12 de julio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Santa Verónica (Berenice). s. I. 
Es la mujer, que enjugó el rostro de Cristo en la Pasión. Parece ser que no existió y que es apócrifa; la iglesia oriental le identifica con la hemorroisa del Evangelio (Mt 9, 20-22) y que la leyenda la llama Berenice. 
Parece que la leyenda se compuso para justificar la existencia de una presunta reliquia que desde el siglo VIII se conservaba en un relicario en una de las columnas principales de la basílica de San Pedro.    

Santos Fortunato y Hermágoras. M. c. 66. 
Martirologio Romano: En Aquileia, en los confines de Venecia, santos Fortunato y Hermágoras, mártires.
Según la tradición, Hermágoras fue discípulo de san Marcos, que le nombró primer obispo de Aquileia, Veneto (otros autores dicen que fue nombrado obispo por el propio san Pedro); después de un fructuoso apostolado junto con su diácono san Fortunato fueron decapitados durante la persecución de Nerón. Sus Actas carecen de valor histórico y están plagadas de leyendas prodigiosas y piadosas. 

San Paulino de Lucca. M. c. 97. 
Este Paulino es venerado como el primer obispo y el patrono de la ciudad Lucca y su diócesis en Toscana; la leyenda añade que había nacido en Antioquía y que fue enviado a Lucca por el mismo san Pedro y martirizado (c.97) junto con un sacerdote, un diácono y un soldado. Todo el relato no es fiable, y es probable que este santo deba ser identificado con un Paulino, obispo de Antioquía y de época posterior (355-365).  

Santos ProcloHilarión. M. 115. 
Martirologio Romano: En Ancira, de Galacia, santos Proclo e Hilarión, mártires en tiempo del emperador Trajano y del prefecto Máximo.
Se dice que eran naturales de Serpa en el Alentejo portugués. Ambos, tío y sobrino fueron testigos de la fe, cuando Trajano era emperador en Roma y Marco Aurelio gobernaba la Bética. Ante el prefecto Máximo y hacia el año 100, fueron castigados con tormentos horribles: colgados de un madero son decapitados, asaeteados e incendiados. De este modo cruento entregaron su espíritu a Dios.
Su rezo en el obispado de Badajoz comenzó juntamente con el de San Julián. Aunque en este obispado se carece de reliquias, sus memorias estuvieron vivas al ser territorio reconquistado por el rey Alfonso X en tiempos posteriores. Este es un caso típico de “desdoblamiento” biográfico de los santos, en virtud de las reliquias conservadas en un lugar. Su relación con la península ibérica es meramente circunstancial y el actual Martirologio Romano, reseña que su martirio tuvo lugar en Galacia.

Santos NaborFélix. M. c. 304. 
Martirologio Romano: En Milán, ciudad de la Liguria, santos Nabor y Félix, mártires, que, siendo soldados oriundos de Mauritania, se dice que sufrieron el martirio en Laus Pompeia (hoy Lodi) y fueron sepultados en Milán.
Mártires en Lodi durante la persecución de Diocleciano. Naturales de Milán, murieron mártires torturados sobre un potro y luego decapitados en Lodi. Otras tradiciones les hace soldados oriundos de Mauritania, mártires en la persecución de Laus Pompeia. Su fama le viene del solemne traslado de sus reliquias por parte de san Ambrosio de Milán.  

San Paterniano de Fano. (c.275 - c.343). 
Martirologio Romano: En Fano, en la región del Piceno, en Italia, san Paterniano, obispo.
Según una antigua tradición, nació en Fan, Italia. Mientras arreciaba la persecución de Diocleciano una visión angélica le aconsejó dejar la ciudad; así lo hizo, yéndose al desierto, en donde vivió como ermitaño. Más tarde, cuando cesaron las persecuciones y el Cristianismo se convirtió en la Religión del estado con el emperador Constantino, los ciudadanos de Fano reclamaron como obispo al virtuoso eremita que tenía fama de santo
 En vano trató él de oponerse, finalmente "casi a viva fuerza" fue llevado a la ciudad. Gobernó la diócesis durante 42 años aplacando los ánimos, istruyendo y confortando. Los paganos, atraidos por su predicación, abandonaron los ídolos y destruyeron los templos uniéndose al santo obispo. El Señor avaló su celo con muchos prodigios.
 Advertido de su inminente fin, emprendió una visita a toda la diócesis. Murió en la periferia de la ciudad. Sobre su sepulcro se multiplicaron los prodigios y su culto se extendió rápidamente en toda Italia. Sus reliquias se veneran en Fano, en la basilica a a él dedicada. 

San Vivenciolo. M. 524. 
Martirologio Romano: En Lyon, ciudad de la Galia, san Vivenciolo, obispo, que fue promovido al episcopado cuando enseñaba en la escuela monástica de San Eugendio, y animó a clérigos y laicos a estar presentes en el Concilio de Pau, para que el pueblo conociese mejor lo que los pontífices establecían.
Monje de Saint-Oyend-des-Joux (Saint-Claude de Condat) en la región de Jura. Fue arzobispo de Lyon (514-523); gran amigo de san Avito de Vienne. Animó a los clérigos para que asistieran al concilio de Pau e interesó a los laicos para que el pueblo pudiera conocer las ordenanzas de los obispos y el Pontífice. Es el autor de una obra llamada “Vies des pères du Jura” en la que nos reseña los inicios del monacato en la región.

San Lucio de Val Cavargna (Uguzo, Luguzón). M. c. 1280. 
Era un pobre pastor de los montes de Val Cavargna en los Alpes italianos, que daba sus ahorros a los pobres y a la iglesia; fue asesinado por su antiguo patrón.

Andrés de Rinn. Beato. (1459-1462). 
Andrés Oxner, era hijo de Simón Oxner y de María. Con dos años se murió su padre y su madre, para darle una vida más fácil, lo confió a un tío, un tal Meyer, que vivía en una pequeña localidad cerca de Innsbruck, en el Tirol, nombrándole tutor del niño. 
Un año después, unos comerciante judíos de Nurberg, de paso por el pueblo repararon en el niño y decidieron llevárselo consigo. Ofrecieron a su tío una cantidad de dinero por el niño, y éste aceptó. Llevaron al niño a un bosque cercano y allí, después de circuncidarlo lo martirizaron en un sacrificio ritual. Los hechos son muy dudosos. Benedicto XIV permitió que se le venerara localmente pero no quiso canonizarlo. 

Santa Inés Lê Thi Thành (Dê). (c.1800 - 1841). 
Martirologio Romano: En la provincia de Ninh Binh, en Tonquín, santa Inés Lê Thi Thành (Dê), mártir, madre de familia, que en tiempo del emperador Thiêu Tri fue cruelmente atormentada a causa de haber ocultado en su casa a un sacerdote, muriendo en la cárcel por negarse a abjurar de su fe.
Nació en Bai-Dem, Vietnam, en el seno de una familia cristiana. Se trasladó al pueblo de Phunc-Nhat con su madre cuando era adolescente. Se casó con un campesino, Dguyen Va Nhat, del que tuvo seis hijos. Fue una madre de familia ejemplar, que no descuidó ninguno de sus deberes familiares y religiosos, y abrió su casa a los misioneros que visitaban la población. 
Fue arrestada en 1841, cuando encontraron en su casa a un misionero, el padre Galy, después de la delación de un catequista apóstata. Llevada a Tran-Haoa después de prolongadas torturas, murió en la cárcel durante la persecución del emperador Thieu Tri, ya que estaba enferma antes de ser arrestada. Fue canonizada el 19 de junio de 1988 por san Juan Pablo II.

San Pedro Khanh. (c.1780 - 1842).
Martirologio Romano: En la provincia de Nghê An, en Annam (Vietnam), san Pedro Khanh, presbítero y mártir, que al ser reconocido como cristiano cuando se hallaba en su mesa de recaudador, pasó seis meses preso en la cárcel, y al negarse a abjurar de la fe, fue degollado por orden del emperador Thiêu Tri.
Nació en Nguyen-Kiet, Vietnam, entonces Tonkin Occidental. Fue ordenado sacerdote en 1829, después de ejercer como un ejemplar catequista. Estuvo al frente sucesivamente de varias parroquias, dando en todas un excelente ejemplo de virtud y santidad. 
Estando de párroco en Ngansau lo llamó el padre Masson, uno de los provicarios del Vicariato, para asuntos de la misión, y en una estación de la aduana fue reconocido como sacerdote y arrestado. Lo torturaron y amenazaron para que apostatara, cosa que no consiguieron, por ello fue decapitado en Conco, provincia de Nghe-An, por orden del emperador Thieu Tri. Su cuerpo fue rescatado y sepultado. Fue canonizado por san Juan Pablo II el 19 de junio de 1988.