13 de junio de 2015

San ANTONIO DE PADUA. (c.1192 - 1231). Doctor de la Iglesia.

Floreciente. El defensor, el enemigo de los burros.

Martirologio RomanoMemoria de san Antonio, presbítero y doctor de la Iglesia, que, nacido en Portugal, primero fue canónigo regular y después entró en la Orden recién fundada de los Hermanos Menores, para propagar la fe entre los pueblos de África, pero se dedicó a predicar por Italia y Francia, donde atrajo a muchos a la verdadera fe. Escribió sermones notables por su doctrina y estilo, y por mandato de san Francisco enseñó teología a los hermanos, hasta que en Padua descansó en el Señor


Nació en Lisboa y se llamaba Hernando Martins y Taveira de Azevedo. Su familia pertenecía al orden militar y tenía ascendientes cruzados. Ingresó en la escuela de la catedral para que le instruyesen en las primeras letras, allí tenía un tío que era canónigo-maestrescuela. A los 15 años ingresó en San Vicente de Fora, colegiata de los canónigos regulares de San Agustín en Lisboa, renunciando a su patrimonio familiar que entregó en San Vicente; tuvo la incomprensión de toda su familia y se entregó a una vida de fervor y estudio durante nueve años. La situación entre sus parientes y en el mismo convento, que pidió el cambio de nombre y pidió ser trasladado al monasterio de la Santa Cruz de Coimbra. En este periodo Fernando fue testigo de las luchas intestinas entre la Iglesia y la monarquía portuguesa y comprendió que este no era su camino, ya que los agustinos estaban demasiado implicados en estos conflictos nada religiosos. Fue ordenado sacerdote.
Fue testigo de la marcha de un grupo de franciscanos a Marruecos, y se enteró de su martirio, este hecho le impulsó a pedir el ingreso en esta Orden, para ocupar su puesto. Por ello entró en el convento franciscano de San Antonio de Olivares de Coimbra (1220), y para que nadie le conociese cambió su nombre por el de Antonio (como el del patrón y santo abad, Antonio Olivares). Se embarcó, algunas semanas más, tarde para el norte de África, en Marruecos estuvo cuatro meses, pero una enfermedad lo condujo hacia España, y una tempestad hacia Sicilia. Asistió al "capítulo de las esteras" en Asís (1221), con san Francisco de Asís. Decidió no volver a Portugal, si no quedarse con el proyecto del hermano Gracián, ministro provincial de la Romaña, que abarcaba todo el norte de Italia; vivió una vida retirada en el convento de Monte Paulo; admitido en la provincia franciscana de Romaña, predicó en la ordenación sacerdotal de franciscanos y dominicos en Forlí. Los superiores descubrieron su fervorosa elocuencia, y recibió el destino de su vocación.
Predicó en Italia septentrional contra los herejes, en Rímini (cuya población era casi herética, y no le hacían caso, entonces se fue a la playa y comenzó a predicar a los peces, se dice que estos vinieron a escucharle) y en Bolonia, donde el hermano Gracián le pidió que enseñase Teología a los frailes menores; san Francisco le escribió: “Me agrada que enseñes la sagrada teología a los hermanos, a condición de que, por razón de este estudio, no apagues en ellos el espíritu de la oración y la devoción, como se contiene en la regla”. Fue el primero que enseñó Teología entre los franciscanos en Bolonia. Francisco lo llamaba "mi obispo" y le nombró lector de Teología. Por obediencia tuvo que ir al sur de Francia (Montpellier y Toulouse), donde enseñó Teología para luchar contra los albigenses; durante su permanencia en Francia fue guardián del convento de Le Puy en Velay. Y en 1225, en el capítulo de Arlés, fue nombrado custodio de Limoges, que reunía los conventos del Limousin, y fundó un convento en Brive. 
Tras la muerte de Francisco, en el capítulo general de 1227, se le nombró ministro provincial de Romaña, donde fundó muchos conventos: sintiéndose enfermo y cansado le pidió a Juan Parenti, ministro general, que lo relevara de su cargo y en Padua pasó los últimos años de su vida. Se ocupó en 1230 de la traslación de los restos de san Francisco. De él se dice que una noche tuvo al Niño Jesús entre los brazos, y así se le representa en la iconografía. El cardenal Rinaldo dei Segni, luego papa Alejandro IV, le pidió que escribiese un ciclo de sermones sobre las fiestas del año litúrgico. Éste texto de "Los Sermones" fue el regalo que dejó a sus hermanos y a la posteridad. Murió en el convento de Arcella, cerca de Padua a los 36 años de hidropesía. Fue canonizado por el papa Gregorio IX el 1 de junio de 1232. Se le conoce como el "Doctor Evangélico". Patrón de Padua, Lisboa. MEMORIA OBLIGATORIA. 

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