1 de febrero de 2015

Beatas MARÍA ANA VAILLOT y 46 compañeras. M.1794.


(fr.: Marie-Anne Vaillot)

Martirologio Romano: En Avrillé, en las cercanías de Angers, en Francia, pasión de las beatas María Ana Vaillot y sus cuarenta y seis compañeras, que recibieron la corona del martirio durante la Revolución Francesa. Estos son sus nombres: Otilia Baumgarten, religiosa; Juana Gruget, Luisa Rallier de la Tertiniere, Magdalena Perrotin, María Ana Pichery y Simona Chauvigné, viudas; Francisca Pagis, Juana Fouchard, Margarita Riviére, María Cassin, María Fausseuse, María Galard, María Gasnier, María Juana Chauvigné, María Lenée, María Leroy Brevet, María Rouault, Petrina Phélippeaux, Renata Cailleau, Renata Martin y Victoria Bauduceau, esposas; Juana, Magdalena y Petrina Sailland d'Espinatz, hermanas; Gabriela, Petrina y Susanna Androuin, hermanas; María y Renata Grillard, hermanas; Ana Francisca de Villeneuve, Ana Hamard, Carla Davy, Catalina Cottanceau, Francisca Bellanger, Francisca Bonneau, Francisca Michau, Jacoba Monnier, Juana Bourigault, Luisa Amata Déan de Luigné, Magdalena Blond, María Leroy, Petrina Besson, Petrina Ledoyen, Petrina Grille, Renata Valin y Rosa Quenion

María Ana Vaillot nació en Fontainebleau, Francia en 1734. Su padre, murió a los pocos meses de su nacimiento. Ana María conoció desde muy joven el sufrimiento. A los 27 años empezó el postulantado con las Hijas de la Caridad y el 25 de septiembre de 1761 ingresó en el Seminario en París. Estuvo destinada a Saint-Louis-en-I'Ile, en Fontenay-le-Comte, en Vandreé, en Longué y en Saint-Pierre Montlimart. Se desconoce la fecha en que llegó a Angers, destinada al Hospital San Juan. En el momento del arrestro era responsable de la despensa del Hospital San Juan de Angers.

Otilia Baumgarten (1750-1794). Nació en Gondrexange, Francia. Odile fue una gran alegría para su familia. A los 24 años dejó el molino familiar por el postulantado en las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl que hizo en Metz. Entró en el seminario de las Hijas de la Caridad en 1775. Destinada a Brest en 1776, partió para Angers a comienzos del año siguiente. Pronto le confiaron la responsabilidad de la farmacia del Hospital San Juan. Fue fusilada en el Campo de los Mártires en Avrillé.

Junto con sor Otilia Baumgarten, el 1 de febrero de 1794 fueron fusiladas en Angers por haberse negado a prestar el juramento cismático. En un campo situado a las afueras de la ciudad fueron ejecutadas juntamente con otras noventa y siete personas. El largo cortejo de los condenados iba precedido por un grupo de sujetos dudosos, vestidos de harapos y muchos de ellos ebrios y también por una banda de música que iba tocando cantos revolucionarios.
Se puso en fila a los condenados ante unos grandes fosos, en los que deberían caer sus cadávares. Las Hermanas que iban al final de la cadena, se adelantaron. Al verlas, un grito se dejó oir: ¡Gracia para las Hermanas! Fue tan irresistible el movimiento levantado, que el comandante cedió a el. Espontáneamente se adelantó hacia las Hermanas y les dijo: "Ciudadanas: tenéis tiempo todavía de escapar a la muerte... Volved a vuestras casas. No hagáis el juramento, puesto que os contaría, yo tomo sobre mí la responasbilidad de decir que lo habéis prestado y os doy mi palabra de que no os sucederá nada malo ni a vuestras compañeras que están presas".
- "Gracias, - respondió Sor María Ana- por su generoso ofrecimiento. Nuestra conciencia no nos permite prestar el juramento. Y tampoco queremos pasar por haberlo hecho".
El oficial guardó silencio y, a continuación, con un gesto de impotencia desesperada, levantó el sable dando la señal para que empezaran los fusilamientos. Junto con ellas mueren muchas otras mujeres, casadas, solteras y viudas, vinculadas de una u otra manera a las Vicentinas, 45 de ellas beatificadas junto con sor María Ana y sor Odilia. El grupo comprende edades muy dispares, desde los 65 años de la viuda Simone Chauvigné, hasta los 23 años de la joven laica Marie Leroy; muchas de ellas son familiares de sangre entre sí como las hermanas D'Epinatz. Hay restos de familias enteras, cuyos hombres habían muerto en el alzamiento contra la Revolución. El grupo fue beatificado el 19 de febrero de 1984 por SS Juan Pablo II.