4 de enero de 2015

Santa ISABEL ANA SETON. (1774-1821).


(Anna Bayley).

Martirologio RomanoEn la ciudad de Emmitsburg, del estado de Maryland, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Isabel Ana Seton, quien, al quedar viuda, abrazó la fe católica y trabajó denodadamente para fundar la Congregación de Hermanas de la Caridad de San José, con el fin de educar a las jóvenes y atender a la infancia sin recursos.

Betty Ann Bayley nació en Nueva York en en el seno de una adinerada familia de fortísima tradición protestante, (pertenecía a la iglesia episcopaliana, y en la que ella trabajó activamente hasta los 30 años). En 1794 se casó con William M. Seton, un rico comerciante de Nueva York, con el que tuvo 5 hijos. Con otras señoras neoyorquinas fundó la "Sociedad para la ayuda a las viudas pobres" (Society for the Relief of poor Widows), prestando al mismo tiempo un generoso servicio a los pobres, enfermos y moribundos que le mereció el título de "Protestant Sister of Charity". Fue una madre y esposa ejemplar, respetable entregada a sus deberes domésticos. 
De pronto se le acumularon los desastres: la bancarrota el sistema financiero y el marido murió de tuberculosis en Pisa, Italia, tras un desesperado intento de recobrar la salud. Sólo tenía 29 años cuando se quedó viuda. La familia Fellicchi, de Livorno, Italia, íntimos colaboradores en los negocios y amigos de la familia le ofrecieron hospitalidad y consuelo. A Isabel, profundamente espiritual, le impactó su devoción y su fe católica. 
Un año después de su retorno a Nueva York se convirtió a la fe católica. Esta conversión le costó muy caro a Isabel en las relaciones con su familia y amigos; no fue comprendida ni por su familia, ni por sus amigos. Viuda y sin dinero, con cinco niños que alimentar, los años siguientes fueron muy duros debido a la quiebra del negocio naviero antes de la muerte de Guillermo, intentando ganar su sustento sin el apoyo de su familia y amigos. Ingresó en la Iglesia Católica en 1805. En el verano de 1808, el P. Guillermo Luis Dubourg, sacerdote de San Sulpicio, de Maryland, cuando visitó Nueva York conoció a Isabel y la invitó a ir a Baltimore con la promesa de abrir allí una escuela. Un miércoles de ceniza dijo: "¡Dios mío déjame descansar aquí!" refiriéndose a la modesta iglesia de San Pedro de Baltimore donde se había trasladado.  
Por la generosidad de un bienhechor, la escuela se trasladó a la zona rural de Emmitsburgo, Maryland. Este nuevo trabajo y estilo de vida empezó el 31 de julio de 1809 en Stone House en el Valle de San José. Tuvo éxito y a ella se unieron otras mujeres que establecieron la primera orden religiosa de mujeres fundada en Norte América, las Hermanas de la Caridad de San José. El 17 de enero de 1812 las Reglas y Constituciones de las Hermanas de Caridad de San José en los Estados Unidos recibieron la aprobación oficial. (Estas Reglas se basaban en las "Reglas Comunes" de las Hijas de Caridad fundadas por San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac en Francia en 1633). Así nació la primera Comunidad Religiosa para mujeres americanas.
Tuvo que sufrir la muerte de sus hijas: Ana María y Rebeca, a las que adoraba, y los desafueros de sus tres hijos varones. Superó todas estas pruebas con una profunda fe. Murió de tuberculosis en Emmitsburg, en Maryland, después de una vida de entrega a la Iglesia y a Cristo. Es la primera santa norteamericana canonizada y algunos la consideran la fundadora del sistema escolástico parroquial americano. 
El 25 de marzo de 1850 las Hermanas de la Caridad de San José de Emmitsburgo se unieron a la Compañía francesa de las Hijas de Caridad de San Vicente de Paúl. Fue canonizada en 1976 por el beato Pablo VI.