3 de junio de 2015

Santa CLOTILDE. (c.474 - 545).

(Cleotilde)
Que lucha con gloria. Guerrera famosa

Martirologio RomanoEn Tours, en la Galia Lugdunense, santa Clotilde, reina, cuyas oraciones indujeron a su esposo Clodoveo, rey de los francos, a abrazar la fe cristiana, y al enviudar se retiró a la basílica de San Martín, donde deseó no ser considerada como reina sino como sierva de Dios.


Nació en Lyon, era hija de Chilperico rey de Burgundia y de Caretana. Había visto asesinar a su padre y hermanos por su su tío Gundebaldo. Se casó con Clodoveo I, rey de los francos sálicos en Soissons en el 493. Según los antiguos cronistas, éste la amó apasionadamente, aunque sin entender por qué no rendía culto a Odín, Thor y a los demás bélicos dioses de su raza. La cristiana Clotilde, respaldada por san Remigio, obispo de Reims, rogó por la conversión de su esposo; "el hombre más noble del mundo, digno de que Dios le conceda el don de la fe". 
En el 498, cuando la batalla de Tolbiac se anunciaba como una gran derrota para los francos, Clodoveo invocó al Dios de Clotilde y venció a sus enemigos. Poco después san Remigio bautizó al rey y a muchos de sus guerreros, y a la muerte de éste los francos estarán plenamente integrados en la Iglesia. "¿Es este el Reino de los Cielos que me habías hablado?" dijo Clodoveo cuando entró en la catedral de Reims para bautizarse; "No -respondió Remigio- pero éste es el inicio del camino para alcanzarlo". Clodoveo construyó en París, a petición de ella, la gran iglesia de San Pedro y San Pablo.
San Gregorio de Tours dijo de Clotilde: "Era asidua en las limosnas, infatigable en las vigilias, perfecta en la castidad, era la honra para todos a causa de su grandeza de vida. No parecía una reina sino una religiosa". Quiso retirarse a un convento, pero no la acompañó la paz: tras la muerte de su primogénito, Clodomiro, en una batalla, sus hermanos asesinaron a traición a los nietos de Clotilde, menos al que luego sería el monje san Clodoaldo. Fundó, al enviudar, el monasterio de religiosas Sainte-Marie-aux-Andelys en Andely sur Seine. Sufrió la incomprensión de sus hijos. Procuró poner la paz entre su hijo Clodomiro y su hermano Segismundo, y por su mediación se suspendieron las rivalidades entre sus otros dos hijos Childaberto y Clotario. Retirada en Tours, junto a la tumba de san Martín, murió. La leyenda relata que un ángel depositó en sus manos el escudo de los reyes de Francia con las tres flores de lis que, según la visión de un santo ermitaño de la capilla de Poissy, representaban las tres personas de la Trinidad, y Dios enviaba este símbolo para que fuese ofrecido a Clodoveo y Clotilde, y a los reyes y reinas que los sucediesen.