20 de marzo de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Arquipo. s. I. 
Jinete
Martirologio Romano: Conmemoración de san Arquipo, compañero del apóstol san Pablo, que le recuerda en las cartas a Filemón y a los Colosenses.
Arquipo es uno de los tantos personajes cuya referencia se ha perdido para nosotros, aunque probablemente para san Pablo, que es quien dos veces lo nombra, debía ser alguien querido, ya que lo llama «nuestro compañero de armas» (Filemón, versículo 2). En Carta a los Colosenses Pablo le envía un mensaje: «Decid a Arquipo: 'Considera el ministerio que recibiste en el Señor, para que lo cumplas'»; ¿cuál es ese ministerio? tal vez el de la predicación a los gentiles, si por la referencia anterior -el «compañero de armas»- hay que entender que Pablo lo considera semejante a él mismo en algún aspecto. 
La tradición, basándose en las palabras de Pablo, le hace obispo de Colosas e hijo de santa Apfías. Como san Casiano de Imola, habría sido apuñalado por un grupo de escolares armados de estiletes. Arquipo fue inscripto en el Martirologio Romano basándose en el "Martirologio de Adón", de hacia el siglo VIII o IX. 

Santos Pablo, Cirilo y compañeros. s. III. 
Antiguo mártires
Pablo: Pequeño, débil. El que descansa
Cirilo: Señorito. Referente al señor
Martirologio Romano: En Antioquía de Siria, hoy Turquía, santos Pablo, Cirilo y otros, mártires
Grupo de diez mártires en Siria. Sólo se ha conservado acerca de estos mártires la lista de nombres, que con algunas variaciones, aparecen en todos los manuscritos del Martirologio Jeronimiano, en sus distintas recensiones: Pablo, Cirilo, Eugenio, Serapión, Tigrino, Claudio, Exuperio, Victorino, Valentino y Domno. Lamentablemente, ningún otro detalle ha sobrevivido, por lo que no es posible saber siquiera en qué persecución dieron su testimonio, ya que Antioquía de Siria fue lugar de persecuciones en todas las grandes que conocemos del Imperio Romano. En algún martirologio antiguo pueden aparecer inscriptos el 21 de marzo. 

Santas Alejandra de Amida, Claudia y compañeras. M. c. 300. 
santa Alejandra
santa Claaudia
(Sandra). Protectora de los hombres.
Claudia: Coja. Vanidosa con suerte
Junto con Claudia, Eufemia, Eufrasia, Ferbuta, una hermana de Ferbuta, Juliana, Matrona y Teodosia. Mártires en Amida de Paflagonia, durante la persecución de Diocleciano. Según el "Sinaxario Constantinopolitano", se presentaron ante el prefecto de Amida, profesando su fe cristiana y reprobándole su crueldad e injusticia al condenar a los cristianos. Fueron arrestadas, flageladas, escarnecidas y por fín arrojadas a un horno de fuego. 
Cuatro de los nombres (Alejandra, Claudia, Eufrasia y Matrona) aparecen en otro grupo, ahogadas por el prefecto Teotecno y recordadas en la pasión, más veraz, de san Teódoto de Ancira. Los otros cuatro nombres, (Juliana, Eufemia, Ferbuta y Teodosia) se pueden ver en los de Julita, Faina y Tecusa del grupo de Ancira, conmemorado en los sinaxarios griegos y en el Martirologio Romano del 18 de Mayo. Con mayor certeza se puede concluir que el grupo de Alejandra y compañeras de Amida es una duplicación del formado por Tecusa y compañeras de Ancira y erróneamente atribuido a Amida.

San Urbicio de Metz. M. c. 450. 
(fr.: Urbice de Metz).
Ciudadano
Martirologio Romano: En Metz, en la Galia Bélgica, san Urbicio, obispo.
Obispo de Metz, construyó en honor de san Félix de Nola, una iglesia que luego será la iglesia del monasterio benedictino de San Clemente. 
Sus restos, después de un largo tiempo en el olvido, fueron finalmente trasladados a la iglesia y monasterio de San Eucario. En la Revolución Francesa sus restos fueron quemados y aventados. Tiene culto local.

San Nicetas de Apolonia. M. c. 733. 
Victorioso, triunfador
Martirologio Romano: Conmemoración de san Nicetas, obispo de Apolonia, en Macedonia, que, por dar culto a las santas imágenes, fue enviado al exilio por el emperador León el Armenio.
Obispo de Apolonia en Bitinia, fue perseguido por el emperador iconoclasta León III el Armenio. Murió exiliado en Anatolia. Al elogio de del Martirologio Romano hay que agregar la breve referencia de Máximo Cythereum, quien afirma que no fue sólo firme en la fe, en la piedad y en la afirmación de la fe católica, sino que era inclinado a la benignidad con los pobres, sabio y de clara elocuencia.


San Arkil II. M. 786. (Iglesia ortodoxa georgiana).
Hijo de Esteban Khosroid, príncipe de Cakheth, combatió junto a su hermano Mihr o Mirian, entonces rey de Georgia, a los invasores árabes que, guiados del emir Murvan-Qru, sobrino de Mahoma, los habían asaltado mientras estaban acampados en Anakopia. Cuando murió Mihr, como no tenía descendencia masculina, le sucedió Archil II. 
Cuando llevaba 40 años de reinado, los árabes invadieron de nuevo el territorio georgiano al mando de otro descendiente de Mahoma: Cicum, conocido como Asim, el cual recorrió gran parte de la región asolándolas. Para evitar otras devastaciones Arkil decidió pedir la paz a los invasores y poner el pais bajo su protección, y que las iglesias no fueran violentadas ni sus subditos obligados a renegar de la fe cristiana. El jefe árabe le hizo la promesa de que así se haría. Pero luego rompió el juramento y apresó a Arkil y le dijo que le devolvería el reino y sus bienes si abrazaba la fe islámica, pero el rey georgiano se negó categóricamente. Con lo cual el árabe ordenó que le cortaran la cabeza.

Beata Juana Véron. (1766-1794). 
(fr.: Jeanne Véron).
El Señor es su gracia.
Martirologio Romano: En Ernée, en la región de Mayenne, en Francia, beata Juana Véron, virgen y mártir, que se entregó al cuidado de los niños y los enfermos, y que, por haber ocultado de los perseguidores a sacerdotes durante la Revolución Francesa, fue muerta a espada.
Nació en Quelaines, en Mayenne (Francia). Siendo joven, ingresó en las Hijas de la Caridad y fue enviada, muy joven, con la beata Francisca Tréhet, se dedicaba a curar a los niños enfermos de Dampierre, Francia. Entre estas tareas, acogieron y escondieron a sacerdotes perseguidos. 
Las dos fueron apresadas en febrero de 1794, con los cargos de rehusar obediencia a la República, y esconder sacerdotes rehusantes. La beata Tréhet afirmó que ella no podía negarse a atender a ningún enfermo, pero cuando se le pidió que diera “vivas” a la República, se negó, por lo que fue, junto con su compañera, condenada a muerte en Erenée, en la región de Mayenne.
Juana Véron no fue a la cárcel en espera de la ejecución, sino que tuvo que ser hospitalizada, porque se encontraba gravemente enferma. El 13 de marzo fue ejecutada Françoise Tréhet, y una semana más tarde, el 20, llevada en camilla, lo fue Jeanne Véron, de 27 años. Las dos fueron beatificadas el 19 de junio de 1955 por SS. Pío XII, junto con otras víctimas de la persecución en la diócesis de Laval. 

San José Bilczewski. (1860-1923). 
(pol.: Josef Bilczewski). 
El acrecentará. Añadido. Crecimiento
Martirologio Romano: En Lviv, en Ucrania, san José Bilczewski, obispo, que se dedicó con gran caridad a la edificación de las costumbres y a la instrucción del clero y del pueblo de rito latino, y en el atroz tiempo de guerra que asoló aquella región, hizo cuanto estaba en su mano para ayudar a los pobres y necesitados.
Nació en Wilamowice, en el seno de una familia de campesinos. En 1880 ingresó en el seminario de Cracovia, para recibir la ordenación sacerdotal en 1884. Continuó sus estudios en Viena, donde, en 1886, consiguió el doctorado en Teología. En Roma y en París, se especializó en Teologia dogmática y en arqueología cristiana. En 1891 comenzó como profesor de Teología dogmática en la universidad Juan Casimiro de Lvov. Fue decano de Teología y rector de la universidad. Fue muy apreciado tanto por sus alumnos como por los profesores. 
En 1900 fue nombrado arzobispo de Lvov. Su misión episcopal fue muy difícil debido a problemas internos y a los conflictos desencadenados por la I Guerra Mundial. Intervino muchas veces ante las autoridades civiles en favor de los polacos, ucranianos y judíos. La guerra polaco-ucraniana (1918-1919) produjo nuevas heridas en la población y muchos sacerdotes fueron asesinados o encarcelados. 
La invasión bolchevique (1919-1920) desplegó toda su crueldad contra la Iglesia católica, que se erigió en defensora de todos, independientemente de su religión y de su nacionalidad. Durante los años 1918-1921 su archidiócesis perdió cerca de 120 sacerdotes. Enfermó gravemente lo aceptó con valentía y serenidad. Falleció en Lvov. Fue canonizado por SS Benedicto XVI el 23 de octubre de 2005.