6 de abril de 2015

San PEDRO DE VERONA. (1206-1252).

(Pedro Mártir).
Piedra firme. Roca.

Martirologio RomanoEn Milán, de Lombardía, pasión de san Pedro de Verona, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, el cual, nacido de padres seguidores del maniqueísmo, todavía niño abrazó la fe católica y, siendo aún adolescente, recibió del mismo santo Domingo el hábito. Dedicado a combatir la herejía, de camino hacia Como cayó víctima de los enemigos, proclamando hasta en el último momento el símbolo de la fe.


Nació en Verona. Hijo de padres cátaros. Estudió en Bolonia, donde profundizó su saber y su fe y se convirtió al catolicismo. Se hizo religioso dominico, después de habérselo pedido a santo Domingo de Guzmán, al que conoció en Bolonia. Realizó los votos en Bolonia.
En Milán fundó una asociación para defender la pureza de la fe ante la herejía, que se llamaba "Sociedad de la fe"; sabiendo que no era posible combatir a los albigenses sólo con los medios humanos, fundó en el convento de Santa María Novella de Florencia, en 1246, otra gemela, llamada Cofradía de la Misericordia, (“Bigallo”) dedicada a María; aquí conoció a los siete santos fundadores de la Orden de los Servitas. Fue nombrado prior de Como, en el 1236. Predicó contra los cátaros por Vercelli, Roma, Florencia, Mantua, Pavía, Bérgamo, Cesena. Le confiaron misiones de paz en las regiones de la Romaña y de la Marca de Ancona. Fue prior de Asti (1248-1249) y Piacenza (1249-1250). Volvió después a Milán que fue su centro de actividad apostólica. En 1251 el papa Inocencio IV, le nombró Inquisidor general para Lombardía, cuando era prior de Como. Fue un inquisidor más dado a persuadir de la fe que a imponerla. Su método de conversión era la oración. Predijo su muerte.
En 1252, cuando viajaba de Como a Milán, al pasar por los bosques de Barlassina, los albigenses urdieron un complot para asesinarlo e incluso llegaron a contratar a un sicario por 40 liras de oro. Pedro lo supo, y no huyó. El asesino se llamaba Pedro de Bálsamo, llamado beato Carino. Se narra que cuando cayó herido por un golpe de podadera en la nuca y una puñalada en el pecho, comenzó a recitar el Credo, y cuando ya no pudo más escribió  en el suelo "Credo in unum Deum". 
Su asesino, tocado por la gracia se convirtió, y se hizo dominico en el convento de Forlí, fue acogido allí por el propio hermano de Pedro, quien le perdonó el crimen, y llevó una vida edificante, hasta tal punto que murió cuarenta años más tarde y en olor a santidad. El beato Carino (puesto que fue beatificado) parece que es el único ejemplo de beatificación de un asesino después de la canonización de su víctima. Pedro fue sepultado en la iglesia de los dominicos de de San Eustorgio en Milán, y en su tumba se produjeron muchos milagros. Fue canonizado por Inocencio IV el 9 de marzo de 1253. Desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales. Patrón de Verona.