28 de junio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Atilio. s. c. III-IV. 
Quizás sea un mártir identificable con un presunto soldado de la mítica Legión Tebana, venerado en Trino Vercellese. Su culto no ha estado nunca en ningún martirologio oficial de la Iglesia.

San Papio. M. 303.
(it.: Pappio, Pappia, Pappiano, Papino).
Mártir quizás en Sicilia, durante la persecución de Diocleciano. 
Era un santo desconocido en los calendarios de occidente hasta que fue introducido en el Martirologio Romano por el cardenal Baronio (con el nombre de Papio) y apoyado en la autoridad de los sinaxarios bizantinos que lo conmemoraban con el nombre de Pappia el 28 de junio.
Su «passio» se ha perdido, y de la breve síntesis que aparece en los menologios bizantinos, se puede deducir que su vida es una leyenda común a muchos mártires de esta época, con lugares comunes y fantásticos que carecen de verosimilitud, y por tanto, no son serios o dignos de fe. Según este escrito, Papio fue arrestado durante la persecución de Diocleciano, porque no quería sacrificar a los ídolos y por ello fue torturado de muchas formas; pero de todas estas pruebas salió ileso, gracias a la ayuda de un ángel, hasta que al final fue decapitado. No se sabe en qué lugar sucedió este martirio, pero se le festeja en Milazzo (Mesina, Italia), donde existió una iglesia con su nombre y su festividad se celebra allí el 17 de junio. Algún hagiógrafo, como Lanzoni, creen que sería un desdoblamiento de sus homónimos venerados en Chipre o Tomis, y su culto se extendió a Sicilia.

San Argimiro. M. 856. 
(Argemiro, Argiro). 
Ejército famoso. Libre.
Martirologio Romano: En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Argimiro, mártir, que en la persecución llevada a cabo por los sarracenos bajo el reinado de Mohamed II, siendo monje y ya avanzado en edad, el juez musulmán le invitó a negar a Cristo y, por perseverar en la confesión de la fe, fue atormentado en el potro y finalmente traspasado por una espada.
Desde su ciudad natal de Egabro (Cabra), donde había ejercitado un cargo público en la administración musulmana, marchó a Córdoba para llevar una vida monástica de perfección, renunciando a todo cargo y a su fe islámica. Y allí, durante la persecución de Mohamed II fue obligado por el juez a renegar de su fe, a lo que se negó, pese a su edad avanzada y sufrir tormento en el potro, hasta que fue traspasado por una lanza. 

San Herlembaldo Cotta. M. 1075. 
(it.: Erlembaldo Cotta di Milano).
Fue el sucesor de su hermano Landulfo al frente de la Pataria, organización que quería imponer por la fuerza la reforma de la Iglesia y la independencia del Norte de Italia del Imperio. Los métodos intransigentes y violentos de la Pataria fueron mirados con recelo por los partidarios de las reformas, pero como el Imperio utilizaba los mismos métodos, fue vista por muchos como la fuerza del bien que luchaba contra el mal. Herlembaldo supo mantener la unidad de los suyos y su acción incluso después del asesinato de san Arialdo, que era el jefe espiritual del movimiento. 
Nueve años más tarde, fue asesinado en la catedral de Milán por negarse a reconocer el santo crisma consagrado por un obispo cismático.   

Santas Lucía Wang Cheng, María Fan Kun, María Qi Yu y María Zheng Xu. M. 1900. 
(Lucía Wang Tchen, Lucía Wang Cheu; María Wu de Fu; María Chi Yu; María Tchen Su).  
Martirologio Romano: En la aldea de Wanglajia, cerca de Dongguangxian, en la provincia de Hebei, en China, santas mártires Lucía Wang Cheng, María Fan Kun, María Qi Yu y María Zheng Xu, las cuales, habiendo sido educadas en un orfanato cristiano, durante la persecución llevada a cabo por la secta Yihetuan, cogidas de las manos y alegres como si fueran a la celebración de boda, fueron decapitadas.
Todas estas niñas fueron educadas en un hospicio católico de Wang-La-Kia. Una banda de bóxers asaltó el orfanato, matando a todos los que se encontraron y quemando la iglesia, las niñas huyeron, pero estas cuatros cayeron en manos de unos soldados que las condujeron a Yinn-Fachoang, y quedaron al cuidado del capitán que quería que Lucía renegara para casarse con ella. La familia que las acogió las presionaron para que apostatasen y así tendrían buenos maridos, pero ellas se mantuvieron firmes en la fe con la ayuda de Lucía. Días más tarde una banda rival de bóxers asaltó el pueblo y se llevó a las jóvenes a las cercanías de Wang-La-Kia, donde comenzaron a herirlas primero con sus lanzas, cuando vieron que las iban a matar, se pusieron en oración. Fueron decapitadas en la ciudad de Wang-La-Kia. Lucía tenía 18 años. María Fan tenía 16 años, María Qi tenía 15 años y María Zheng solamente tenía 11 años. Fueron canonizadas por SS. Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000.

Santa María Du Zhaozhi. (1849 - 1900). 
(María Tou-Tchao-Cheu).
Excelsa. Amada de Dios. Hermosa, espejo. Amargura. 
Martirologio Romano: En el lugar de Jieshuiwang, cerca de la ciudad de Shenxian, en la misma provincia china de Hebei, santa María Du Zhaozhi, mártir, madre de un sacerdote, que desistió de la fuga por no querer traicionar su fe en Cristo y sometió serenamente su cuello al hacha de sus perseguidores.
Era una ferviente cristiana, casada y madre de familia, que había tenido la alegría de que uno de sus hijos llegara a sacerdote y pudiera ella verlo celebrar la santa misa. Llegada la persecución bóxer, primero huyó, pero luego volvió a su casa, siendo localizada como cristiana por los perseguidores, los cuales exigieron de ella que apostatara de la fe, a lo que ella se negó con toda fortaleza, y fue seguidamente decapitada. Esto ocurrió en el poblado de Vang-Kia-Tien (Jieshuiwang), provincia de Hebei (China). Fue canonizada el 1 de octubre de 2000 por san Juan Pablo II.