26 de junio de 2015

San JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. (1902-1975).

Crecimiento excelso.

Martirologio Romano: En Roma, san Josemaría Escrivá de Balaguer, presbítero, fundador del Opus Dei y de la Sociedad sacerdotal de la Santa Cruz

Nació en Barbastro (Huesca), en el seno de una familia aristocrática. Estudió primero en el seminario de Logroño y después en el de Zaragoza. En el invierno de 1917-18 tiene lugar un hecho que influirá decisivamente en el futuro de Josemaría Escrivá: durante las Navidades, cae una intensa nevada sobre la ciudad, y un día ve en el suelo las huellas heladas de unos pies sobre la nieve; son las pisadas de un religioso carmelita que caminaba descalzo. Entonces, se pregunta: -Si otros hacen tantos sacrificios por Dios y por el prójimo, ¿no voy a ser yo capaz de ofrecerle algo? De este modo, surge en su alma una inquietud divina: “Comencé a barruntar el Amor, a darme cuenta de que el corazón me pedía algo grande y que fuese amor. Sin saber aún con precisión qué le pide el Señor, decide hacerse sacerdote, porque piensa que de ese modo estará más disponible para cumplir la voluntad divina”.
Fue ordenado sacerdote en 1925 en Zaragoza. Ejerció su ministerio en una parroquia rural y luego en Zaragoza. En 1927 se traslado a Madrid, donde desarrolló una incansable actividad pastoral, especialmente con los más necesitados; visitando enfermos, atendiendo a moribundos, recorriendo los barrios pobres. Se doctoró en Derecho en Madrid. 
Fundador del Opus Dei en Madrid, dedicado a la santificación de sus miembros mediante el trabajo, la oración, siempre en su estado en 1928. En 1943 fundó de la sociedad sacerdotal de la Santa Cruz. Con esta fundación se inició en la Iglesia la aprobación de los Institutos seculares. Su Instituto se extendió rápidamente por todo el mundo y su lema es: "santificar el trabajo, santificarse en el trabajo y santificar a los otros con el trabajo". Escribió el libro “Camino” que tuvo una gran difusión. Viajó por muchísimos países visitando y promoviendo sus fundaciones. Fue un hombre de profunda oración y espiritualidad interior y así se lo transmitió a sus “hijos” espirituales. 
En 1946 se trasladó a Roma, para estar en el centro de la catolicidad. Obtuvo en 1950 la aprobación de la Obra y el Papa lo distinguió con el título de prelado doméstico. También se aprobó la Asociación de Cooperadores del Opus Dei, en la cual podían ser admitidos incluso los no cristianos. Murió en Roma improvisadamente por un ataque cardiaco, aunque ya había sufrido un ataque anafiláctico. El proceso de su beatificación y canonización tuvo grandes detractores, principalmente porque sus miembros habían formado parte del gobierno del general Franco, y porque se consideraba su Obra una fundación de ricos cristianos que querían el poder. Fue canonizado por san Juan Pablo II el 6 de octubre de 2002.