22 de marzo de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:

San Epafrodito. s. I. 
Amable.
Martirologio Romano: Conmemoración de san Epafrodito, al que san Pablo apóstol llama hermano, cooperador y compañero de los combates.
San Pablo, dice que era un apóstol enviado a los filipenses (Fil 2,25); por esta razón se piensa que Epafrodito fue el primer obispo de Macedonia. Parece que había nacido en Filipos, donde Pablo le habría convertido. Cuando Pablo se encontraba prisionero en Roma, los filipenses le enviaron a Epafrodito con el dinero de una colecta, además de ropa y otros menesteres que necesitaba Pablo en su prisión; pero lo mejor de todo es que Epafrodito se presentaba como ayudante de la evangelización. Conmovido Pablo les escribió una carta que les llevaría Epafrodito; a su regresó enfermó gravemente, pero una vez curado, Pablo volvió a enviarle con la Carta a los Filipenses, que es la que se conserva. Después regresó con Pablo. 
En los antiguos catálogos aparecen otros dos santos del mismo nombre, uno obispo de Andriacia en Licia y el otro obispo de Terracina, y todos parece ser que son la misma persona. 


San Pablo de Narbona. M. 250. 
(fr.: Paul Serge).
Pequeño, débil. El que descansa
Martirologio Romano: En Narbona, al sur de la Galia, en la vía Domitia, fuera de la ciudad, sepultura de san Pablo, obispo y mártir.
San Gregorio de Tours escribió que Pablo fue ordenado sacerdote en Roma y enviado a la Galia a predicar el evangelio, obteniendo muchos frutos en Narbona, y organizador de la iglesia de las Galias. Es el apóstol de Narbona y primer obispo de la ciudad. Habría fundado la iglesia de Béziers a cuya cabeza puso a su discípulo san Afrodisio de Béziers. Parece que murió mártir. 
Una leyenda posterior le identifica con el procónsul Sergio Paulo convertido por san Pablo (At 13). Esta identificación se explica por el deseo de hacer remontar la fundación de la iglesia de Narbona a los tiempos apostólicos, como ya ocurriera con otras diócesis. Patrón de Narbona y de Rochecuouart, en Limousin, donde son veneradas sus reliquias.  


Santos Calínico y  Basilisa. M. 251. 
(Calínica). Glorioso vencedor
(Basilia). Regia.
Martirologio Romano: En Galacia, hoy Turquía, santas Calínico y Basilisa, mártires
Estos dos santos recibieron culto desde antiguo, tanto en Oriente como en Occidente. Sin embargo, la tradición textual en torno a ellos es muy confusa: en muchos martirologios (incluida la versión anterior del Romano) aparecen como dos mujeres: Calinica y Basilisa, pero en los menologios más antiguos (y conforme a ellos fue corregido en el Romano actual), el primero de los dos es varón: Calinico. También con la fecha de inscripción hubo algunas vacilaciones, encontrándose el 21 de marzo, el 22, e incluso el 26. En los actuales Menologios ortodoxos aparecen como dos mujeres.
Eran dos ricas matronas de Galacia que gastaron su fortuna para socorrer a los cristianos encarcelados y animarlos, hasta que, descubierta su actividad, las degollaron. 
No hay una "Vita" de estos mártires, pero en un menologio griego transmite la pequeña anécdota de que Basilisa era una viuda acaudalada, que daba de su dinero al joven Calinico para que alimentara y ayudara a los cristianos encarcelados que esperaban el martirio. La obra de estos dos llegó a oídos de las autoridades, y fueron apresados y -dado que no quisieron apostatar- muertos por decapitación. Esto ocurrió posiblemente en época de la persecución de Decio.

San Basilio de Ancira. M. 362. 
Rey.
Martirologio Romano: En Ancira, también en Galacia, san Basilio, presbítero y mártir, que durante todo el mandato del emperador Constancio se opuso enérgicamente a los arrianos, y después, bajo el emperador Juliano, por haber rogado públicamente a Dios que ningún cristiano se apartase de la fe, fue apresado y conducido ante el prefecto de la provincia y, tras numerosos tormentos, consumó su martirio.
Fue un presbítero de Ancira en Galacia, cuando era el obispo Marcelo; se distinguió por su oposición al arrianismo de forma que en el 360 los obispos arrianos le prohibieron mantener asambleas eclesiásticas; pero no hizo caso de la injusta orden y defendió la fe católica ante el mismo emperador Constancio. Cuando, años más tarde, Juliano el Apostata, restableció la antigua religión romana, Basilio predicó contra esta medida en todas la comunidades cristianas. Fue detenido y torturado. Mientras tanto, Juliano se marcho de Constantinopla hacia Antioquía con el fin de preparar su expedición persa. Cuando llegó a Ancira, Basilio fue conducido ante el emperador y fue cruelmente martirizado, porque reprendió a Juliano por su paganismo y le profetizó que pronto perdería el trono. Sus Actas parecen auténticas, aunque en el relato de su martirio hay mucha imaginación. 

San Octaviano de Cartago y compañeros. M. 484.  
Patronímico de Octavio
En el 484, el rey de los vándalos, Unnerico, desató una cruel persecución contra los católicos por no adherirse al arrianismo. Según la narración de Víctor de Vita, escritor africano, contemporáneo de los hechos, que nos ha dejado el nombre de los miembros del clero cartaginés que sufrieron sta persecución, no hace ninguna mención de Octaviano. El nombre de este mártir, en cambio, aparece en una noticia somera y genérica de san Gregorio de Tours: Octaviano era un archidiácono de la iglesia cartaginesa; sufrió martirio en esta ciudad junto a varios miles de compañeros, durante la invasión del rey vándalo arriano Unnerico.
Es difícil establecer la veracidad de estas informaciones, teniendo en cuenta que muchos exiliados de África marcharon al territorio franco. En los antiguos martirologios medievales este nombre no aparece. Molano (y otros después de él), lo añadió en el “Martirologio de Usuardo” el 22 de marzo, de donfe fue tomado por el antiguo Martirologio Romano

Beato Hugolino Zefirini. (c. 1320 - c. 1367). 
(it.: Ugolino Zefirini).
Natural de Cortona. Todavía adolescente, a causa de unas disputas ciudadanas, fue exiliado a Mantua donde, en el 1336, ingresó en los agustinos del convento de Santa Inés. De regreso a su tierra, en el 1354, Hugolino se consagró a Dios en la reciente Orden de los Ermitaños de San Agustín, querida del papa Alejandro IV como la unión de grupos de ermitaños en vida cenobítica según la espiritualidad de san Agustín. Aquí recibió una formación específica intensa en santidad de vida, en el amor por el estudio, de manera particular de la Sagrada Escritura, en empeño de la evangelización y de la formación espiritual y cultural, en la busca de la soledad, ascesis, oración y penitencia. Después de dedicarse al apostolado, sus superiores le enviaron a Cortona, donde llegó precedido de una fama de santidad, pero pensando en que podía caer en la vanagloria se retiró a un lugar solitario llamado de San Onofre, donde vivió en soledad. Sus restos mortales se veneran en la iglesia de San Agustín de Cortona.

Beato Francisco Chartier. (1762-1794). 
La guillotina
(fr.: François Chartier)
Martirologio Romano: En Angers en Francia, beato Francisco Chartier, sacerdote y mártir, que durante la revolución francesa murió guillotinado por su sacerdocio
Nació en Marigné (Mayenne), Francia. Presbítero, vicario en la parroquia de Soeurdres, cargo que tuvo que abandonar cuando se negó a jurar la "Constitución Civil del Clero". Arrestado y encarcelado, liberado con la llegada del ejército vandeano, y se dedicó en la clandestinidad a sostener la fe de los católicos y distribuir los sacramentos.
En 1794 es aprehendido nuevamente, y esta vez condenado a muerte como rehusante. Su martirio por decapitación en la guillotina se consumó el 22 de marzo de 1794, precedido y también seguido por otros mártires de la región de Angers, que han sido beatificados por SS Juan Pablo II el 19 de febrero de 1984.