20 de marzo de 2015

Beato BAUTISTA SPAGNOLI. (1447-1516).

(Baptista Mantuanus, Juan Bautista Spagnoli)
El que bautiza

Martirologio Romano: En Mantua, en Lombardía, beato Bautista Sapgnoli, presbítero de la Orden de los Carmelitas, que fomentó la paz entre los príncipes y reformó la misma Orden, de la cual fue nombrado prepósito por el papa León X.

Conocido como Bautista Mantuano; "El humanista más santo y el santo de los humanistas". Nació en Mantua. Estudió primero en su ciudad natal y después frecuentó varias universidades llamando en todas partes la atención por su inteligencia, y por su inspiración poética. Siendo muy joven, después de haberse salvado de una epidemia de peste, ingresó en la congregación Mantuana (que era una especie de reforma pero dependiente del Padre General de la orden carmelitana) de Ferrara, en la que hizo su profesión religiosa en el 1464. Fue ordenado sacerdote en Bolonia (1470) y en su universidad recibió el magisterio en Teología en 1475.
Por su inteligencia y por sus virtudes se ganó la confianza de sus superiores que le encomendaron graves empresas: desempeñó varios y delicados cargos como prior de varios conventos (Parma, Mantua y Roma), maestro y definidor hasta que llegó, en el 1483, a ser elegido Vicario general de toda la congregación, siendo después reelegido por cinco veces consecutivas hasta que en el 1513 fue elegido Prior general de toda la Orden. Extendió la Orden y luchó para que la observancia regular se viviera en toda ella con gran florecimiento. Tomó parte en varias comisiones y empresas pontificias en el Concilio V de Letrán. En favor de su orden escribió "Apología de la Orden Carmelita". En pro de la Iglesia escribió varios tratados y muchas poesías defendiendo a los Papas y a la misma Iglesia, contra los que la atacaban. En 1513 el papa León X le encomendó la delicada misión de paz entre el rey de Francia y el duque de Milán. 
Tuvo gran amistad con los hombres más famosos de su tiempo, y a muchos les atrajo a una nueva conversión entre ellos a Juan Pico de la Mirándola. Escribió más de 50.000 versos y de las materias más diversas, siempre para llevar almas a Cristo. Fue sin duda alguna uno de los humanistas más ilustres y más conocidos de su tiempo y como alguien dijo: "hizo servir a Cristo su prodigiosa vena poética". Se dedicó intensamente a la oración a la que dedicaba varias horas al día y nadie ni nada lograba posponerla. Escribió, todavía novicio, a su padre que trataba de disuadirle de la vida que acababa de abrazar: "Si deseas saber qué es lo que hacemos y a qué dedicamos nuestro día te lo diré en una sola palabra: ORAMOS". Se le llamó “Virgilio Cristiano”. Fue uno de los más célebres humanistas, especialmente por su obra "Bucólica seu adolescentia in decem aeglogas divisa"; de las que se cuentan cerca de 150 ediciones. Influyó en los literatos ingleses como Shakespeare, A. Barclay, E. Spenser y J. Milton. Lutero y los protestantes quisieron tomarle como uno de los precursores de su reforma, pero la distancia entre ambas posiciones es muy grande. Murió en Mantua lleno de méritos. El 17 de diciembre de 1885 su culto fue confirmado por León XIII.