3 de abril de 2015

San JOSÉ "el Himnógrafo". (c.816 - 886).

El acrecentará. Añadido. Crecimiento

Martirologio Romano: En Constantinopla, san José, por sobrenombre “Himnógrafo”, presbítero, que, siendo monje, en la persecución desencadenada por los iconoclastas fue enviado a Roma para pedir la protección de la Sede Apostólica y, después de muchos padecimientos, recibió la custodia de los vasos sagrados de la iglesia de Santa Sofía.

Nació en Sicilia. Por causa de la invasión sarracena, huyó con su familia a Tesalónica. Ingresó como monje en el monasterio de Latoma en Tesalónica. Fue ordenado sacerdote en el 840. Se dice que en el monasterio se dedicó a la profesión de calígrafo. Su maestro espiritual fue san Gregorio el Decapolita, con el que parece, se trasladó a Contantinopla. Allí tomó parte en las disputas sobre la iconoclastia y se estableció en la iglesia de San Antipas, centro del culto de las imágenes. En el 841, marchó a Roma para convencer al papa Gregorio IV para que interviniera en defensa de la ortodoxia. Pero la nave en la que viajaba fue asaltada por los piratas sarracenos y José fue encerrado en las prisiones de la isla de Creta. Fue liberado hacia el 842, tras la muerte del emperador Teófilo, cuyo fin le fue anunciado por una aparición de san Nicolás de Bari.
A su regreso a Constantinopla, se estableció con su discípulo, Juan, en la iglesia de San Juan Crisóstomo. Su fama de hombre culto y de virtud probada atrajeron a muchos alumnos, y fundó cercano a la iglesia un monasterio, donde hizo que se trasladasen los cuerpos de san Gregorio y de su discípulo Juan y donde instituyó un escritorio de copistas y una escuela de himnografía y música sacra. Con sus monjes edificó un templo dedicado a san Bartolomé apóstol. Cuando en el 858, el patriarca san Ignacio, su amigo, fue depuesto por el curopalato Bardas, también José fue exiliado a Cherson en Crimea y allí permaneció hasta que san Ignacio fue reintegrado a su diócesis por el emperador Basilio I. José fue nombrado “skevophylax”, cargo que ejerció hasta su muerte. Es uno de los grandes poetas e himnógrafos de la iglesia bizantina. Acabó su vida dedicado a la custodia de los bienes sacros de la Iglesia y defendiendo la disciplina eclesiástica. Escribió odas, cánones, dedicados a diferentes santos a celebrar en las más importantes fiestas del tiempo litúrgico, que todavía hoy son utilizados en las oraciones oficiales de la Iglesia ortodoxa. Algunos autores lo han confundido con san José de Tesalónica.