14 de mayo de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Santas Justa y Enedina. M. c. 130. 
(Henedina, Henedma). Complaciente, agradable. Noche. 
Martirologio Romano: En la isla de Cerdeña, conmemoración de santas Justa y Henedina, mártires
Mártires en Cerdeña, durante la persecución de Adriano. En la mayorá de los santorales se añade a santa Justina. Lo único cierto que sabemos de ellas es el culto que desde tiempos inmemoriales se les ha tributado en la isla de Cerdeña.
La leyenda afirma que eran hijas de una matrona, Cleodonia, que habían guardado la virginidad, y que fueron mártires en una fecha tan temprana como la persecución de Adriano (aunque hoy se postula por la persecución de Diocleciano). Según la tradición fueron martirizadas en el sitio donde se alza, desde el siglo XI, la basílica de Santa Justa, en el pueblo del mismo nombre, en la provincia de Oristano, en Cerdeña.

Santos Víctor y Corona. M. c. 176. 
Víctor: Vencedor.
(Cora, Corina, Estefanía). Guirnalda de flores ceñida a la cabeza
Martirologio RomanoEn Siria, santos Víctor y Corona, compañeros mártires.
Eran marido y mujer, fueron martirizados, según parece, en Siria, durante el imperio de Antonino. Víctor que era soldado, fue descuartizado entre dos árboles como ella, sin duda se la llamó “corona” porque se mereció la corona del Cielo; sus Actas están llenas de particulares poco fiables. 
Otros autores afirman que Corona era la joven esposa de un compañero de armas, y que animaba en el tormento para que perseverara en la fe a Víctor. Corona murió atada entre dos árboles y Víctor decapitado. Las reliquias de Corona fueron llevadas a Feltre, Venecia, de donde es patrona. Su culto se ha reducido a los calendarios locales.

San Isidoro de Quíos. M. 251. 
Don de Isis. Fuerte don.
Martirologio Romano: En la isla de Quíos, en el mar Egeo, san Isidoro, mártir, que, según la tradición, fue arrojado a un pozo.
Mártir en Quíos durante la persecución de Decio. Se dice que fue soldado de la flota de Numerio y se encargaba de distribuir la soldada a los compañeros. Por envidia lo denunciaron como cristiano. Sufrió largo interrogatorio y luego confesó valientemente su fe. Fue arrojado en un horno encendido, luego atado a la cola de un caballo y por último decapitado, su cadáver fue arrojado a un pozo del que luego fue rescatado por los cristianos. 
El culto del santo se extendió de Constantinopla a Rusia. En 1525, unos mercaderes cristianos trasladaron las reliquias de san Isidoro a San Marcos de Venecia, donde se conservan todavía. Es el único mártir de este nombre. 

San Poncio de Cimiez. M. 258. 
(fr.: Ponce, Pons, Pontius). 
Cinco
Martirologio Romano: En Cimiez, en la Provenza, san Poncio, mártir.
Nació en Roma y se convirtió al cristiano en tiempos del papa san Ponciano, oyendo cantar maitines. Distribuyó sus bienes entre los pobres y se refugió en Cimiez, Niza, donde se dice que fue nombrado obispo de Cimiez. Murió decapitado en Niza. 
Una tradición local explica que, huyendo de sus perseguidores, Poncio llegó a Barcelona y que, al ver tanta miseria y enfermedades entre la población, se puso a preparar pócimas con hierbas curativas que conocía bien, por tal de remitir los dolores. De esta manera, se ganó el respeto y la admiración de los barceloneses que a partir de ese momento comenzó a celebrar una feria de hierbas en su honor. San Ponce se convirtió así en patrón de los herboristas y apicultores, el dia de su festividad, el 11 de mayo tienen lugar por toda Cataluña ferias donde se vende miel, hierbas curativas y aromáticas y frutas confitadas.
Sus reliquias fueron llevadas al monasterio de Tomeres, en 937, y dieron nombre a la ciudad, que lo cambió por el de San Poncio de Tomièiras. El obispo Valeriano de Cimiez escribió en el siglo V algunos sermones sobre el obispo Poncio y los milagros acaecidos por su intercesión. Sobre la abadía se levantó más tarde la catedral de San Poncio de Tomeres.

San Poncio de Pradleves. s. III.
Cinco.
Soldado de la Legión Tebana que habría escapado a la masacre y colaboró con san Constancio en la evangelización de la región comprendida entre los torrentes Grana y Maira en Pradleves en Cúneo en Italia. Luego moriría mártir. 

San Ampelio. M. c. 410. 
(Amfelo, Ampelo, Apeles de Génova). 
El viñador.
No se sabe a ciencia cierta la existencia de este santo. Herrero de Egipto, dejó un día todo y se adentró en el desierto en uno de aquellos cenobios del siglo V, que se encontraban en Tebaida. Allí puso su oficio al servicio de sus hermanos. Se cuenta que un día mientras estaba haciendo un trabajo en el yunque, se presentó una mujer bellísima, y Ampelio, tentado, y dándose cuenta de ello, continuó trabajando, hasta que la mujer se convirtió en un diablo y se marchó. 
Como el santo eremita haya llegado a Liguria, es desconocido; se estableció en Bordighera y allí continuó con su vida penitente y de oración, obrando muchos milagros. Sus reliquias se encuentran en el convento de San Esteban de Génova. Patrón de Bordighera (Imperia).
San Constancio de Vercelli. M. c. 541. 
Perseverante.
XIIIº Obispo de Vercelli, sucesor de san Eusebio II, hacia el 530. Fue insigne poeta de la memoria de los santos locales. Su memoria ha desaparecido del calendario litúrgico diocesano.

San Eremberto de Toulouse. M. c. 674. 
(fr.: Erembert o Herembert).
Martirologio Romano: En el monasterio de Fontenelle, en Neustria, san Eremberto, que, habiendo sido obispo de Tolouse, abrazó después la disciplina monástica.
Nació en Wocourt cerca de Poissy, en Seineet-Oise (Francia). Se hizo benedictino en Fontenelle (640) y allí recibió el hábito de manos de san Wandregisilo. no disfrutó mucho tiempo de la paz del claustro, pues el rey Clotario III le nombró pronto obispo de Toulouse (c. 656); ejerció esta misión eclesiástica durante 12 años. 
Sólo ha llegado hasta nosotros el recuerdo de un incidente de su vida de obispo: se hallaba el santo de visita en casa de su hermano Gamardo, en su pueblo natal, cuando se declaró un incendio que amenazaba acabar con todas las casas. Eremberto se postró en la oración en la iglesia de San Saturnino y salió de ella con su cruz pastoral en la mano; inmediatamente cambió el viento, se extinguió el incendio y todo el pueblo acudió a la iglesia a dar gracias a Dios.
Tuvo que renunciar a su sede en el año 668 a causa de su mala salud; después se retiró a Fontenelle, donde permaneció hasta su muerte. Su hermano Gamardo entró más tarde, con sus dos hijos, en la abadía de Fontenelle, a la que hizo donación de todas sus posesiones. Tiene culto local.