11 de abril de 2015

Beato ÁNGEL CARLETTI DE CHIVASSO. (1411-1495).

Enviado de Dios. Mensajero. Menguante

Martirologio Romano: En Cúneo, del Piamonte, beato Ángel Carletti de Chivasso (Antonio), presbítero, de la Orden de Hermanos Menores, insigne en la doctrina, la prudencia y caridad.

Nació en Chivasso en el Piamonte, en el seno de la antigua y noble familia Carletti, y se llamaba Antonio. Se licenció en Derecho canónico y civil, y en Teología en Bolonia. Al regreso en Chivasso ejerció la profesión forense y fue miembro de la Corte de Justicia. Eran los años de fasto y esplendor de la dinastía de los Paleologos. Juan Jacobo Paleólogo le nombró senador y consejero de su marquesado. Su madre le busco una mujer para que se casase, pero él ya tenía decidido entrar en el convento. Se hizo religioso a los 33 años en la Orden de los franciscanos, cuando murió su madre. Vendió sus bienes, dividiendo lo conseguido entre su hermano y los pobres, y cedió una casa paterna a la comunidad para que se celebraran los consejos públicos.
Ingresó en el convento de Santa María del Monte en Génova, que pertenecía a la Observancia de san Bernardino de Siena. Aquí conoció al futuro papa Sixto IV. Su primer encargo fue el de maestro de novicios. Génova será durante 20 años su residencia principal. Durante este periodo promovió la erección en la ciudad y en Savona de los Montes de Piedad para combatir la usura. La atención a los pobres será una constante en su vida. En Savona construyó el convento de Santiago. 
Docto, humilde, manso, paciente, en el 1464 fue elegido Vicario provincial. En el 1467 fue nombrado Comisario junto a Pedro de Nápoles, para la división de la gran Provincia franciscana de Alemania. En el 1472, fue nombrado Vicario General de los Observantes. Fundó los monasterios de Saluzzo, Mondovi y Pinerolo. Fue reelegido Vicario General en 1478, y en este cargo viajó por Italia para visitar los conventos de la Observancia. 
Fue predicador, estudioso, teólogo polemista y maestro de almas. Fue director espiritual del duque de Saboya Carlos I y de la beata Paula Gambara-Costa. Estuvo en relación con santa Catalina de Génova. Para ayudar a los directores espirituales escribió "Summa de los casos de conciencia" (conocida como "Summa Angelica"). Por encargo del papa Sixto IV, predicó la cruzada contra los turcos en 1480. En los años 1484 y 1489, fue reelegido como Vicario General. En 1491, sólo por obediencia al papa Inocencio VIII, fue encargado de frenar, junto con el obispo de Moriana, la difusión de los valdenses en el ducado de Saboya. Obtuvo grandes conversiones y un acuerdo pacífico entre valdenses y católicos en el 1493. Fue encargado de la Prefectura Cismontana de la Orden en Italia. Pobrísimo por voluntad propia, fue gran benefactor de los pobres que defendió contra los prepotentes. Murió en el convento de San Antonio de Cúneo. Sus restos se encuentran en el convento de Santa María de los Ángeles de Cúneo. Su culto fue confirmado por Benedicto XIV el 25 de abril de 1753. Patrón de Cúneo.