13 de julio de 2015

Beato MARIANO DE JESÚS EUSE HOYOS. (1845-1926).


Martirologio Romano: En la ciudad de Angostura, en Colombia, beato Mariano de Jesús Euse Hoyos, presbítero, quien, sencillo e íntegro, se entregó totalmente a la oración, a los estudios y a la instrucción de los niños.


Nació en Yarumal, diócesis de Antioquia (Colombia), en el seno de una familia acomodada. Su infancia y adolescencia se vivió entre campesinos, enseñando a niños menos afortunado que él. Pronto sintió la vocación sacerdotal y con 24 años, en 1869, ingresó en el seminario de Medellín. En 1872 recibió la ordenación sacerdotal.

Inició su ministerio en San Pedro, como coadjutor de su tío Don Fermín. A la muerte de su tío en 1875, fue trasladado, como coadjutor a Yurumal (1876) y luego a Angostura (1878); en este lugar construyó, a pesar de las dificultades de la guerra civil, el templo parroquial. Durante la guerra se vio obligado a esconderse varias veces en las montañas o en las cuevas. Nombrado párroco de Angostura, permaneció en su puesto hasta su muerte, siendo un pastor eximio y solícito para todos sus fieles.
Su fama de santidad se difundió por toda la región; se dedicó especialmente a atender a los campesinos y a los más pobres, a pesar de que el gobierno era contrario a la Iglesia. Su apostolado constante y eficaz produjo muchos frutos, dejando entre la gente un profundo efecto y un vivo recuerdo. Los pobres, que él llamaba «los nobles de Cristo», eran sus preferidos. No tenía ningún reparo en emplear sus propios bienes para aliviar las penurias y la indigencia de los más débiles. Visitaba con frecuencia a los enfermos, y para asistirles estaba dispuesto a cualquier hora del día o de la noche. Con infinita mansedumbre y sencillez se ocupaba de los niños y de los jóvenes para guiarlos por el camino de las buenas costumbres y de la prudencia.
Introdujo muchas prácticas religiosas y devociones como al Sagrado Corazón y a María. Su buena salud le permitió llevar una vida ascética y de mortificación. Su vida estuvo siempre plena en la oración y la Eucaristía. A causa de un problema de próstata y una inflamación de la vejiga, tuvo un ataque de enteritis. Era tan grande su pobreza que no tenía ni ropa para cambiarse. Murió rodeado de sus fieles, que le ayudaron económicamente los últimos días. Murió en Angostura. Está enterrado en la capilla de la Virgen del Carmen, que él mismo había hecho construir. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 9 de abril del 2000.