9 de febrero de 2015

Santa APOLONIA DE ALEJANDRÍA. M. c. 249.

La que aleja la muerte.

Martirologio Romano: En Alejandría, en Egipto, conmemoración de santa Apolonia, virgen y mártir, la cual, después de haber sufrido muchos y crueles tormentos por parte de los perseguidores, para no verse obligada a proferir palabras impías prefirió entregarse al fuego antes que ceder en su fe.



Su martirio lo narra Eusebio en su "Historia Eclesiástica" (VI, 41). En tiempos de Decio en la ciudad de Alejandría se desencadenó una terrible persecución contra los cristianos. Parece que fue por obra de un adivino que a sí mismo se daba el nombre de "Divino" y que consiguió del gobernador acusar a los cristianos de ser autores de todo el mal de la ciudad.
San Dionisio, que era el Obispo de la ciudad nos relata: "Se amotinaron contra nosotros para dar crédito a aquel impío y cometieron los mayores excesos de crueldad y de furor. Se persuadieron que no había un modo más fiel y generoso de honrar a sus dioses que siendo crueles contra los cristianos, hasta sacrificarlos en honor de sus dioses falsos...", entre los que asesinaron al anciano Metras y a la mujer Quinta.
Apolonia, que era diaconisa (las mujeres en la primitiva Iglesia se ocupaban del cuidado de los pobres); esta mujer era ya anciana y adornada, según cuentan los antiguos biógrafos: "de las virtudes de castidad, austeridad, piedad, caridad y limpieza de corazón"; apresaron a Apolonia y quisieron persuadirla de que sacrificase a los dioses, ante su firme negativa la desdentaron a golpes y luego encendieron una hoguera amenazándola con quemarla viva sino apostataba. Hay un texto alejandrino que explica así su martirio: "Después de preparada y encendida una hoguera, amenazaron con quemarla viva, sino profería con ellos palabras impías; pero ella, habiendo deliberado un momento consigo misma, se soltó de repente de las manos de aquellos impíos; y encendida el alma en el fuego del Espíritu Santo, mayor del que le tenían preparado, espontáneamente saltó a la hoguera". Se la representa en la iconografía bizantina con los atributos de diácono. Se dice que era hermana del diácono san Lorenzo, pero este dato pertenece a la leyenda. Desde 1970 su culto se ha limitado a los calendarios locales.