28 de abril de 2015

San PEDRO CHANEL. (1803 - 1841).

(fr.: Pierre-Marie Chanel).
Piedra firme. Roca

Martirologio RomanoSan Pedro Chanel, presbítero de la Sociedad de María y mártir, que dedicó su ministerio a atender a campesinos y niños, pero enviado después con algunos compañeros a evangelizar Oceanía occidental, llegó a la isla francesa de Futuna, donde no había aún comunidad cristiana, y a pesar de las muchas dificultades que encontró, con su singular mansedumbre convirtió a algunos a la fe, entre los cuales estaba el hijo del rey del lugar, el cual, furioso, lo mandó matar, convirtiéndole en el primer mártir de Oceanía.


Nació en La Potiére, fracción de Cuet, en la diócesis de Lyon, en Francia. Se llamaba Pedro Luis María Chanel y era hijo de una familia de industriales. A los 16 años, ayudado por el cura de Cras y el abate Trompier, ingresó en el seminario menor de Meximieux; los estudios sacerdotales los concluyó en el seminario de la diócesis de Belley; a los 27 años, en 1827, fue ordenado sacerdote, siempre con la idea de ser misionero. 
Ejerció el ministerio pastoral primero como vicario de Amberieu y luego, en 1828 pasó a como párroco en Crozet (pequeña localidad en las cercanías de Ginebra) donde dedicó su energías al apostolado al mismo tiempo que se preparó a la vida misionera, que era lo que quería desde su juventud. Para esto se especializó en dos materias: la frugalidad y la laboriosidad. Saber hacer de todo y saber no echar nada en falta, pensaba  nuestro santo que eran dos grandes requisitos. Pidió de nuevo ir a misiones pero el obispo de Belley, lo nombró profesor, después director y por fin vicesuperior del seminario menor. Pero no era esto lo que deseaba. En aquel período su hermana María Francisca ingresó en la rama femenina de la Sociedad de María. 
El papa Gregorio XVI pidió a los obispos que fueran generosos y que permitieran a sus sacerdotes se fueran de misioneros, y Pedro fue uno de ellos, pero la revolución de julio, que destronó a Carlos X, impidió su marcha. Durante este tiempo ingresó en la Sociedad de María o padres maristas, cuando todavía no tenían la aprobación. Esta nueva Congregación fue fundada por el padre Juan Claudio Colin (en 1816), tanto para religiosos como para sacerdotes (1824), a fin de eliminar la miseria religiosa. Marchó a Roma con el padre Colin para solicitar que fueran enviados como misioneros a los tres archipiélagos de Oceanía, Polinesia, Melanesia y Micronesia, y fue bien aceptado.
Fue enviado a Estados Unidos como misionero; pero en 1836, marchó a Oceanía, que era el terreno de misión  que el papa Gregorio XVI había aprobado para la nueva familia religiosa, junto con otro hermano llamado Marie-Nazier. Durante tres años desarrolló una lenta y ardua labor de apostolado en la isla de Fotuna en Nuevas Hébridas. Tras la primera acogida favorable, que le permitió recoger frutos positivos, el furor real se desató contra él, entre otras cosas porque el mismo hijo del rey (Meitale) pidió ser bautizado en 1841. La reacción del rey (Niuliki) y de los jefes (especialmente del primer ministro, Musumusu) que no querían cambios y que veían a los misioneros como intrusos, provocó su muerte, mientras el mártir herido decía: "Mi muerte es un gran bien para mí". Otros autores dicen que su muerte fue provocada porque en una guerra entre tribus de la isla. Los perdedores, antiguos amigos de Pedro, le echaron la culpa de su derrota y por esto lo martirizaron de dos hachazos en la cabeza. 
Su vida fue una preparación para este acto concluyente del martirio, como él mismo decía cuando, desconociendo todavía la lengua, sentía los límites de la predicación: "Ya que no podemos hacer amar a Cristo con nuestras instrucciones, glorifiquémoslo con la fidelidad a nuestras reglas; con ello atraeremos gracias sobre nuestros queridos salvajes. En esta misión tan difícil es preciso que seamos santos. Cuanto más espíritu de sacrificio tengamos, tantos más éxitos obtendremos en las situaciones más desesperadas". La actitud conciliadora del obispo Pompallier, que se opuso a que Francia invadiera en represalia la isla, obtuvo el apoyo de toda la población indígena que le entregaron los restos del santo. Este hecho provocó la conversión de toda la isla. Es el primer mártir de Oceanía. Fue canonizado por Pío XII el 12 de junio de 1954. Patrón de Oceanía. MEMORIA FACULTATIVA.