9 de marzo de 2015

San PACIANO DE BARCELONA. M. c. 390.

Sufrido.

Martirologio Romano: En Barcelona, en la Hispania Tarraconense, san Paciano, obispo, que, exponiendo su fe, manifestaba que “cristiano” era su nombre y “católico” su apellido.

Era de familia distinguida y se piensa que nació en Barcelona. Estaba casado y tenía un hijo que se llamaba Dextro. Cuando fue elegido obispo, hacia el 377, (sucediendo a Pretextato) se separó de su mujer para vivir en celibato. Otros autores piensan que se hizo sacerdote cuando se murió su mujer. 
Se dice que Paciano fue uno de los hombres más sabios de su tiempo; decía: "Tímidos después de la desvergüenza; vergonzosos después del pecado, ¿no os avergonzáis de pecar, y os avergonzáis de confesar...?". De su actividad pastoral poco sabemos, excepto que se centró en la lucha contra las costumbres paganas, así como las controversias contra los novacianos y el problema de los “lapsi”. De él nos queda también una rotunda sentencia que dice: "Cristiano es mi nombre, católico mi apellido". 
San Jerónimo nos contó la historia de su vida: "Paciano, obispo de Barcelona, en las faldas del Pirineo, de esmerada elocuencia y tan ilustre por su obra como por su palabra, fue autor de varios opúsculos y murió ancianísimo en tiempos del emperador Teodosio". Escribió varios tratados, entre ellos, "El Ciervo"; "Contra los novacianos" y "la Parenesis" o libro exhortatorio a la penitencia. Sus escritos demuestran su celo pastoral, acompañado de una amplia cultura teológica que le hace discurrir y argumentar siempre con gran seguridad. No es lo conocido como se merece. Murió con fama de santidad. Sus restos se conservan en la iglesia de Santos Justo y Pastor de Barcelona.