nació en San Martín de Ubierna, Burgos. Entró como aspirante en la casa salesiana de Baracaldo y luego pasó al noviciado de Carabanchel Alto. Allí profesó como salesiano en 1926. Con votos temporales estuvo en las casas de Sarriá, Astudillo y La Coruña. De 1931 a 1933 estuvo destinado de nuevo en Astudillo; después, en Carabanchel Alto durante un curso y, a partir de 1934, en Madrid-Atocha, donde será otro de los salesianos de la comunidad víctima de la persecución religiosa.
Don Emilio y el beato don Victoriano Fernández Reinoso venían de visitar el colegio de Atocha, el día 23 de julio de 1936, cuando ambos fueron detenidos junto con un antiguo alumno que les acompañaba, en las cercanías de dicho colegio. Aunque poco tiempo después, tanto el antiguo alumno como don Emilio fueron puestos en libertad, el salesiano no regresó, sin embargo, a la pensión La Giralda, en la calle Esparteros, 6, donde, estaban refugiados él y don Victoriano Fernández. Parece que aquella misma tarde del día 23 de julio que lo liberaron, le detuvieron nuevamente cerca del colegio. Algunos testigos “de oídas’ afirman que fue conducido a la Casa de Campo. Que antes de ser ejecutado pidió licencia a sus asesinos para hablar, y se la concedieron. El gritó por tres veces: “Viva Cristo Rey”, y cayó víctima de la descarga. Al día siguiente se exhibía su cadáver en el depósito judicial de Santa Isabel, y fue perfectamente reconocido e identificado por varias personas. De este coadjutor salesiano fusilado, se conserva una fotografía.