8 de julio de 2015

Beato PEDRO VIGNE. (1670-1740).



Martirologio Romano: En Rencurel, Francia, beato Pedro Vigne, presbítero, fundador de la congregación de las «Hermanas del Santísimo Sacramento».


Nació en Privas (Vivarés) en el seno de una familia de comerciantes de textiles, (algún autor afirma que la familia era calvinista, pero parece que no es cierto, muy al contrario la familia era católica). Recibió una educación de un buen nivel, y al final de su adolescencia su vida se transformó con la toma de conciencia de Cristo presente en la Eucaristía. 
En 1690 ingresó en el seminario sulpiciano de Viviers. Fue ordenado sacerdote en 1694, en Bourg Saint Andéol, y fue destinado como coadjutor a Saint Agréve. Durante seis años ejerció su ministerio sacerdotal en amistad con el párroco y en cercanía con los feligreses.
Buscando la voluntad de Dios sobre su vida, se sintió llamado a vivir otra cosa. Su deseo de hacerse misionero entre la gente sencilla ingresó en la Congregación de los Lazaristas, en Lyon, en 1700. Alli recibió una sólida formación a la pobreza y a las misiones populares y empezó a recorrer pueblos y ciudades con sus compañeros para evangelizar al pueblo cristiano. En 1706 abandonó la Congregación de forma voluntaria. 
Después de un breve período de búsqueda, su vocación encontró su camino como misionero itinerante, aplicando su propio método pastoral a la vez que sometió siempre su ministerio a la autorización de sus superiores jerárquicos. Incansablemente, y durante más de 30 años, recorrió los caminos de Vivarais, del Dauphine y más aún, enseñando el catecismo, predicando, impartiendo los sacramentos, enseñando siempre la misericordia de Dios. 
En el transcurso de una de sus misiones, en 1712, llegó a Boucieu le Roi, donde construyó un viacrucis por todo el pueblo y aquí fundó en 1715 con Margarita de Noziéres la Congregación de Hermanas del Santísimo Sacramento dedicadas a la educación y a la promoción y adoración de la Eucaristía. En Lyon se sintió atraido por la espiritualidad eucarística de los Sacerdotes del Santísimo Sacramento y fue admitido como cofrade. La Eucaristía fue el sentido de su vida. Murió en Rencurel en el transcurso de una misión a causa del cansancio. Está enterrado en la iglesia de Bucieu. Fue beatificado el 3 de octubre de 2004.