6 de mayo de 2015

San PEDRO NOLASCO. (c.1182 – 1249).

Piedra firme. Roca.

Martirologio RomanoEn Barcelona, en España, san Pedro Nolasco, presbítero, que, según la tradición, junto con san Ramón de Penyafort y el rey Jaime I de Aragón fundó la Orden de Nuestra Señora de la Merced, para la redención de los cautivos. Se entregó ardientemente, con trabajo y esfuerzo, a procurar la paz y a liberar del yugo de la esclavitud a los cristianos que habían caído cautivos de los infieles.


Se cree que nació en Mas-Saintes-Puelles, cerca de Carcasona, Francia en el seno de una familia de la nobleza. Participó en la cruzada contra los albigenses, luego se puso al servicio del rey Jaime I de Aragón. Al quedar huérfano se hizo mercader en Barcelona a donde llegó en 1213 junto a su familia. Dos virtudes desarrolló desde que tuvo uso de razón: la caridad y la humildad. Gozaba en dar a los pobres cuanto tenía a mano. Se sentía feliz de hacer dichosos a los otros aunque él se quedase sin nada. En su correrías como mercader en todo el Mediterráneo presenció mucha miseria y sobre todo, muchos cautivos. 
Peregrinó a Montserrat con el fin de redimir a los cautivos por el Islam, con el dinero que le reportaba su negocio, hasta que en 1218 tuvo una visión de la Virgen que le pedía que fundase una Orden para la libertad de los cautivos: "Es voluntad de mi santísimo Hijo y mía que fundes en el mundo una Orden que en mi honor deberá llamarse Orden de la Virgen María de la Merced de la Redención de los cautivos. El hábito será blanco en honor de mi pureza, en el pecho llevarás una cruz roja en recuerdo de mi Hijo y el escudo del rey al que sirves". Aquella misma noche se apareció también a san Raimundo de Peñafort, que será el gran jurista y legislador, y al rey Jaime I el Conquistador, con el mismo mensaje y mandato. La Orden fue fundada bajo la regla agustina. Pedro temió por si esto no podrá ir adelante. Y oyó una voz que le dijo mientras estaba en éxtasis: "No temas a nada ni a nadie, pequeño rebaño". Ésta es la leyenda, pero la realidad es que el fundador único fue san Pedro Nolasco, y que gozó de la aprobación del rey Jaime y del obispo de Barcelona, don Berenguer de Palou, y que se puso bajo la advocación de María, a quién Pedro tenía una gran devoción y la ayuda de san Raimundo que fue su confesor. El primer núcleo de la nueva fundación la formaron 13 caballeros de la nobleza barcelonesa, que sentían la necesidad de ayudar a los cautivos como principal obra de misericordia.
Recorrió el reino de Aragón liberando esclavos, más tarde entró en Granada para sacar del dominio sarraceno a los cristianos que se encontraban allí. Tal fue el éxito, que al poco tiempo volvió a Barcelona con 400 esclavos libres. No sólo se liberaba cristianos a cambio del dinero recogido en limosnas, sino, a veces, a base del canje personal de un mercedario por un esclavo. 
Algunos hagiógrafos dicen que en 1226 pasó por primera vez a Argel junto con san Ramón Nonato y fundó varios conventos. Arbitró medios para conseguir dinero para el rescate de los cautivos y mendigó para conseguir ayuda. Organizó cofradías y celebró procesiones entre redentores y redimidos; la Orden de la Merced consiguió un gran predicamento. Fue el primer maestro general de la Orden y murió renunciando a su cargo. 
Fue seglar siempre, ya que la Orden fue en un principio de caballería, pero sin armas, era fundamentalmente formada por gente seglar que emitieron un cuarto voto de redención de los cautivos, hasta que apareció la Orden de los caballeros de Montesa, entonces la orden de la Merced pasó a ser una orden religiosa redentora y misionera. Fue canonizado el 30 de septiembre de 1628 por el papa Urbano VIII.