20 de enero de 2015

Santa EUSTOQUIA CALAFATO. (1434-1485).


(it.: Eustochia Calafato di Messina).
Ingeniosa.

Martirologio Romano: En Mesina, santa Eustoquia Calafato, virgen, abadesa de la Orden de Santa Clara, que se dedicó con gran ardor a repristinar la antigua disciplina de la vida religiosa y a promover el seguimiento de Cristo según el modelo de san Francisco

Nació en la aldea de la Anunciata cerca de Mesina y era hija del conde Bernardo Calafato y de Matilde Colonna. Se llamaba Esmaragda o Esmeralda. Fue educada en la fe franciscana. Fue prometida dos veces, y las dos veces sus pretendientes murieron; esto fue lo que la hizo madurar en su vocación religiosa, pero su padre se opuso a que se hiciera religiosa, y no lo consiguió hasta la muerte de su progenitor ocurrida en el 1449. 
Ingresó en el monasterio de las clarisas de Santa María de Basicó en Mesina. Cambió su nombre por el de Eustoquia. Allí llevó durante ocho años una vida de oración y de austera penitencia, centrada en la meditación de la vida y pasión de Cristo. Le pareció que la regla de santa Clara no se vivía con excesivo rigor, y por ello pidió permiso al papa Calixto III, en 1457, para fundar un convento donde la pobreza fuera vivida en sus últimas consecuencias. Tras obtener el permiso, comenzó su obra, en 1460, en el antiguo hospital de la Accomandata; la siguieron su hermana, su madre, y otras religiosas. Tuvo dificultades con la hostilidad de la abadesa de Basicó y del clero de Mesina, que rechazó atender espiritualmente al nuevo monasterio. Por una bula de Pío II en 1461, que obligaba a los franciscanos observantes a atenderlas en sus necesidades espirituales. El monasterio de clarisas reformadas se trasladó al monasterio de Montevergine. 
Fue elegida superiora y hasta su muerte dejó una estela de caridad unida a una espiritualidad cristocéntrica que tomó de santa Clara y san Francisco, y que expresó con un amor especial a la Eucaristía, la Pasión y a María. Escribió himnos religiosos como los "Laudes de Jacopone" y tratados ascéticos como el "Monte de oración". A partir de 1468 su salud se resintió, tanto que le impidió fundar un nuevo monasterio en Reggio Calabria. Aquejada por la peste en 1482, Eustoquia vivió todavía tres años, entre muchos sufrimientos. Su cuerpo incorrupto se conserva en Mesina. Fue canonizada por Juan Pablo II el 11 de junio de 1988.