4 de junio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Noemí. (Antiguo Testamento).
Belleza. Mi delicia. 
Las noticias sobre su vida aparecen el libro de Rut. Es la mujer de Elimélec de Judá, madre de dos hijos: Majló y Kilión, y suegra de Orfá y Rut (bisabuela del rey David) y por una carestía tuvieron que emigrar a Moab. El libro de Rut no es un libro histórico, sino artística y con un fuerte contenido espiritual. El libro narra la historia de Rut, pero tiene unos pasaje interesantes relativos a Noemí, que al quedarse viuda como su nuera, le pide que regrese a su pueblo de Moaba, pero Rut sigue a su suegra a Israel con el entusiasmo de abrazar la fe en el nuevo Dios. Las palabras de Rut a Noemí, serán pronunciadas en los matrimonios posteriores: “Donde tu vayas iré yo, tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios”. 
Llegaron a Belén, y Noemí guiará a su nuera con prudencia y afecto, concertando, con artimañas legales, el matrimonio de Rut con el rico terrateniente, Booz, de cuya descendencia nacerá David. Noemí es delicada, atenta, fiel a la misericordia de Dios, e introdujo a Rut en la fe de Israel, con prudencia. A pesar de su fama su vida no fue acogida en los martirologios cristianos. 

Ruth(Antiguo Testamento). 
(Rut). 
Amistad, compañía, belleza, visión
Su historia se encuentra en el libro homónimo del Antiguo Testamento. Y más que un relato histórico se considera un relato artístico. Era moabita, pagana, para los hebreos. Se casó con un judío Majlón, hijo de Noemí, y pronto se quedó viuda. Decidió volver con su nuera a la tierra de su esposo y abrazar su religión, a pesar de la oposición de Noemí. Rut la respondió: “... donde tu vayas, iré yo... tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios; donde tu mueras, yo moriré” (Rut 1, 16-17). Llegaron a Belén en tiempos de la siega de la cebada, y después de varias vicisitudes, se casó, por consejo de Noemí, con el rico terrateniente Booz, con el que tuvo a Obed, padre de Jesé y abuelo de David. Rut es una de las grandes mujeres del Antiguo Testamento, mostró una gran devoción hacia su suegra. Representa el perfecto modelo de conversión (“Destruiré toda idolatría dentro de mi”). Su nombre no consta en los martirologios de la Iglesia católica, sino en el “Sinaxario métrico ortodoxo”.  

San Quirino de Sisak. M. 309. 
(cr.: Kvirin Sisacki).
Lanza. Señor.
Martirologio Romano: En Sabaria, lugar de Panonia, pasión de san Quirino, pasión de san Quirino, obispo de Siscia y mártir, que bajo el emperador Galerio, por la fe en Cristo, fue arrojado a un río con una rueda de molino atada al cuello
Obispo de Siscia (Siszcek, Croacia), que huyó ante la persecución, pero fue descubierto y detenido; fue condenado en Sabaria (hoy Szombathely) por el prefecto de Panonia, Amancio, a ser arrojado desde un puente con una rueda de molino atada al cuello sino sacrificaba a los dioses, a lo que se negó. La sentencia se cumplió ante un público atónito, el santo obispo permaneció largo tiempo a flote exhortando a todos al seguimiento de Cristo, hasta que su cuerpo se sumergió, con la oración en los labios. 
Prudencio escribió sobre su martirio. Sus Actas están muy poco retocadas. Su historia se confunde con otro Quirino, diácono, mártir en Roma y natural de Iliria. 

San Optato de Milevi. M. c. 385. 
Agradable, deseado.  
Martirologio Romano: En Milevi, en Numidia, conmemoración de san Optato, obispo, que en sus escritos trató sobre la universalidad de la Iglesia, la necesidad de la íntima unidad de los cristianos y los errores de los donatistas.
Era pagano del Norte de África. Quiso seguir la carrera militar, pero se convirtió y se hizo presbítero. Como obispo de Milevi de Numidia (Argelia), luchó contra los donatistas de Parmenio, a los que dedicó varios siete escritos apologéticos: “Contra Parmenianum Donatistam”, escrito hacia 365, es el principal: "Los sacramentos son santos por sí mismos no por los hombres que los administran". "Si vosotros (los donatistas) sois los únicos en alabar a Dios, entonces todo el mundo calla, desde el Oriente hasta el Occidente. Vosotros habéis tapado la boca a todos los pueblos cristianos, impuesto el silencio a todos los pueblos!". Fue muy alabado por los santos Agustín de Hipona y Fulgencio de Ruspe. 

San Alonio. s. IV-V. 
Anacoreta que vivió en el desierto egipcio al final del siglo IV y en la primera mitad del siglo V, cohetáneo, pero más anciano, de los abades del desierto santos Poemón y Agatón. De él se conservan algunos dichos esparcidos en “Apophtegmata Patrum”, que lo demuestran sagaz maestro en la solución de cuestiones sutiles. En una ocasión parece que admitió la licitud de la mentira para salvar de la muerte a un criminal. Es conmemorado por los sinaxarios y menologios griegos.

Santos Nicolás y Trano. s V. 
Nicolás: Vencedor en el pueblo
Martirologio Romano: En la isla de Cerdeña, santos Nicolás y Trano, eremitas
Cuenta la tradición que en 1227 la Virgen María se apareció en un sueño a dos monjes franciscanos, a quien le dio instrucciones para el hallazgo de las reliquias de santos Nicolás y Trano, anacoretas, que al finales del siglo IV o principios del siglo V, decidieron retirarse a Luogosanto en la provincia sarda de Sassari para vivir como ermitaños en una gruta donde hoy surge el santuario. Cuando murieron se perdió cualquier rastro de ellos hasta el 1227 por esta aparición milagrosa de María.
Los monjes franciscanos mientras se encontraban en el campo de Luogosanto, encontraron los cuerpos de los dos santos. Tras el reconocimiento de la autenticidad de las reliquias y las contribuciones de los devotos se erigieron la iglesia. Tienen culto local.

San Gualtero de Servigliano. M. 1250. 
(Walter, Gualterio, Gualtiero).
Dominio o comandante de ejército. Guerrero esforzado.
Martirologio Romano: En Servigliano, del Piceno, en Italia, san Gualtero, abad del monasterio de este lugar.
Parece que era romano de nacimiento. Se decantó por la vida religiosa para alcanzar mayor perfección, pero la vida del claustro no satisfizo sus ansias de santidad, así que junto al sacerdote Armando o Armeno, se retiró para vivir como ermitaño, primero en el valle de Marana y luego en la llanura de Valentella en el territorio de Servigliano en la Marca de Ancona. 
Después fundó y gobernó el monasterio benedictino de Serviglino, dedicándose a la asistencia de los enfermos. Aquí murió en odor de santidad y después fue canonizado por su culto inmemoriable. Sus reliquias fueron sustraídas por los habitantes de Áscoli, pero luego, en 1326, fueron devueltas por el papa. Actualmente reposan en la Colegiata de San Marco en Servigliano. Tiene culto local.