18 de marzo de 2015

San EDUARDO "el Mártir". (962 - 978).

(ing.: Edward the Martyr).
Que espera riqueza. Guardián glorioso

Martirologio Romano: En Wareham, en Inglaterra, san Eduardo, rey, que, todavía adolescente, fue asesinado dolosamente por los criados de la madrastra.

Era hijo de san Edgard "el Pacífico" y su primera esposa Etelfleda. Hermanastro de san Edith de Wilton. Subió al trono de Inglaterra en el 975, cuando contaba 13 años, pese a la oposición de su madrastra Elfrida, la cual defendía los derechos de su hijo Ethelredo alegando que había nacido de una reina ungida, mientras que la madre de Eduardo nunca fue coronada. Pero gracias al apoyo de san Dunstano de Canterbury, logró ser finalmente proclamado rey por la Witenagemot. Su política se orientó, apoyado por san Dunstano, en defender los derechos de la Iglesia, menguados en los reinados anteriores. Por ello, muchos nobles deseaban poner en su lugar al joven Ethelredo.
El 18 de marzo de 978, se encontraba cazando con sus perros y algunos caballeros en Wareham, Dorset, cuando decidió visitar a su medio-hermano en el castillo de Corfe, cerca a Wareham, donde vivía junto a su madre. Separado del grupo que le acompañaba, llegó solo al castillo. Aun montado en su caballo, su madrastra Elfrida le ofreció desde la parte alta del castillo una copa de vino, y cuando estaba por alcanzarla, fue acuchillado por la espalda por uno de los esbirros de la reina, y por ello está considerado como mártir.  
Según la leyenda, inmediatamente después del asesinato, hicieron que su caballo arrastrara el cuerpo deslizado de la silla de montar y con un pie en el estribo, cayendo en la base de la colina sobre la cual el castillo de Corfe se encontraba ubicado. La reina entonces ordenó que se ocultara el cuerpo en una choza cercana. Dentro de la choza, sin embargo, vivía una mujer ciega de nacimiento que la reina ayudaba por caridad. Durante la noche, una luz maravillosa apareció y llenó la choza entera y con gran temor, la mujer gritó: -"¡Señor, ten misericordia!"- recibiendo repentinamente la vista. Entonces descubrió el cuerpo del rey. La iglesia de St. Edward en el castillo de Corfe ahora está construida sobre el sitio de este milagro. Al amanecer la reina supo de lo ocurrido, y asustada, recogió el cuerpo, y lo enterró en un lugar de acuerdo a su rango cerca de Wareham. Un año después del crimen apareció una columna de fuego sobre el lugar en donde el cuerpo había sido ocultado, encendiéndose encima del área entera. Esto fue visto por algunos de los habitantes de Wareham, que sacaron el cuerpo de la sepultura dada por la reina. Un brote claro de agua se originó inmediatamente en ese lugar, siendo conocida desde entonces como agua curativa. Acompañado por una muchedumbre de campesinos, el cuerpo fue llevado a la iglesia de la Santa Madre de Dios de Wareham y enterrado en el extremo este de la iglesia. Esto ocurrió el 13 de febrero de 980. Al año siguiente el cuerpo fue trasladado a la abadía de Shaftesbury, en Dorset. En el camino de ser llevado el cadáver del rey a la abadía, ocurre otro milagro: dos jorobados que seguían el cortejo son increíblemente curados. Su cuerpo permanece hoy en la iglesia ahora se llama Iglesia Ortodoxa de Eduardo el Mártir.