9 de junio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Santos Primo y Feliciano. M. 297. 
(Primenio). Soberano. Primero. 
Feliciano: Anciano feliz.
Martirologio RomanoEn la Vía Nomentana, en el lugar llamado «ad Arcas», a quince miliarios de la ciudad de Roma, santos Primo y Feliciano, mártires.
Eran dos ancianos hermanos romanos, que, según la leyenda, eran paganos y fueron convertidos al cristianismo por el papa san Félix I. Durante treinta años escaparon a las persecuciones, durante los cuales desplegaron todo su celo apostólico en obras de caridad. Fueron denunciados por algunos sacerdotes paganos. Les torturaron primero, a Feliciano lo clavaron de pies y manos; a Primo, le echaron plomo fundido en la boca, después les echaron a las fieras que no les hicieron nada. Fueron decapitados. 
Su sepultura fue lugar de grandes peregrinaciones, pero, al llegar la invasión lombarda, sus restos fueron trasladados desde el extrarradio de Roma, donde se encontraba el templo, al interior de la ciudad; parece ser que este es el primer caso de traslado de restos que se conoce. Se dice que murieron el mismo día que santa Fe de Angen y por ello fueron compañeros del mártir san Caprasio. Sus Actas no son dignas de fe y desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales. Las reliquias de Primo se conservan en Salzburgo.  

San Vicente de Agen. M. c. 300. 
(fr.: Vincent d’Agen).
El que vence. 
Martirologio Romano: En Vernemet, en la región de Agen, en Aquitania, san Vicente, mártir, que, según cuenta la tradición, consumó su propio martirio por Cristo durante la celebración de una fiesta pagana en honor del sol.
Era un diácono que vivía en Gascuña (Francia). Al parecer, tan sólo por haber interrumpido una ceremonia de los druidas galos, fue detenido en Agen y conducido ante el gobernador. Que ante su condición de cristiano mandó torturarle y decapitarlo. Sus restos fueron enterrados en Mas d'Agenais. San Gregorio de Tours y Fortunato de Poitiers afirman que durante los siglos VI y VII grandes multitudes acudían en peregrinación a su tumba, desde todos los puntos de Europa.

San Diómedes de Nicea. M. 300/11. 
(Diomedo).
Fuerza de Dios, pensamiento de Dios.
Martirologio Romano: En Nicea, ciudad de Bitinia, san Diomedes, mártir.
Médico de Tarso de Cilicia, difundía el cristianismo con mucho celo, cuando arrestado y martirizado en Nicea de Bitinia, durante la persecución de Diocleciano.  

Santa Tecla y compañeras. M. 347. 
Maravillosa o Fama divina. 
Junto con Mariamne, Marta, María y Amai. Según cuentan las leyendas: algunos espías habían indicado que en una aldea (Kasaz, cercana a Arbela antiguo nombre de Arbil en Irak) había un sacerdote muy rico de nombre Pablo. Los soldados, rodearon la casa y se apoderaron de sus tesoros y se llevaron a Pablo, junto a cinco religiosas del lugar, ante el príncipe de la región, Narsai Tamsabur. 
Pablo compareció el primero y declaró que estaría dispuesto a adorar al sol después de recibir la promesa que sus bienes le serían restituidos. Por el contrario, las cinco religiosas se mantuvieron fieles a su credo y por ello, Tamsabur las condenó a muerte, e impuso a Pablo la obligación de asistir a la decapitación que sucedió el 31 de mayo del 347.
Tamsabur queriendo las riquezas de Pablo, lo hizo estrangular la noche siguiente. Las religiosas  fueron consideradas como mártires y su fiesta celebrada en los Sinaxarios orientales. No confundir esta Tecla con santa Tecla mártir y que se celebra en septiembre.

Santa Madrun. M. c. 440. 
(Materiana). 
Viuda galesa que vivió en Cornualles, a quién se le han dedicado iglesias en Gales. No se conservan detalles de su vida, pero algunas iglesias de Gales llevan su nombre.
Según la leyenda, la princesa Madrun era la hija mayor del rey Vortimer Fendigaid de Gwerthefyriwg. Madrun se habría casado, muy joven, con el príncipe Ynyr, un descendiente de Maximus Magnus emperador  y, juntos, gobernaron el reino de Gales después de la muerte de su padre. Estaba presente cuando murió su abuelo Vortigern y se vio obligada a huir de su castillo en llamas de Tre'r Ceiri, al fuerte cercano en Carn Fadrun.
Durante una peregrinación a Ynys Enlli (Isla Bardsey), Madrun y su sierva, Annûn, se detuvo por la noche en Trawsfynydd. He aquí que ambas tuvieron un mismo sueño en el que se les ordenaba construir un convento de monjas en el lugar donde dormían. Asombradas por la coincidencia, hicieron lo que se les ordenaba y hoy en día la iglesia del convento está dedicada a ellas. En los últimos años, la reina Madrun se estableció en Cerniw (Cornwall) con su hijo, san Ceido. Juntos evangelizaron la región, y fue aquí donde Madrun finalmente murió y fue enterrada.
duomo de Siracusa

San Maximiano de Siracusa. M. 594.
(it.: Massimiano di Siracusa).
Martirologio Romano: En Siracusa, de Sicilia, san Maximiano, obispo, al que menciona a menudo el papa san Gregorio I Magno.
Nació en Sicilia; fue benedictino en la abadía de San Andrés en el Colle Celio de Roma, cuando era abad san Gregorio Magno. Fue apocrisiario en Constantinopla con el papa Pelagio y con el papa Gregorio Magno, que lo llamó a Roma como su colaborador, y después le nombró obispo de Siracusa y legado apostólico para Sicilia (591), donde murió.

San Ricardo de Andria. M. d. 1196. 
Rico de fuerza. Firme gobernador. 
Martirologio Romano: En Andria, de la Apulia, san Ricardo, obispo, el cual, inglés de nacimiento y célebre por sus méritos, recibió con devoción las reliquias de los santos Erasmo y Ponciano.
Religioso inglés que fue obispo de Andria en Puglia (Italia), elegido por el papa Adriano IV. Fue célebre por sus milagros y custodio de las reliquias de los santos Erasmo y Ponciano. Como obispo asistió al III Concilio Ecuménico de Letrán. Fallecido en su sede de Andria.
Su culto fue confirmado con la canonización que efectuó el papa Bonifacio VIII el 23 de abril de un año cercano al 1300. Sus reliquias fueron llevadas al llamado «altar de la confesión» en la catedral, de donde desaparecieron luego para aparecer en 1438. Actualmente se conservan en una bella capilla de la catedral.

cartujos en la cárcel de Newgate
Beato Roberto Salt. M. 1537. 
(ing.: Robert Salt).
Famoso por la gloria.
Martirologio Romano: En Londres, en Inglaterra, beato Roberto Salt, mártir, monje de la Cartuja de esta ciudad, que en tiempo del rey Enrique VIII, por razón de su fidelidad a la Iglesia católica, fue encerrado en la cárcel de Newport, donde murió de hambre.
Era hermano lego de la Cartuja londinense y fue uno de los diez monjes que, cuando el 18 de mayo de 1537 otros monjes de la comunidad hicieron el juramento cismático de acatar la supremacía religiosa de Enrique VIII, se negaron a separarse de la comunión del Papa y de la Iglesia. Por este motivo él y los demás monjes renuentes fueron arrestados y llevados a la cárcel de Newgate en Londres, donde se les sujetó con argollas y cadenas, y se les dejó morir de hambre. Una buena mujer intentó, y logró unos días, llevarles alimentos, pero, descubierta, no pudo volver a entrar y, dejados en inanición, los monjes prisioneros fueron muriendo uno tras otro. El hermano Roberto Salt murió el 9 de junio de 1537. Fue beatificado el 29 de diciembre de 1886 por León XIII.