30 de junio de 2015

San LADISLAO DE HUNGRÍA. (1040 - 1095).

(Lancelot, Lanceloto, Lanzarote. hug.: László Magyar király).
Señor glorioso. Buen soberano

Martirologio RomanoEn Nitra, en los montes Cárpatos, muerte de san Ladislao, rey de Hungría, que restableció en su reino las leyes cristianas dictadas por san Esteban, reformando las costumbres y dando él mismo ejemplo de virtud. Propagó fervientemente la fe cristiana en Croacia, que había sido incorporada al reino húngaro, estableciendo la sede episcopal de Zagreb. Murió cuando se disponía a una guerra con Bohemia y fue enterrado en Varadino, en Transilvania.


Su vida está rodeada de leyendas. Nació en Polonia. Hijo del rey Bela de Hungría, en el exilio en el momento de su nacimiento. Su tío, Andrés, rey de Hungría, le llamó para que le sucediera en el reino, ya que no tenía descendencia, pero cuando Ladislao fue a tomar posesión de su reinado, su tío tuvo un hijo llamado Salomón, y Ladislao, para evitar conflictos, decidió ingresar en un convento. 
Pero, algunos autores dicen que disputó el reino a Salomón y que logró la corona en 1077. Se casó con una hija de Rodolfo de Suabia. Durante el tiempo que tuvo algún cargo público gobernó en justicia defendiendo a su pueblo de sus invasores; combatió con éxito a los polacos, rusos y tártaros. Consiguió la canonización de sus predecesores santos Esteban y Emerico. Unió los reinos de Croacia, Dalmacia y Hungría. 
Se dice que su conducta fue irreprensible desde todos los puntos de vista. Fue benefactor de la abadía de San Gil, en Panonia, fundación de la Orden cisterciense, e instituyó la diócesis de Zagreb, en Croacia en 1090. En el sínodo de Szabols, de 1092, procuró legislar para elevar el nivel moral del clero y del pueblo. Aunque apoyó al papado en la lucha de las investiduras, en un determinado momento estuvo con el antipapa. Murió en Transilvania, Rumanía, o en Nitra, Bohemia, donde está enterrado en la catedral de Nagyvarad. No ha sido nunca canonizado, pero su "elogio" está recogido en el Martirologio RomanoFue canonizado por Celestino III en 1192. Tiene culto litúrgico en Hungría. Es uno de los héroes nacionales de Hungría y patrón junto a san Esteban.